{"id":1765,"date":"2014-02-07T14:02:05","date_gmt":"2014-02-07T14:02:05","guid":{"rendered":"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/?p=1765"},"modified":"2022-06-22T19:51:35","modified_gmt":"2022-06-22T19:51:35","slug":"2008-cap-xvii-disparidades-regionales-en-la-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/?p=1765","title":{"rendered":"DISPARIDADES REGIONALES EN LA ARGENTINA"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\"><strong>CAP\u00cdTULO 17:\u00a0DISPARIDADES REGIONALES EN LA ARGENTINA<\/strong><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Las oportunidades que se le presentan a la Argentina de cara al bicentenario son innegables. Sin embargo, la capacidad para aprovechar estas oportunidades depende crucialmente\u00a0<\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">de la soluci\u00f3n que se encuentre a los problemas internos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Uno de estos problemas, a\u00fan sin soluci\u00f3n, y que distingue a la Argentina de los pa\u00edses desarrollados, es el de las fuertes disparidades existentes entre las provincias y regiones que la\u00a0<\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">componen. El proceso de convergencia regional, en que se han encaminado los pa\u00edses desarrollados y en v\u00edas de desarrollo, ha brillado por su ausencia a lo largo de la historia econ\u00f3mica argentina.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Lograr el objetivo de que los niveles de vida en las distintas jurisdicciones tiendan a igualarse no es una tarea sencilla dado que escapa a cualquier razonamiento cortoplacista, requiriendo la implementaci\u00f3n de un plan estrat\u00e9gico de largo plazo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El presente cap\u00edtulo tiene como objetivo principal sacar a la luz las diferencias regionales\u00a0<\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">en algunos de los aspectos clave que la literatura econ\u00f3mica se\u00f1ala como pilares del proceso\u00a0<\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">de desarrollo, mostrando la necesidad urgente de implementar pol\u00edticas que apunten a un\u00a0<\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">desarrollo regional m\u00e1s equilibrado.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>17.1 Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace ya m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os, el fen\u00f3meno de la Convergencia Regional ocupa un lugar\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">central dentro de la literatura del Crecimiento Econ\u00f3mico. Dicho fen\u00f3meno hace referencia al\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">proceso mediante el cual diferentes econom\u00edas (pa\u00edses, regiones o provincias) tienden a igualar\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sus niveles de ingreso per c\u00e1pita con el transcurso del tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una implicancia central del proceso de convergencia es que, tarde o temprano (dependiendo\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">de la velocidad del mismo), las diferencias en los niveles de ingreso per c\u00e1pita regional desaparecer\u00e1n y con ellas las diferencias en los niveles de bienestar promedio de las distintas regiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario, cuando no existe un proceso de convergencia, o bien existe pero es muy lento,\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">el problema de las disparidades regionales se agrava enormemente. En este marco, la necesidad\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de implementar pol\u00edticas de desarrollo tendientes a reducir las desigualdades regionales adquiere su mayor relevancia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diversos estudios acerca de este fen\u00f3meno, entre ellos el Balance de la Econom\u00eda Argentina\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">del a\u00f1o 1998\u00a0<\/span><sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">1<\/span><\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">, muestran que las asimetr\u00edas econ\u00f3micas existentes entre las regiones y provincias\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">argentinas son realmente importantes, y lo que es m\u00e1s preocupante a\u00fan, no muestran una clara\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">tendencia a reducirse en el tiempo.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">1\u00a0<\/span><\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">El Balance de la Econom\u00eda Argentina, 1998. Un Enfoque Regional.Cap\u00edtulo 9: Desequilibrios regionales en Argentina y necesidad de pol\u00edticas de desarrollo.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">La conclusi\u00f3n m\u00e1s importante a la que llegan dichos estudios es que las provincias argentinas presentan caracter\u00edsticas estructurales diferentes (diferencias en la calidad del capital humano, en la calidad y cantidad de obras de infraestructura, en las pol\u00edticas fiscales, en las tasas de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ahorro e inversi\u00f3n, etc.) por lo que no tienden a converger entre s\u00ed. Dichas asimetr\u00edas, se han traducido en diferencias en los aspectos sociales que hacen a la realidad de las provincias. Estas\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00faltimas refuerzan a las primeras creando una especie de c\u00edrculo vicioso que obstaculiza el proceso de convergencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente cap\u00edtulo tiene como objetivo principal sacar a la luz las diferencias regionales en\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">algunos de los aspectos clave que la literatura econ\u00f3mica se\u00f1ala como pilares del proceso de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">desarrollo, mostrando la necesidad urgente de implementar pol\u00edticas que apunten a un desarrollo regional m\u00e1s equilibrado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el primer apartado se muestra la evoluci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica de las distintas jurisdicciones a lo largo de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, se estudian cuestiones referidas a la inversi\u00f3n en formaci\u00f3n de capital, un\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">aspecto determinante para las posibilidades de crecimiento econ\u00f3mico. Dado que el origen o procedencia de esos capitales tiene implicancias que no son neutras para el nivel de desarrollo de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">las provincias, se efect\u00faa la distinci\u00f3n entre inversiones de car\u00e1cter p\u00fablico y privado. A su vez,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">dentro de estas \u00faltimas se distingue entre la inversi\u00f3n proveniente de firmas nacionales y extranjeras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguidamente, se analizan aspectos referidos a los sistemas financieros subnacionales, para\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">mostrar las disparidades que existen en cuanto a la capacidad de ahorro de las provincias, as\u00ed\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">como la disponibilidad o el grado de acceso a fondos para llevar a cabo proyectos de inversi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cuarto apartado se hace referencia a la problem\u00e1tica de la educaci\u00f3n, piedra angular del\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">proceso de formaci\u00f3n de capital humano. Se pone especial atenci\u00f3n a los temas referidos a la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">calidad educativa, cuesti\u00f3n clave a la hora de encaminar a las provincias argentinas en la senda\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de la convergencia regional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, en la quinta secci\u00f3n se exponen las problem\u00e1ticas sociales, enfocando en los problemas de empleo, pobreza y distribuci\u00f3n del ingreso. Se intenta con esto, mostrar el correlato\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">de las cuestiones puramente econ\u00f3micas sobre la calidad de vida de las