{"id":1871,"date":"2014-02-16T23:08:09","date_gmt":"2014-02-16T23:08:09","guid":{"rendered":"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/?p=1871"},"modified":"2014-09-05T01:40:40","modified_gmt":"2014-09-05T01:40:40","slug":"2012-cap-i-xi-aspectos-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/?p=1871","title":{"rendered":"ASPECTOS SOCIALES"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\">\u00a0 <strong>1.11 ASPECTOS SOCIALES<\/strong><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.11.1\u00a0 Mercado laboral<\/strong><br \/>\nEn un contexto de estancamiento en el nivel de actividad econ\u00f3mica, es de esperar que se sientan las repercusiones en el mercado laboral y as\u00ed lo re\ufb02ejan los indicadores tradicionalmente utilizados para analizar la evoluci\u00f3n de dicho mercado. En el Cuadro 1.29 se puede observar la evoluci\u00f3n de las tasas de actividad<sup>140<\/sup>, de empleo<sup>141<\/sup> y de desempleo<sup>142<\/sup> entre los a\u00f1os 2010 y 2012, a partir de los resultados de la Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU) cuyo relevamiento se lleva a cabo en el tercer trimestre de cada a\u00f1o. A diferencia de lo que suced\u00eda anteriormente, entre los \u00faltimos dos a\u00f1os el crecimiento del empleo fue tan solo de 0,1 puntos porcentuales lo cual es un re\ufb02ejo de la baja capacidad del mercado para emplear a las personas dispuestas a trabajar, que en 2012 representaron el 45,3% de la poblaci\u00f3n total. Por otro lado, en la tasa de desempleo se encuentra otro indicio negativo ya que, luego de evidenciar un continuo descenso desde el a\u00f1o 2003, la misma se increment\u00f3 del 7% al 7,4% en el 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-453\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/144.jpg\" alt=\"\" width=\"535\" height=\"180\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se profundiza un poco m\u00e1s en el an\u00e1lisis de una problem\u00e1tica tan relevante como el desempleo, se puede observar que el fen\u00f3meno afecta con distinta intensidad a las personas seg\u00fan su edad y g\u00e9nero. Se destaca que los segmentos de la sociedad m\u00e1s afectados son los conformados por mujeres y j\u00f3venes menores de 30 a\u00f1os (ver Gr\u00e1\ufb01co 1.111). Puntualmente, el 19,5% de las mujeres y el 11,9% de los varones de entre 14 y 29 a\u00f1os dispuestos a trabajar estaban desempleadas en el tercer trimestre de 2012 (\u00faltimo dato disponible).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-454\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/145.jpg\" alt=\"\" width=\"504\" height=\"323\" border=\"0\" \/><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<sup>140<\/sup>\u00a0 Tasa de actividad: porcentaje de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa sobre la poblaci\u00f3n total.<br \/>\n<sup>141<\/sup>\u00a0 Tasa de ocupaci\u00f3n o empleo: porcentaje de la poblaci\u00f3n ocupada\u00a0 sobre la poblaci\u00f3n total.<br \/>\n<sup>142<\/sup>\u00a0 Tasa de desempleo: porcentaje de la poblaci\u00f3n desempleada sobre la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">En contraposici\u00f3n, las personas que cuentan con una ocupaci\u00f3n pueden dividirse en dos grupos. Por un lado, quienes tienen una ocupaci\u00f3n plena (trabajan como m\u00ednimo 35 horas semanales) mientras que, por el otro, est\u00e1n quienes se encuentran en una situaci\u00f3n de subempleo (trabajan menos de 35 horas semanales). Estas \u00faltimas suelen ser identi\ufb01cadas\u00a0 con\u00a0 empleos\u00a0 de\u00a0 menor\u00a0 calidad\u00a0 y\u00a0 pueden\u00a0 estar\u00a0 disconformes\u00a0 con\u00a0 su\u00a0 empleo y\/o desear trabajar m\u00e1s horas. Advirtiendo este hecho, se puede considerar de manera conjunta a las personas que no consiguen empleo con aquellas que trabajan menos horas de las que desean a los \ufb01nes de aproximar una medida de desempleo m\u00e1s cercana la realidad. De esta manera, se estima una desocupaci\u00f3n cercana al 14% y se observa que la misma aument\u00f3 1,7 puntos porcentuales desde el valor m\u00e1s bajo registrado en la serie (primer trimestre de 2012), tal como se observa en el Gr\u00e1\ufb01co 1.112.