personas que habitan en\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">las distintas jurisdicciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>17.2 Distribuci\u00f3n territorial de la actividad econ\u00f3mica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una caracter\u00edstica distintiva de la historia econ\u00f3mica argentina (al menos en las \u00faltimas d\u00e9cadas) es la persistencia de las desigualdades en la distribuci\u00f3n de la riqueza entre las provincias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo que persiguen los pa\u00edses desarrollados y en v\u00edas de desarrollo de lograr la convergencia entre sus estados subnacionales est\u00e1 lejos de cumplirse en la Argentina, donde las brechas\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">entre las provincias m\u00e1s pobres y las menos favorecidas son cada vez mayores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1109\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/496.JPG\" alt=\"\" width=\"548\" height=\"529\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una primera aproximaci\u00f3n al estudio de estas disparidades econ\u00f3micas es el\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">an\u00e1lisis de la distribuci\u00f3n de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la producci\u00f3n en las diferentes \u00e1reas geogr\u00e1ficas, como\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">una medida del tama\u00f1o relativo de las econom\u00edas subnacionales. El Gr\u00e1fico 17.1\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">muestra la distribuci\u00f3n, entre las veinticuatro jurisdicciones, del producto bruto\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">geogr\u00e1fico (PBG) total a\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">precios del a\u00f1o 1993. Para\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ello se han agrupado las provincias en cinco grupos, de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mayor a menor PBG, utilizando la distribuci\u00f3n del\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">producto en el a\u00f1o 2004.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se puede apreciar, no\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">se ha logrado reducir la hist\u00f3rica concentraci\u00f3n del producto en la provincia de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Buenos Aires, ni tampoco la persistencia de las desigualdades en el tiempo. En el per\u00edodo analizado, Buenos Aires y la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires (CABA) concentran en promedio el\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">58,4% del producto geogr\u00e1fico total. Si a esta cifra se le agregan los valores correspondientes a\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">las provincias de C\u00f3rdoba, Mendoza y Santa Fe se concentra en promedio, el 78% de la producci\u00f3n. El restante 22% corresponde al resto de las jurisdicciones, donde habita el 33% de la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">poblaci\u00f3n del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1110\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/497.JPG\" alt=\"\" width=\"567\" height=\"388\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una medida m\u00e1s cabal\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">para analizar el desarrollo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">relativo de las distintas\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">regiones es el producto bruto\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">geogr\u00e1fico por habitante. En\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el Gr\u00e1fico 17.2 se presenta\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">este indicador agrupando las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">provincias en cuatro regiones geogr\u00e1ficas: CABA, Regi\u00f3n Central (incluye las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">provincias de Buenos Aires,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">La Pampa, C\u00f3rdoba, Santa\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Fe, Entre R\u00edos, Mendoza,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">San Juan y San Luis),\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Regi\u00f3n Norte y Regi\u00f3n Sur<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(que incluyen las provincias ubicadas al Norte y al Sur de la Regi\u00f3n Central, respectivamente).<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<sup><span style=\"vertical-align: super; line-height: 1.3em;\">2\u00a0<\/span><\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">El \u00faltimo dato disponible de PBG a precios constantes corresponde al a\u00f1o 2004 (CEPAL).<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">Como se puede apreciar, existe una importante brecha entre los PBG per c\u00e1pita de CABA y del\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">resto de las regiones. Adem\u00e1s de comenzar el per\u00edodo en un valor superior, CABA es la \u00fanica\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">regi\u00f3n en la cual se observa una tendencia creciente. Le siguen las regiones Sur y Central cuyos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">productos brutos por habitante promedian los $8.800 y $5.800 anuales, respectivamente. La\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Regi\u00f3n Norte es la m\u00e1s rezagada del pa\u00eds, con un PBG per c\u00e1pita que ronda los $3.500 anuales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1111\" style=\"line-height: 1.3em;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/498.JPG\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"401\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Gr\u00e1fico 17.3 muestra\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">algunos ratios entre los PBG\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de las distintas regiones de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los cuales se desprenden\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">varios hechos relevantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros tres conjuntos\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">de datos muestran el PBG de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">CABA en relaci\u00f3n a los productos correspondientes al\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">resto de las regiones. Como\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se puede observar, la brecha\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que separa a las regiones del\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">interior del pa\u00eds y el \u00e1rea\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">metropolitana es claramente\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">creciente, sobre todo en relaci\u00f3n a la Regi\u00f3n Norte,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">donde el ratio ha alcanzado un valor de 6,6 en el a\u00f1o 2000. Esto quiere decir que el PBG por\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">habitante de CABA ha sido 6,6 veces superior al de la Regi\u00f3n Norte en ese a\u00f1o. Con respecto a\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">las otras regiones el comportamiento es similar, el cociente alcanza un punto m\u00e1ximo en el a\u00f1o\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">2000 y luego desciende levemente hacia el a\u00f1o 2004. Los restantes conjuntos de datos muestran\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la relaci\u00f3n entre el PBG de las regiones Centro y Sur relativos al de la Regi\u00f3n Norte. Dichos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ratios han tenido un comportamiento creciente a lo largo del per\u00edodo analizado lo cu\u00e1l indica que\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">las provincias del Norte han quedado rezagadas, no solo respecto a CABA, sino que tambi\u00e9n se\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">han vuelto m\u00e1s pobres en relaci\u00f3n a las otras regiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un aspecto que no puede ser dejado de lado al momento de analizar las disparidades entre\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">regiones es la din\u00e1mica del crecimiento a lo largo del tiempo. El per\u00edodo analizado abarca tres\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">etapas muy diferentes en lo que hace a las pol\u00edticas econ\u00f3micas implementadas, as\u00ed como a los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">resultados de los indicadores macroecon\u00f3micos. Una primera etapa, comprendida entre 1991 y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">1998, corresponde a la fase de crecimiento asociada al Plan de Convertibilidad. El per\u00edodo 1998-2002 abarca la etapa recesiva del modelo de Convertibilidad y la crisis que sobrevino al abandono del modelo. La \u00faltima fase, incluye los a\u00f1os 2002 a 2004 y corresponde al per\u00edodo de recuperaci\u00f3n posterior a la crisis. Obviamente, la din\u00e1mica de crecimiento de las diferentes \u00e1reas\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">geogr\u00e1ficas no ha sido ajena a los vaivenes de la econom\u00eda agregada, aunque las respuestas han\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sido altamente heterog\u00e9neas. En el Gr\u00e1fico 17.4 se presentan las tasas de crecimiento promedio\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">anuales de los PBG por habitante para cada uno de los per\u00edodos considerados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda econ\u00f3mica indica que para que exista un proceso de convergencia entre las regiones, las menos desarrolladas deben presentar una velocidad de crecimiento superior al de las\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">regiones m\u00e1s desarrolladas. Como se puede observar, esta premisa no se ha cumplido en la\u00a0Argentina. A\u00fan m\u00e1s, analizando las tasas de crecimiento promedio de todo el\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">per\u00edodo, se puede inferir que\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el proceso se ha dado en sentido inverso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1112\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/499.JPG\" alt=\"\" width=\"579\" height=\"415\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El per\u00edodo 1990-1998,\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">presenta una din\u00e1mica de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fuerte divergencia, con\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">CABA mostrando una tasa\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de crecimiento promedio del\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">7,5% anual, que duplica a las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de las regiones Central y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Sur, mientras que la Regi\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Norte creci\u00f3 a una tasa del\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">1,1% anual. El per\u00edodo recesivo de 1998-2002 ha afectado severamente a todas las jurisdicciones, aunque en mayor medida\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a las que integran las regiones Central y Norte. Entre los a\u00f1os 2002 y 2004, se observa una\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">importante recuperaci\u00f3n de todas las regiones, particularmente de la Regi\u00f3n Central que ha crecido a una tasa promedio del 8,2%; la Regi\u00f3n Norte muestra un crecimiento similar al de CABA\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y al de la Regi\u00f3n Sur. Las tasas correspondientes al per\u00edodo completo (1990-2004), muestran que\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el crecimiento de CABA ha sido muy superior al del resto de las regiones, mientras que la tasa\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de crecimiento promedio anual de la Regi\u00f3n Norte ha sido negativa.<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1113\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/500.JPG\" alt=\"\" width=\"625\" height=\"433\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Gr\u00e1fico 17.5 se\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">traslada el an\u00e1lisis al \u00e1mbito\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de las provincias mostrando\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los valores m\u00e1ximo y m\u00ednimo del PBG por habitante y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la relaci\u00f3n entre ellos. La\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">enorme brecha que se ha\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mostrado en el an\u00e1lisis de las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">regiones se hace presente\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">tambi\u00e9n en la desagregaci\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">por provincias. El mayor\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">valor de PBG per c\u00e1pita\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">corresponde a la provincia\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de Tierra del Fuego entre los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a\u00f1os 1990 y 1994, mientras\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que CABA ocupa dicho\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">lugar a partir de 1995 y hasta el final de las serie. La provincia de Santiago del Estero presenta\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el menor PBG por habitante en todos los a\u00f1os que integran la muestra, excepto en 2002 y 2004,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">donde dicho valor pertenece a la provincia de Formosa. En t\u00e9rminos monetarios, la diferencia\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">entre los valores m\u00e1ximo y m\u00ednimo se ubica alrededor de los $18.000. El cociente entre dichos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">valores oscila entre el 6,6 alcanzado en el a\u00f1o 1995 y el 8,7 de 1990. Dicha relaci\u00f3n muestra una\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">tendencia decreciente en el per\u00edodo 1990-1995, debido a que Santiago del Estero creci\u00f3 a una\u00a0tasa de 5% anual promedio, mientras que Tierra del Fuego lo hizo a una tasa negativa del 2%. A\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">partir de 1995, con CABA en el primer lugar del ranking de PBG per c\u00e1pita la brecha se torna\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">creciente para estabilizarse en valores cercanos a 8 a partir del a\u00f1o 2002.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los siguientes apartados se analizan las disparidades existentes en los principales determinantes del proceso de crecimiento y desarrollo econ\u00f3mico en las distintas regiones. Este an\u00e1lisis\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">permite vislumbrar la posible existencia (o no) de un proceso de convergencia regional. En lo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que resta, las regiones se conforman de la siguiente manera:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">-CABA:Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Nordeste Argentino (NEA):Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Noroeste Argentino (NOA):Catamarca, Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Tucum\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Regi\u00f3n Centro:C\u00f3rdoba, Entre R\u00edos y Santa Fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Nuevo Cuyo:La Rioja, Mendoza, San Juan y San Luis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Regi\u00f3n Pampeana:Buenos Aires y La Pampa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Regi\u00f3n Patag\u00f3nica:Chubut, Neuqu\u00e9n, R\u00edo Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta forma de agrupar las provincias se corresponde con la que se ha utilizado para el an\u00e1lisis de la competitividad de las regiones, basado en el \u00cdndice de Competitividad Provincial\u00a0<sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">3<\/span><\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>17.3 Inversi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desempe\u00f1o econ\u00f3mico de una regi\u00f3n y las potenciales mejor\u00edas en sus indicadores sociales est\u00e1n fuertemente vinculados al proceso de inversi\u00f3n en formaci\u00f3n de capital que en ella se\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">lleva a cabo. El flujo de inversiones que recibe una regi\u00f3n determina el cambio en la capacidad\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">productiva por trabajador al modificar elstockde capital en la misma. Este puede definirse como\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el conjunto de activos durables, reproducibles y tangibles utilizados en la producci\u00f3n de otros\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">bienes y servicios. Siempre que los flujos de inversi\u00f3n sean mayores a la depreciaci\u00f3n del capital m\u00e1s la tasa de crecimiento de la poblaci\u00f3n, la econom\u00eda bajo an\u00e1lisis incrementar\u00e1 su stock\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de capital per c\u00e1pita.