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-455\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/146.jpg\" alt=\"\" width=\"492\" height=\"312\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.11.1.1 Informalidad<\/strong><br \/>\nA los \ufb01nes de explorar un poco m\u00e1s respecto de la calidad del empleo, se advierte que la tasa de asalarizaci\u00f3n<sup>143<\/sup> contin\u00faa aumentando, alcanzando el 80% de los ocupados en el tercer trimestre de 2012 luego de incrementarse en 165 mil personas con respecto al mismo per\u00edodo del a\u00f1o anterior. Sin embargo, el 96% de este incremento correspondi\u00f3 a empleados que no se encuentran registrados como trabajadores formales. Por consiguiente, la informalidad, expresada a trav\u00e9s del porcentaje de asalariados a los cuales no se les efect\u00faa descuento jubilatorio, comienza a mostrar indicios de la existencia de un deterioro en la calidad del empleo. Como se puede observar en el Gr\u00e1\ufb01co 1.113, se produjo una modi\ufb01caci\u00f3n en la tendencia decreciente que evidenciaba la misma, increment\u00e1ndose en 2,7 puntos porcentuales desde el valor m\u00ednimo alcanzado en el primer trimestre de 2012 (32,8%).<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>143<\/sup>\u00a0 Tasa de asalarizaci\u00f3n: porcentaje de ocupados que perciben un salario entre el total de ocupados<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-456\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/147.jpg\" alt=\"\" width=\"491\" height=\"318\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La informalidad es una de las problem\u00e1ticas m\u00e1s graves que presenta el mercado laboral argentino y se caracteriza por representar empleo desarrollado fuera del marco normativo legal, sin los derechos ni bene\ufb01cios que el mismo provee. Sus efectos negativos repercuten tanto en el bienestar de los trabajadores como en el crecimiento econ\u00f3mico.<br \/>\nTal irregularidad lesiona derechos fundamentales del trabajador y su familia. Es un problema heterog\u00e9neo que incide sobre un amplio rango de personas: desde quienes est\u00e1n excluidos del mercado laboral y marginados de los mecanismos formales de protecci\u00f3n social, como as\u00ed tambi\u00e9n sobre aquellas personas que viviendo en condiciones socioecon\u00f3micas aceptables eligen por voluntad propia evadir obligaciones tributarias y laborales como los aportes a la seguridad social.<br \/>\nA pesar de esta heterogeneidad, la concentraci\u00f3n de la informalidad es marcada en los tramos inferiores de la distribuci\u00f3n del ingreso. Seg\u00fan datos basados en la EPH del segundo trimestre de 2012, siete de cada diez trabajadores informales se encuentran entre el 50% de la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre seg\u00fan el Ingreso per C\u00e1pita Familiar (IPCF de aqu\u00ed en adelante), mientras que solo tres pertenecen al 50% m\u00e1s rico. Adicionalmente, en el Gr\u00e1\ufb01co 1.114 puede observarse que la tasa de informalidad var\u00eda desde el 74,8% en el decil m\u00e1s bajo de la distribuci\u00f3n del IPCF hasta el 14,9% en el decil m\u00e1s alto de la misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-457\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/148.jpg\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"319\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro\u00a0 aspecto\u00a0 a\u00a0 destacar,\u00a0 es\u00a0 el\u00a0 per\ufb01l\u00a0 que\u00a0 prevalece\u00a0 entre\u00a0 los\u00a0 trabajadores\u00a0 informales, el cual se puede analizar a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n que existe entre el nivel educativo de los trabajadores y la calidad del empleo que consiguen. Se puede esperar que quienes carezcan de una buena formaci\u00f3n educativa tengan menores posibilidades laborales y terminen aceptando, ante la escasa oferta, un trabajo de baja calidad. La mayor proporci\u00f3n de trabajadores que se desempe\u00f1an dentro del mercado laboral informal no han completado sus estudios secundarios (suman m\u00e1s del 57%). En contraposici\u00f3n, el 29,4% de los empleados formales tienen incluso un t\u00edtulo universitario (ver Gr\u00e1\ufb01co 1.115).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-458\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/149.jpg\" alt=\"\" width=\"477\" height=\"329\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las consecuencias de una inserci\u00f3n laboral precaria se encuentran la inestabilidad laboral, el acceso desigual a la protecci\u00f3n social y a la cobertura de salud y las brechas salariales entre los trabajadores formales e informales. Con respecto a esta \u00faltima, cabe mencionar que un empleado registrado percibe un salario de bolsillo superior al de un empleado informal. En el Gr\u00e1\ufb01co 1.116 se expone la evoluci\u00f3n del \u00edndice de salarios, el cual capta la senda de crecimiento de los mismos evidenciando una brecha entre las actualizaciones a los empleados registrados y no registrados en continua expansi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-459\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/150.jpg\" alt=\"\" width=\"590\" height=\"353\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el lado de los empleadores, esta insu\ufb01ciencia en la creaci\u00f3n de empleo de calidad no solamente es el re\ufb02ejo del pobre desempe\u00f1o del nivel de actividad econ\u00f3mica, sino que tambi\u00e9n tiene que ver con aumentos salariales que no tienen su origen en aumentos de productividad sino m\u00e1s bien en la necesidad de restablecer el poder adquisitivo deteriorado producto de la in\ufb02aci\u00f3n, y con aumentos de otros costos laborales (impuestos sobre los salarios, litigiosidad). Estos factores generan incentivos negativos hacia la creaci\u00f3n de empleo formal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0 consiguiente,\u00a0 en\u00a0 esta\u00a0 etapa\u00a0 de\u00a0 estancamiento\u00a0 en\u00a0 el\u00a0 crecimiento\u00a0 econ\u00f3mico,\u00a0 se\u00a0 debe poner especial atenci\u00f3n en la prevenci\u00f3n de la expansi\u00f3n del fen\u00f3meno de la informalidad laboral, coloc\u00e1ndola como una de las prioridades de las pol\u00edticas econ\u00f3micas y sociales. Se destacan medidas de implementaci\u00f3n concretas como el Plan Nacional de Regularizaci\u00f3n<br \/>\ndel Trabajo, el R\u00e9gimen Especial para el Servicio Dom\u00e9stico, el Monotributo Social, el Programa de Simpli\ufb01caci\u00f3n Registral y las campa\u00f1as de sensibilizaci\u00f3n en los medios de comunicaci\u00f3n. Sin embargo la informalidad, por ser un problema estructural y heterog\u00e9neo demuestra ser un n\u00facleo duro de atacar. El dise\u00f1o de pol\u00edticas que eviten la propagaci\u00f3n y, m\u00e1s a\u00fan, reduzcan la informalidad deben ser el resultado de un compromiso del Estado, las empresas, los trabajadores y sus gremios, que aseguren una contracci\u00f3n de la precariedad en el tiempo brindando protecci\u00f3n social y comprometiendo a mejoras en la productividad.<br \/>\n<strong>1.11.1.2 Empleo registrado por sectores<\/strong><br \/>\nAnte un enfriamiento de la econom\u00eda, las repercusiones sobre el mercado laboral formal son m\u00e1s moderadas que sobre el informal. Esto es as\u00ed producto de los importantes costos que puede representar el despido de un trabajador. Frente a tal situaci\u00f3n, la primera respuesta de los empleadores es reducir las jornada laboral, las horas extras e incluso disminuir las nuevas contrataciones, es decir, la creaci\u00f3n de puestos de trabajo. As\u00ed, entre el tercer trimestre de 2012 y el mismo per\u00edodo del a\u00f1o anterior la creaci\u00f3n neta de empleo fue de 68.842 puestos que representan solamente el 0,9% del total del empleo registrado, la inferior en los \u00faltimos a\u00f1os. A su vez, el sostenedor de la creaci\u00f3n de empleo fue el sector p\u00fablico, ya que el mismo contribuy\u00f3 en la generaci\u00f3n del 87,2% de estos nuevos empleos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Gr\u00e1\ufb01co 1.117 se observa que desde el tercer trimestre de 2011 se registran menores tasas de crecimiento en la creaci\u00f3n de empleo tanto en el sector privado como en el p\u00fablico, siendo m\u00e1s leve en este \u00faltimo. Se destaca que dentro del sector privado la creaci\u00f3n de empleo registrado fue pr\u00e1cticamente nula, representando el 0,1% del total de los puestos de empleo de dicho sector. Tal situaci\u00f3n se pone en evidencia tambi\u00e9n en el Gr\u00e1\ufb01co 1.118, a partir