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paradigma econ\u00f3mico capitalista permite la coexistencia de dos tipos de actores en este\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">proceso: por un lado, los inversores privados y, por el otro, el Estado (en sus distintos niveles de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">gobierno). Los flujos de inversi\u00f3n realizados por agentes privados y p\u00fablicos resultan de procesos de toma de decisiones completamente distintos. Esto genera diferencias en el comportamiento finalmente observado en los montos invertidos por cada uno, y por tanto, merecen ser\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">analizados separadamente.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>3\u00a0<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">Los criterios utilizados para la agrupaci\u00f3n de las provincias se exponen en el Cap\u00edtulo 16 referido al estudio de competitivi<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">dad de las regiones basado en el \u00cdndice de Competitividad Provincial.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><strong style=\"line-height: 1.3em;\">17.3.1 Inversi\u00f3n privada<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan palabras de Michael Porter<sup>4<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">, hablando sobre competitividad por localizaci\u00f3n, \u00ablas\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">naciones compiten en proveer una plataforma para operar a elevados niveles de productividad,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">debiendo atraer y mantener una amplia inversi\u00f3n en aquellas actividades que sostienen altos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">retornos del capital y elevados salarios\u00bb. Esto tambi\u00e9n es v\u00e1lido para la competitividad por regiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inversi\u00f3n en formaci\u00f3n de capital realizada por las empresas, tanto nacionales como\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">extranjeras, resulta del estado de una serie de aspectos que afectan al proceso de toma de decisiones del empresario, que se pueden resumir en seis factores\u00a0<\/span><sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">5<\/span><\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Disponibilidad de recursos en la regi\u00f3n (entre ellos el capital humano)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Infraestructura b\u00e1sica de la regi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Costos de operaci\u00f3n en la regi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Performance de la econom\u00eda y gobernabilidad de la regi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Impuestos e incentivos fiscales en la regi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Marco regulatorio en la regi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda claro con esto que para atraer las inversiones necesarias para generar un crecimiento\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">sostenido en una regi\u00f3n es fundamental mejorar el entorno donde se desarrollan las empresas\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(clima para la inversi\u00f3n), sean nacionales o extranjeras. La existencia de normas estables e instituciones s\u00f3lidas y transparentes reducen los riesgos y costos a los cuales se enfrentan los inversores. Al mismo tiempo, las expectativas sobre la evoluci\u00f3n futura de las condiciones macroecon\u00f3micas del pa\u00eds en su conjunto son clave a la hora de dar marcha a la ejecuci\u00f3n de proyectos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de inversi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La evoluci\u00f3n de la inversi\u00f3n privada en formaci\u00f3n de capital a nivel nacional durante el per\u00edodo 1991-2007 no fue ajena a estos principios. Los a\u00f1os inmediatamente posteriores a los procesos hiperinflacionarios de 1989 y 1990 mostraron bajos niveles de inversi\u00f3n per c\u00e1pita en formaci\u00f3n de capital debido a la todav\u00eda elevada inflaci\u00f3n e incertidumbre pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el establecimiento del Plan de Convertibilidad y con un nuevo conjunto de reglas claras,\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">la inversi\u00f3n privada per c\u00e1pita comenz\u00f3 a crecer a\u00f1o a a\u00f1o, alcanzando un nivel m\u00e1ximo en el\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a\u00f1o 1998, momento en que la inversi\u00f3n de firmas nacionales comenz\u00f3 a caer mientras que la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inversi\u00f3n de firmas extranjeras continu\u00f3 en niveles elevados hasta el a\u00f1o 2001.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los a\u00f1os 2002 y 2003 mostraron montos de inversi\u00f3n per c\u00e1pita privada total tan bajos como\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">a principios de los noventa, como resultado de la incertidumbre pol\u00edtica y econ\u00f3mica post devaluaci\u00f3n, que provoc\u00f3 una reducci\u00f3n de la demanda agregada interna, por lo que una importante\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">proporci\u00f3n de la capacidad instalada se encontr\u00f3 ociosa hasta mediados del 2003.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reci\u00e9n en 2004 se observa una importante recuperaci\u00f3n de los niveles de inversi\u00f3n per c\u00e1pita, gracias a la estabilizaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica del pa\u00eds, los fuertes incentivos creados por los\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">bajos costos de operaci\u00f3n y un uso elevado de la capacidad instalada en varias industrias.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">4\u00a0<\/span><\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">Brian Snowdon and George Stonehouse, \u00abCompetitiveness in a globalised world: Michael Porter on the microeconomic foundations of the competitiveness of nations, regions, an firms\u00bb (2006).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>5\u00a0<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">Seg\u00fan modelo planteado por UNCTAD, Investment Compass.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><strong style=\"line-height: 1.3em;\">17.3.1.1 Inversi\u00f3n de empresas nacionales en formaci\u00f3n de capital<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1114\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/501.JPG\" alt=\"\" width=\"625\" height=\"450\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En l\u00edneas generales, el\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">comportamiento de los inversores locales en las distintas regiones fue similar al\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">descrito en los p\u00e1rrafos anteriores. Puede observarse en\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el Gr\u00e1fico 17.6 que los niveles de inversi\u00f3n per c\u00e1pita\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">disminuyeron significativamente en todas las regiones\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del pa\u00eds durante el per\u00edodo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de crisis 2001-2003, y en\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mayor proporci\u00f3n en la Regi\u00f3n Patag\u00f3nica (-96,8%) y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la regi\u00f3n del NEA (-83,6%).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la salida de la crisis\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">todas las regiones muestran en mayor o menor medida una recuperaci\u00f3n, en especial la Regi\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Patag\u00f3nica (1.646%), la Regi\u00f3n NEA (540%), CABA (273%) y la Regi\u00f3n Centro (211%). Sin\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">embargo, s\u00f3lo CABA y la Regi\u00f3n Centro pudieron superar los niveles de inversi\u00f3n per c\u00e1pita\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">privada nacional del per\u00edodo 1995-2000, las dem\u00e1s regiones se encuentran por debajo de los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">niveles de dicho per\u00edodo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se distingue con claridad la fuerte divergencia existente entre las distintas regiones en atracci\u00f3n de inversi\u00f3n privada nacional. La Regi\u00f3n Patag\u00f3nica recibi\u00f3 un nivel de inversi\u00f3n per c\u00e1pita 28 veces mayor al recibido por la Regi\u00f3n Nordeste durante el per\u00edodo 1995-2000, en tanto que<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">dicha diferencia se acort\u00f3 a 15 veces para el per\u00edodo 2004-2007, explicado en su mayor parte por\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">la fuerte ca\u00edda en la inversi\u00f3n en la Patagonia m\u00e1s que por el leve aumento en la Regi\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Nordeste.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>17.3.1.2 Inversi\u00f3n de empresas extranjeras en formaci\u00f3n de capital<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1115\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/502.JPG\" alt=\"\" width=\"603\" height=\"413\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las empresas extranjeras\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">mostraron un comportamiento algo distinto al de las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">empresas nacionales. Observando el Gr\u00e1fico 17.7 se\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pueden remarcar tres rasgos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fundamentales: (i) la Regi\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Patag\u00f3nica duplic\u00f3 el nivel\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de inversiones extranjeras\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recibidas en el per\u00edodo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">2004-2007 con respecto a\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los dos per\u00edodos previos; (ii)\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Cuyo se posiciona segunda\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en nivel de inversi\u00f3n, y este\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fue creciente a lo largo de\u00a0los tres per\u00edodos; (iii) el nivel de inversi\u00f3n en las dos regiones del Norte no logr\u00f3 recuperarse\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">tras la crisis y contin\u00fao disminuyendo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevamente se observa una significativa desigualdad entre la Regi\u00f3n Patag\u00f3nica y las regiones del Norte argentino: la primera recibi\u00f3 durante el per\u00edodo 1995-2000 un nivel de inversi\u00f3n\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">per c\u00e1pita nueve veces mayor al recibido por la Regi\u00f3n Nordeste, en tanto que dicha diferencia\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se ampli\u00f3 a 55 veces para el per\u00edodo 2004-2007.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>17.3.1.3 Inversi\u00f3n privada en formaci\u00f3n de capital<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agregando la informaci\u00f3n presentada en los dos incisos anteriores, haciendo indistinto el origen de los fondos invertidos, se puede observar en el Gr\u00e1fico 17.8, que la Regi\u00f3n Patag\u00f3nica y\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">CABA superaron claramente en el per\u00edodo 2004-07 los niveles de inversi\u00f3n observados durante\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el per\u00edodo 1995-2000. Sin embargo, las provincias del NOA y NEA muestran un comportamiento opuesto. Esto deja en evidencia la dificultad que \u00e9stas tienen a la hora de atraer nueva\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inversi\u00f3n privada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1116\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/503.JPG\" alt=\"\" width=\"557\" height=\"397\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, cabe notar\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">que parte importante del\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">atractivo de invertir en la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Regi\u00f3n Patag\u00f3nica responde\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a la significativa dotaci\u00f3n de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recursos mineros y energ\u00e9ticos que posee. Los sectores\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que captaron la mayor parte\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de la inversi\u00f3n privada han\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sido los productores de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">petr\u00f3leo y gas, oleoductos,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">gasoductos y poliductos,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">manufacturas qu\u00edmicas,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">industrias b\u00e1sicas de metales\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">no ferrosos y generaci\u00f3n de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">energ\u00eda el\u00e9ctrica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1117\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/504.JPG\" alt=\"\" width=\"637\" height=\"305\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un an\u00e1lisis de la inversi\u00f3n privada per c\u00e1pita por provincias arroja a las claras cu\u00e1les provincias tienen mayor atractivo para los inversores y cu\u00e1les menos. Las cinco provincias mejor\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">posicionadas en los \u00faltimos tres a\u00f1os han sido Santa Cruz, Chubut, Tierra del Fuego, Neuqu\u00e9n,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y R\u00edo Negro, y salvo \u00e9sta \u00faltima, las cuatro primeras recibieron niveles de inversi\u00f3n per c\u00e1pita\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">muy por encima del resto de las provincias (v\u00e9ase Gr\u00e1fico 17.9). Las provincias que mayores\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">problemas tuvieron a la hora de atraer inversiones fueron Chaco, Formosa, La Pampa y Santiago\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del Estero, mostrando niveles muy inferiores, incluso comparados con provincias testigo como\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">C\u00f3rdoba y Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como conclusi\u00f3n, resulta conveniente tener en mente la opini\u00f3n de Michael Porter con respecto al lugar de las inversiones en el desarrollo econ\u00f3mico: \u00ablas etapas del desarrollo competitivo comprenden pasar de una econom\u00eda dirigida por los factores a una econom\u00eda dirigida por las\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">inversiones, y finalmente a una econom\u00eda dirigida por la innovaci\u00f3n\u00bb. Las provincias del NOA\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y NEA parecen encontrarse muy lejos de poder ingresar a la segunda etapa del desarrollo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>17.3.2 Inversi\u00f3n p\u00fablica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado, en sus diferentes niveles, juega tambi\u00e9n un rol importante en la formaci\u00f3n de capital del pa\u00eds. Una de sus funciones