del cual se profundiza el an\u00e1lisis por tipo de actividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-460\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/151.jpg\" alt=\"\" width=\"495\" height=\"331\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La baja creaci\u00f3n de empleo que se evidenci\u00f3 entre el tercer trimestre de 2012 y el mismo per\u00edodo de 2011 fue el resultado de dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, la creaci\u00f3n neta de empleo se dio en los sectores de servicios mientras que, por el otro, los sectores asociados\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 producci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 bienes\u00a0 conjuntamente\u00a0 con\u00a0 las\u00a0 Actividades\u00a0 Inmobiliarias fueron destructores netos de empleo. Los sectores m\u00e1s perjudicados por la situaci\u00f3n econ\u00f3mica\u00a0 fueron\u00a0 la\u00a0 Construcci\u00f3n,\u00a0 que\u00a0 redujo\u00a0 el\u00a0 empleo\u00a0 en\u00a0 un\u00a0 3,8%\u00a0 (16.115\u00a0 puestos menos), y la Agricultura, que lo hizo en un 2% (6.689 puestos menos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-461\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/152.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"352\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.11.1.3 Salarios<\/strong><br \/>\nOtra cuesti\u00f3n preponderante en el mercado laboral es la lucha salarial existente para mantener e incluso aumentar el salario real en contextos in\ufb02acionarios. Si se hace un an\u00e1lisis de los acuerdos salariales alcanzados en las paritarias 2012 se observa que los aumentos\u00a0 promedio\u00a0 rondaron\u00a0 el\u00a0 23%,\u00a0 porcentaje\u00a0 inferior\u00a0 a\u00a0 lo\u00a0 que\u00a0 se\u00a0 reclamaba\u00a0 (26% promedio), pero superior al tope que pretend\u00eda el gobierno a comienzos del a\u00f1o (18%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, tal aumento no alcanz\u00f3 para compensar completamente la p\u00e9rdida del poder adquisitivo, ya sea que se considere la in\ufb02aci\u00f3n medida por el gobierno de San Luis (23,7%) o la relevada a trav\u00e9s del \u00edndice Congreso (25,6%).<br \/>\nEn relaci\u00f3n al a\u00f1o previo, la negociaci\u00f3n salarial desemboc\u00f3 en aumentos salariales de menor magnitud ya que en 2011 los mismos hab\u00edan rondado el 27%. En el Gr\u00e1\ufb01co 1.119 se presenta el porcentaje de aumento salarial acordado por los principales gremios en 2011 y 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-462\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/153.jpg\" alt=\"\" width=\"507\" height=\"390\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un\u00a0 aspecto\u00a0 a\u00a0 destacar\u00a0 es\u00a0 que\u00a0 los\u00a0 acuerdos\u00a0 salariales\u00a0 del\u00a0 a\u00f1o\u00a0 2012\u00a0 se\u00a0 caracterizaron por una reducci\u00f3n en su per\u00edodo de vigencia. Debido a la in\ufb02aci\u00f3n y al mayor alcance del impuesto a las ganancias (por la falta de actualizaci\u00f3n del m\u00ednimo no imponible y los l\u00edmites de cada categor\u00eda en un contexto in\ufb02acionario), muchos gremios reclamaban para \ufb01n de a\u00f1o una reapertura de la negociaci\u00f3n o, al menos, el pago de una boni\ufb01caci\u00f3n especial. Tal situaci\u00f3n se plasma nuevamente de cara a la negociaci\u00f3n 2013, ya que los principales gremios pujan por dos paritarias al a\u00f1o como mecanismo para cubrirse de la incertidumbre que genera el escenario in\ufb02acionario en el cual se encuentra el pa\u00eds.<br \/>\n<strong>1.11.2. Pobreza<\/strong><br \/>\nLa pobreza es la situaci\u00f3n social y econ\u00f3mica caracterizada por la incapacidad de satisfacer las necesidades b\u00e1sicas humanas, tanto f\u00edsicas como ps\u00edquicas. Se mani\ufb01esta por la carencia de los recursos necesarios para el sustento digno del nivel y la calidad de vida de las personas. Sin embargo, la medici\u00f3n de la pobreza abarca aspectos conceptuales y metodol\u00f3gicos variados con lo cual puede ser abordada desde distintas perspectivas (Feres y Mancero 2001).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por un lado, el enfoque m\u00e1s utilizado para la medici\u00f3n del fen\u00f3meno es el de la \u201cL\u00ednea de la Pobreza\u201d (LP), basado en la escasez de recursos, a partir del cual se considera como pobres a aquellas personas cuyo ingreso no resulta su\ufb01ciente para alcanzar el nivel de vida considerado como m\u00ednimo. Por otro lado, el enfoque de las \u201cNecesidades B\u00e1sicas Insatisfechas\u201d (NBI) se basa primordialmente en la concepci\u00f3n de la pobreza como necesidad y no importa si los individuos poseen o no ingresos para satisfacerlas sino que \u00e9stas hayan sido cubiertas efectivamente.<br \/>\nEn\u00a0 cuanto\u00a0 al\u00a0 primero\u00a0 de\u00a0 los\u00a0 enfoques\u00a0 mencionados,\u00a0 para\u00a0 determinar\u00a0 la\u00a0 cuant\u00eda\u00a0 de\u00a0 la pobreza en el territorio se recurre a indicadores monetarios, comparando los ingresos de las familias con el costo de una canasta b\u00e1sica de bienes y servicios. En este sentido, se considera que una persona est\u00e1 en situaci\u00f3n de pobreza cuando su nivel de ingreso no alcanza a cubrir la Canasta B\u00e1sica Total (CBT), de\ufb01nida como la l\u00ednea de la pobreza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su vez, la indigencia representa una situaci\u00f3n de pobreza m\u00e1s extrema y se mide por el porcentaje de la poblaci\u00f3n que con sus ingresos no logra cubrir la Canasta B\u00e1sica Alimentaria (CBA), la cual se de\ufb01ne como l\u00ednea de la indigencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al intentar cuanti\ufb01car el fen\u00f3meno de la pobreza en Argentina, resuena la controversia en torno a los precios y productos contemplados en el c\u00e1lculo del valor de las canastas por parte del INDEC. Por esta raz\u00f3n, en la presente secci\u00f3n se presentar\u00e1n adicionalmente los datos relevados por organismos privados especializados en el tema.<br \/>\nEn el primer semestre de 2012, la CBT relevada por el organismo o\ufb01cial costaba en promedio $1.465,70 mientras que la CBA costaba $662,21 para una familia tipo144. De tales valores se desprende que el 4,8% de los hogares argentinos es pobre mientras que el 1,8% se encuentra, incluso, en una situaci\u00f3n de indigencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas cifras distan considerablemente de lo que miden organismos no o\ufb01ciales como el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Cat\u00f3lica Argentina (ODESA-UCA) y el entro de Investigaciones Participativas en Pol\u00edticas Econ\u00f3micas y Sociales (CIPPES). El primero de ellos relev\u00f3, para el a\u00f1o 2011 una CBT de $2.224,80 y una CBA de $1.112,40. Tales valores determinaron que la pobreza alcanzaba al 13,6% de los hogares mientras que el 3,3% se encontraba incluso en una situaci\u00f3n de indigencia.<br \/>\nEn el caso de CIPPES, determin\u00f3 que la CBT para una familia tipo en el conurbano bonaerense costaba en promedio $3.323,49 y la CBA $1.503,84 (segundo trimestre de 2012). A partir de la de\ufb01nici\u00f3n de estos valores para las l\u00edneas de la pobreza e indigencia y de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) se puede inferir que la pobreza alcanzaba al 18,8% de la poblaci\u00f3n argentina mientras que el 4,7% se encontraba, incluso, bajo una situaci\u00f3n de pobreza extrema en el segundo trimestre de 2012.<br \/>\nAlternativamente, puede medirse la pobreza a partir de un enfoque estructural basado en las necesidades. El mismo consiste en determinar el porcentaje de hogares que tienen insatisfecha alguna necesidad b\u00e1sica. As\u00ed, un hogar ser\u00e1 clasi\ufb01cado como poseedor de NBI si cumple con al menos una de las siguientes condiciones: i) hacinamiento cr\u00edtico, hogares con m\u00e1s de tres personas por cuarto; ii) vivienda, hogares que habitan una vivienda de tipo inconveniente (pieza de inquilinato, vivienda precaria, etc.); iii) condiciones sanitarias, hogares carentes de inodoro; iv) asistencia escolar, hogares que tienen al menos un ni\u00f1o en edad escolar que no asiste a la escuela; v) capacidad de subsistencia, hogares que tienen cuatro o m\u00e1s personas por miembro ocupado y en los que el jefe tiene\u00a0 bajo\u00a0 nivel\u00a0 educativo\u00a0 (dos\u00a0 a\u00f1os\u00a0 o\u00a0 menos\u00a0 del\u00a0 nivel\u00a0 primario).