m\u00e1s importantes es desarrollar la infraestructura social b\u00e1sica\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">bajo su jurisdicci\u00f3n (infraestructura sanitaria, educativa, de transporte, etc.). Ello conlleva una\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">continua ejecuci\u00f3n de obras y servicios para ampliar o mejorar la infraestructura existente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inversi\u00f3n real directa mide los gastos destinados a la adquisici\u00f3n o producci\u00f3n de bienes\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">de capital. Estos gastos comprenden edificaciones, instalaciones, construcciones y equipos que\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sirven para producir otros bienes y servicios. Tambi\u00e9n se incluyen en este concepto las ampliaciones y modificaciones de los activos fijos que mejoren su productividad o prolonguen su vida\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de modo considerable, as\u00ed como los gastos relacionados con la adquisici\u00f3n e instalaci\u00f3n de activos fijos. La inversi\u00f3n real directa incluye los gastos por materiales y factores de producci\u00f3n,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">incluida la mano de obra, si se producen bienes por cuenta propia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El balance de poder pol\u00edtico entre el gobierno central y los gobiernos provinciales y locales\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">tiene una gran influencia en la evoluci\u00f3n de las disparidades regionales. Las instituciones que\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">asignan poder y recursos fiscales hacia los gobiernos provinciales y locales pueden contribuir\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">significativamente a una mayor igualdad espacial a lo largo del tiempo (Henderson, 2002; Kim,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">2008).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1118\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/505.JPG\" alt=\"\" width=\"613\" height=\"466\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Argentina, la mayor\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">parte de la inversi\u00f3n real\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">directa est\u00e1 a cargo de los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">gobiernos provinciales (un\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">77,5%, en promedio para los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a\u00f1os 1995-2006), pero en los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00faltimos dos a\u00f1os el gobierno\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">central ha aumentado fuertemente su participaci\u00f3n (a\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">trav\u00e9s de sus organismos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">descentralizados), en desmedro de la participaci\u00f3n de los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">gobiernos provinciales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan se presenta en el\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">Gr\u00e1fico 17.10, los gobiernos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">provinciales de la Regi\u00f3n\u00a0atag\u00f3nica han realizado una importante inversi\u00f3n real directa per c\u00e1pita en los \u00faltimos diez\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a\u00f1os, siempre en niveles por encima de los de las dem\u00e1s regiones del pa\u00eds. Ello, junto con los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">elevados niveles de inversi\u00f3n privada per c\u00e1pita le permiti\u00f3 a sus econom\u00edas mostrar elevados y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">crecientes niveles de PBG per c\u00e1pita (como se present\u00f3 en el apartado 17.2).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que respecta a las provincias del NEA y NOA, los niveles de inversi\u00f3n p\u00fablica per c\u00e1pita realizados durante los a\u00f1os 2004-2006 han sido comparativamente mejores con respecto a las\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">dem\u00e1s regiones. NEA y NOA han exhibido un crecimiento del 151% y 112% respecto a los niveles del per\u00edodo 2000-2003, respectivamente, y un crecimiento del 52% y 51% respecto a los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">niveles del per\u00edodo 1995-1999.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un an\u00e1lisis de la inversi\u00f3n p\u00fablica provincial per c\u00e1pita por provincias arroja a las claras cu\u00e1les provincias est\u00e1n desarrollando mayor infraestructura social b\u00e1sica y cu\u00e1les menos. Las cinco\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">provincias con mayor inversi\u00f3n p\u00fablica en los \u00faltimos tres a\u00f1os han sido Santa Cruz, La Pampa,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Chubut y Tierra del Fuego (v\u00e9ase Gr\u00e1fico 17.11). Santa Cruz ha crecido un 146% entre los a\u00f1os\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">1995-1999 y 2004-2006, alcanzando un nivel de tres veces el de la provincia que le sigue (La\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Pampa), y 40 veces el de la provincia con menor nivel de inversi\u00f3n p\u00fablica per c\u00e1pita (Buenos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Aires).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1119\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/506.JPG\" alt=\"\" width=\"625\" height=\"318\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La provincia de Buenos Aires, siendo ya la provincia con menor inversi\u00f3n p\u00fablica durante el\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">per\u00edodo 1995-1999, sufri\u00f3 la mayor ca\u00edda entre dicho per\u00edodo y el de 2004-2006 (-46%). Otras\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">provincias que mantienen bajos niveles de inversi\u00f3n p\u00fablica per c\u00e1pita son C\u00f3rdoba, Mendoza y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Santa Fe, en ese orden, y muy por debajo de los niveles de inversi\u00f3n en Santa Cruz y dem\u00e1s provincias patag\u00f3nicas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que respecta a las provincias del Norte que pose\u00edan los niveles de inversi\u00f3n privada per\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">c\u00e1pita m\u00e1s bajos del pa\u00eds (Chaco, Santiago del Estero, Formosa, Corrientes, Tucum\u00e1n y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Misiones), s\u00f3lo Santiago del Estero, Misiones y Corrientes han verificado crecimientos importantes entre los a\u00f1os 1995-1999 y 2004-2006 (124%, 95% y 57%, respectivamente).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simult\u00e1neamente, Formosa y Chaco solo crecieron un 49% y 4% respectivamente, siendo las dos\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">provincias con peores indicadores econ\u00f3micos y sociales del pa\u00eds, y que mayor inversi\u00f3n por\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">habitante est\u00e1n requiriendo en la actualidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>17.4 Sistema financiero<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para llevar a cabo las pol\u00edticas de inversi\u00f3n y producci\u00f3n las empresas necesitan fondos. Si\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">bien una parte de dichos fondos se pueden obtener de los resultados positivos de la misma\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">empresa (autofinanciaci\u00f3n), en muchos casos se necesita tener acceso al financiamiento de terceros (cr\u00e9ditos). As\u00ed, el sector financiero juega un rol crucial para el desarrollo de los negocios\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en la econom\u00eda actual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las restricciones de financiamiento ponen en juego el desenvolvimiento de la actividad\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">empresarial ante los continuos cambios en las condiciones de los mercados. Estas suelen ser m\u00e1s\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">limitantes en los casos de las PyMes y microempresas, ya que tienen m\u00e1s dificultades para obtener pr\u00e9stamos por problemas de informaci\u00f3n asim\u00e9trica (riesgo moral y selecci\u00f3n adversa), falta\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de garant\u00edas adecuadas o ausencia de regulaci\u00f3n apropiada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Argentina se observan importantes disparidades regionales en la performance del sistema financiero, que hacen variar las posibilidades de acceder al cr\u00e9dito en las distintas provincias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para obtener un panorama de las caracter\u00edsticas provinciales del sistema financiero se analizar\u00e1n\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">los siguientes indicadores: cantidad de filiales bancarias per c\u00e1pita, porcentaje de dep\u00f3sitos bancarios captados de los sectores p\u00fablico y privado no financieros respecto al total nacional, porcentaje de pr\u00e9stamos bancarios realizados al sector privado no financiero respecto al total\u00a0<\/span><sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">6\u00a0<\/span><\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">y los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">diferenciales de tasas cobradas por pr\u00e9stamos bancarios en distintas regiones a una misma actividad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Corresponde aclarar que en el caso de los dep\u00f3sitos se incluyen tanto los p\u00fablicos como los\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">privados, ya que independientemente del origen de los fondos \u00e9stos podr\u00edan potencialmente ser\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">canalizados hacia el sector privado. En tanto que en el caso de los pr\u00e9stamos s\u00f3lo se incluyen los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">destinados al sector privado ya que s\u00f3lo interesa la asignaci\u00f3n de fondos destinada a financiar\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inversi\u00f3n y producci\u00f3n privada. Una reflexi\u00f3n v\u00e1lida es que la existencia de un alto volumen de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">dep\u00f3sitos en un territorio s\u00f3lo implica un alto nivel de ahorro pero no necesariamente un alto\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">nivel de inversi\u00f3n ya que los fondos depositados en una jurisdicci\u00f3n pueden destinarse a financiar consumo y\/o inversiones en otras regiones o pa\u00edses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La crisis de finales de 2001 ocasion\u00f3, en todas las regiones del pa\u00eds, una disminuci\u00f3n en la\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">cantidad de entidades financieras de tal magnitud que a\u00fan no se han logrado recuperar los valores previos a la crisis. En cuanto a la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de las entidades financieras, el\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Gr\u00e1fico 17.12 permite divisar la elevada concentraci\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de las mismas en la Ciudad\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Aut\u00f3noma de Buenos Aires\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(2,48 entidades cada 10 mil\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">habitantes), casi duplicando\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los valores observados para\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la Regi\u00f3n Patag\u00f3nica (1,34)\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y la Regi\u00f3n Centro (1,19).<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">6\u00a0<\/span><\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">El sector p\u00fablico no financiero est\u00e1 constituido por: (i) gobierno nacional y gobiernos provinciales y municipales, y (ii) empresas p\u00fablicas no financieras. El sector privado no financiero comprende: (i) sociedades comerciales no incluidas en los sectores\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">p\u00fablico o financiero, (ii) asociaciones civiles no comprendidas en el sector p\u00fablico, y (iii) personas f\u00edsicas.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1120\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/507.JPG\" alt=\"\" width=\"624\" height=\"513\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las provincias del Norte\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">argentino son las que muestran las relaciones m\u00e1s bajas\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(NEA, 0,55 entidades cada\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">10 mil habitantes, y NOA,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">0,44), lo que afecta negativamente el grado de acceso\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">al cr\u00e9dito de las empresas\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">localizadas en dichas provincias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed tambi\u00e9n, tanto los\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">dep\u00f3sitos de los sectores\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">p\u00fablico y privado no financiero, como los pr\u00e9stamos al\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sector privado no financiero\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se encuentran altamente\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">concentrados en la Ciudad\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Aut\u00f3noma de Buenos Aires\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(51,4% de los dep\u00f3sitos, y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">54,4% de los pr\u00e9stamos).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ello determina que el saldo\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">de dep\u00f3sitos per c\u00e1pita mantenido por los bancos de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">CABA sea veinticinco veces\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mayor al saldo de dep\u00f3sitos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">per c\u00e1pita mantenido por los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">bancos de NEA, y veinte\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">veces mayor al de NOA.\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(Ver Gr\u00e1fico 17.13).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1121\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/508.JPG\" alt=\"\" width=\"624\" height=\"520\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00faltimo indicador a considerar arroja bastante luz sobre la disparidad regional presente en\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">el acceso al cr\u00e9dito bancario. La tasa de inter\u00e9s cobrada por los bancos en los pr\u00e9stamos que le\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ofrece a los distintos sectores productivos se\u00f1ala a las claras el diferencial existente en el costo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de financiamiento bancario que enfrentan las empresas de distintas regiones y distintas actividades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Cuadro 17.1 se presentan los saldos de pr\u00e9stamos en pesos que los bancos han mantenido en promedio durante el 2007 con dos sectores particulares de la industria manufacturera: (i)\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">producci\u00f3n y procesamiento de carne, pescado, frutas, legumbres, hortalizas, aceites y grasas, y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(ii) fabricaci\u00f3n de productos textiles. A su vez se presentan las tasas promedio establecidas para\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">dichos pr\u00e9stamos. Estas resultan de realizar un promedio de las distintas tasas cobradas en cada\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">provincia, ponderadas por el volumen de pr\u00e9stamos concedidos en cada jurisdicci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede observarse en el Cuadro 17.1 que tanto los bancos de CABA como de las provincias\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">patag\u00f3nicas ofrecen tasas