\u00a0 Por\u00a0 consiguiente,\u00a0 la construcci\u00f3n del \u00edndice integra las cinco variables mencionadas y para obtener un resultado preciso deben relevarse todas en el mismo momento, por lo cual la medici\u00f3n de la pobreza mediante este enfoque queda sujeta a la realizaci\u00f3n de censos poblacionales. En el Cuadro 1.30 se presentan los datos correspondientes a los \u00faltimos censos realizados<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>144<\/sup>\u00a0 Una familia tipo es aquella conformada por un matrimonio y dos hijos.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">en Argentina. Se puede observar que el porcentaje de hogares con alguna privaci\u00f3n b\u00e1sica se ha reducido a lo largo de los a\u00f1os, pasando de ser igual al 16,5% en el a\u00f1o 1991 a 9,1% seg\u00fan lo relevado por el \u00faltimo censo, realizado en el a\u00f1o 2010.<br \/>\nLa provincia de C\u00f3rdoba y la ciudad de Buenos Aires evidencian el menor nivel de pobreza del pa\u00eds. En la primera, espec\u00ed\ufb01camente, el porcentaje de hogares con NBI se redujo desde el 12,8% al 6% entre 1991 y 2010. Por otro lado, los mayores porcentajes de NBI relevados por el censo 2010 se evidencian en las provincias del norte argentino: Formosa<br \/>\n(19,7%), Salta (19,4%) y Chaco (18,1%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-463\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/154.jpg\" alt=\"\" width=\"471\" height=\"145\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.11.3 Distribuci\u00f3n del ingreso<\/strong><br \/>\nHist\u00f3ricamente, el nivel de ingresos ha sido la variable empleada para medir el bienestar de la sociedad puesto que representa la capacidad econ\u00f3mica. En general, las pol\u00edticas p\u00fablicas provocan modi\ufb01caciones en el nivel de ingreso y en la distribuci\u00f3n de los mismos, afectando de ese modo el nivel de satisfacci\u00f3n que genera a los miembros de la sociedad.<br \/>\nLa distribuci\u00f3n del ingreso en un pa\u00eds es desigual cuando un sector o grupo poblacional se apropia de una proporci\u00f3n del ingreso mayor que el resto, quedando de esta manera en ventaja econ\u00f3mica con respectos al resto de la poblaci\u00f3n. Similarmente, se da cuando la proporci\u00f3n que se apropian di\ufb01ere entre sectores, es decir, est\u00e1 asociada a la dispersi\u00f3n de<br \/>\nla variable en la poblaci\u00f3n. Una situaci\u00f3n hipot\u00e9tica de equidad es aquella en la que todos los miembros de la poblaci\u00f3n reciben el mismo ingreso per c\u00e1pita, lo cual no es frecuente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este aspecto es de importancia debido a que a\u00fan cuando una econom\u00eda se encuentre en crecimiento, si el fruto del mismo es apropiado totalmente por el sector de mayor poder econ\u00f3mico, no lograr\u00e1 reducir los niveles de pobreza y empeorar\u00e1 la posici\u00f3n relativa de aquellos grupos marginados. Generando de esta manera una situaci\u00f3n de tensi\u00f3n en la sociedad.<br \/>\nExisten distintas medidas para valorar la distribuci\u00f3n del ingreso de un pa\u00eds, destac\u00e1ndose entre ellas el Coe\ufb01ciente de Gini (CG). El mismo se calcula a trav\u00e9s de la comparaci\u00f3n entre la Curva de Lorenz (indicativa de la distribuci\u00f3n del ingreso del pa\u00eds) y una l\u00ednea hipot\u00e9tica de equidistribuci\u00f3n, es decir, que supone que la distribuci\u00f3n del ingreso es igualitaria entre todos los individuos. Tal indicador asume valores entre cero y uno, y representa una situaci\u00f3n de mayor desigualdad en los ingresos cuanto m\u00e1s cercano se encuentre al \u00faltimo valor.<br \/>\nEn el Gr\u00e1\ufb01co 1.120 se observa la evoluci\u00f3n de la distribuci\u00f3n del ingreso per c\u00e1pita familiar desde el a\u00f1o 2003 a la actualidad. Se aprecia que desde entonces se ha tendido hacia una mejora en la misma. Sin embargo, luego del aumento registrado por el indicador en el tercer trimestre de 2012 (0,434) respecto al segundo (0,418) y advirtiendo que no hay una mejora<br \/>\nsigni\ufb01cativa en t\u00e9rminos interanuales (el CG fue de 0,437 en el tercer trimestre de 2011) se pone en duda la continuidad del avance hacia una sociedad m\u00e1s igualitaria. La misma conclusi\u00f3n se desprende del an\u00e1lisis de la evoluci\u00f3n de la brecha de ingresos, medida como el cociente entre el ingreso del percentil 90 de la distribuci\u00f3n del ingreso y el del percentil diez.<br \/>\nTal medida indica, por ejemplo, que en el tercer trimestre de 2012 el ingreso m\u00e1s bajo del 10% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n era 8,4 veces superior al ingreso m\u00e1s alto del 10% m\u00e1s pobre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 <img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-464\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/155.jpg\" alt=\"\" width=\"491\" height=\"313\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En\u00a0 un\u00a0 escenario\u00a0 en\u00a0 el\u00a0 que\u00a0 el\u00a0 mercado\u00a0 laboral\u00a0 formal\u00a0 comenz\u00f3\u00a0 a\u00a0 mostrar\u00a0 debilidades para emplear nuevos trabajadores, se increment\u00f3 el trabajo informal e incluso aument\u00f3 el desempleo, traduci\u00e9ndose en menores ingresos para los trabajadores, es de esperar que se produzca un deterioro en la distribuci\u00f3n del ingreso. Por esta raz\u00f3n se profundizar\u00e1 en el an\u00e1lisis del tema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alternativamente, se puede examinar el ingreso medio de los distintos deciles de la poblaci\u00f3n. En el Gr\u00e1\ufb01co 1.121 se advierte que en el tercer trimestre de 2012 el IPCF promedio fue igual a los $2.238. Sin embargo, existen importantes disparidades dentro de la poblaci\u00f3n ya que \u00e9ste var\u00eda desde $330 en el decil m\u00e1s pobre hasta $7.034 en el 10% m\u00e1s<br \/>\nrico, generando una brecha de 21,3 veces entre ellos. Se puede observar tambi\u00e9n que el 70% de la poblaci\u00f3n tiene un IPCF inferior al promedio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adicionalmente, un an\u00e1lisis de los ingresos acumulados permite notar que el 50% del total es apropiado por el 20% m\u00e1s rico. Tal situaci\u00f3n resulta en una muestra m\u00e1s de las fuertes disparidades existentes en la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-465\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/156.jpg\" alt=\"\" width=\"508\" height=\"372\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un aspecto que se encuentra fuertemente vinculado a la distribuci\u00f3n del ingreso es el nivel educativo de los individuos. Generalmente, es de esperar que quienes alcanzaron mayores niveles de estudios sean los que se hallan en una mejor posici\u00f3n relativa en t\u00e9rminos de ingresos. Esto se da en las dos direcciones, es decir, por un lado tener mayores estudios le permite a una persona alcanzar un empleo de mayor calidad y, por consiguiente, un mayor ingreso. Por otro lado, tambi\u00e9n se puede esperar que quienes tienen mayores ingresos cuenten con m\u00e1s posibilidades de continuar sus estudios y no se ver\u00e1n presionados a abandonarlos por la necesidad de salir al mercado laboral. Esto se observa con claridad en el Gr\u00e1\ufb01co 1.122. M\u00e1s del 80% de los individuos que se encuentran en el cuartil de m\u00e1s bajos ingresos tiene incompleto el nivel secundario mientras que en el cuartil m\u00e1s alto este grupo solamente representa el 36%. Adicionalmente, dentro del cuartil de ingresos superiores, el 26,5% tiene estudios universitarios completos en contraposici\u00f3n al 2% y 5,2% que representan en los cuartiles de menores ingresos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-466\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2012\/157.jpg\" alt=\"\" width=\"519\" height=\"395\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 1.11 ASPECTOS SOCIALES &nbsp; 1.11.1\u00a0 Mercado laboral En un contexto de estancamiento en el nivel de actividad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":453,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[45],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1871"}],"collection":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1871"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1871\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2937,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1871\/revisions\/2937"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/453"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}