por debajo del promedio pa\u00eds. En el caso de CABA esto puede responder al gran volumen de pr\u00e9stamos realizados en la jurisdicci\u00f3n (realiz\u00f3 el 63% de los pr\u00e9stamos al sector producci\u00f3n y procesamiento de carne, pescado, frutas, legumbres, hortalizas, aceites y grasas, y realiz\u00f3 el 65% de los pr\u00e9stamos al sector de productos textiles). En el caso de la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Regi\u00f3n Patag\u00f3nica, debido a que no son significativos los montos de los pr\u00e9stamos otorgados,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">dicha ventaja puede provenir de programas provinciales de tasas subsidiadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1122\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/509.JPG\" alt=\"\" width=\"634\" height=\"421\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se puede apreciar, las regiones Centro, Cuyo y NOA resultan ser las m\u00e1s desfavorecidas. Estas regiones presentan en ambos sectores productivos seleccionados tasas superiores a la\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">media del pa\u00eds. El caso m\u00e1s extremo se observa en el sector fabricaci\u00f3n de productos textiles,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">donde las provincias del NOA enfrentan un costo del capital del 32,2% anual (16,2 puntos de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sobretasa respecto al promedio nacional). La Regi\u00f3n NEA ha obtenido bajas tasas para el sector\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de productos textiles, pero tambi\u00e9n enfrenta una sobretasa en los pr\u00e9stamos para el sector producci\u00f3n y procesamiento de carne, pescado, frutas, legumbres, hortalizas, aceites y grasas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un an\u00e1lisis similar se puede realizar para los pr\u00e9stamos otorgados para Investigaci\u00f3n y\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">Desarrollo, donde no todas las jurisdicciones logran tener acceso a los mismos y los montos concedidos son mucho menos significativos que en los sectores antes citados. En el Cuadro 17.2 se\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">observa que s\u00f3lo catorce de las veinticuatro jurisdicciones logran tener acceso a dichos pr\u00e9stamos, y tres de ellas acaparan el 94,8% de los mismos (Ciudad de Buenos Aires, Provincia de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Buenos Aires y R\u00edo Negro).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevamente, la Ciudad de Buenos Aires es la que otorga la mayor proporci\u00f3n de los pr\u00e9stamos, y a una tasa relativamente inferior a la tasa media del pa\u00eds (3,3 puntos por debajo). Y salvo\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">las provincias de Chubut, Mendoza y San Juan, las restantes jurisdicciones enfrentan tasas de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inter\u00e9s muy superiores a la del promedio pa\u00eds, incluso R\u00edo Negro que otorga una importante proporci\u00f3n de los pr\u00e9stamos para investigaci\u00f3n y desarrollo (24,8% del total nacional).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1123\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/510.JPG\" alt=\"\" width=\"632\" height=\"430\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las desigualdades presentadas en las p\u00e1ginas anteriores pueden deberse a fallas de mercado, a falta de regulaci\u00f3n apropiada, o bien ser una simple respuesta a los requerimientos de la\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">demanda. En lo que concierne a la primera raz\u00f3n, el origen se puede encontrar en el problema\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de la informaci\u00f3n asim\u00e9trica. Dicha falla es t\u00edpica en el mercado financiero, generando problemas de riesgo moral y selecci\u00f3n adversa, y las principales perjudicadas son las PyMes y las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">microempresas, puesto que en estos casos en m\u00e1s dif\u00edcil y costoso determinar la verdadera situaci\u00f3n econ\u00f3mica del prestatario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Visto las disparidades regionales existentes en el sistema financiero, ser\u00eda interesante profundizar el an\u00e1lisis para determinar las causas de las mismas, para luego reflexionar acerca de\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">las posibles pol\u00edticas de acci\u00f3n tendientes a mejorar dicha situaci\u00f3n. Una igualaci\u00f3n en la accesibilidad al cr\u00e9dito en las distintas regiones argentinas podr\u00eda facilitar un desarrollo regional m\u00e1s\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">equilibrado entre las mismas, v\u00eda una convergencia en los procesos de inversi\u00f3n en cada una de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ellas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>17.5 Educaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se trata de pol\u00edticas de desarrollo regional, resulta imposible no hacer referencia a la educaci\u00f3n, cuya importancia para el crecimiento econ\u00f3mico (de m\u00e1s est\u00e1 destacar su importancia\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">desde el punto de vista social) dif\u00edcilmente pueda exagerarse. De hecho, ya en la quinta edici\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del Balance de la Econom\u00eda Argentina, en el a\u00f1o 1998, el estudio econom\u00e9trico de las posibles\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">causas de los diferenciales entre las tasas de crecimiento de las provincias destacaba las disparidades en los niveles de educaci\u00f3n b\u00e1sica como uno de sus principales determinantes. Dicho an\u00e1lisis emp\u00edrico permite afirmar, en l\u00ednea con la teor\u00eda econ\u00f3mica, que las diferencias en los niveles de crecimiento de largo plazo de las provincias se explican fundamentalmente por las diferencias existentes en la calidad del capital humano de las mismas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El an\u00e1lisis que se presenta en este apartado complementa el tratamiento de la situaci\u00f3n educativa de las distintas provincias y regiones argentinas que se presenta en el Cap\u00edtulo 5 referido\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">a los Aspectos Sociales. Para un an\u00e1lisis completo sobre las disparidades regionales en lo referido a temas educativos, se recomienda al lector la revisi\u00f3n de ambos cap\u00edtulos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo sobre el an\u00e1lisis realizado en el Balance de la Econom\u00eda Argentina de 1998, una\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">de las variables introducidas en el modelo econom\u00e9trico que mostraba resultados ampliamente\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">satisfactorios para explicar los diferenciales de crecimiento era la tasa de analfabetismo. En el\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Gr\u00e1fico 17.14 se presenta dicha tasa conjuntamente con el PBG por habitante del a\u00f1o 2004 (a\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">precios de 1993). Se puede ver en dicho gr\u00e1fico, c\u00f3mo las jurisdicciones m\u00e1s favorecidas en la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">distribuci\u00f3n territorial del ingreso presentan tasas de analfabetismo significativamente menores\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a las de las provincias m\u00e1s pobres. En el primer grupo se encuentran CABA, Tierra del Fuego y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Santa Cruz, con valores de PBG superiores a los $10.000 y un promedio de analfabetismo del\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">0,9%. Por su parte, en las siete provincias m\u00e1s rezagadas econ\u00f3micamente, las tasas de analfabetismo oscilan entre el 4,7% (Jujuy y Salta) y el 8% (Chaco).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1124\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/511.JPG\" alt=\"\" width=\"627\" height=\"346\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de las desigualdades que se han mostrado en t\u00e9rminos de la incidencia del analfabetismo, la Argentina tambi\u00e9n muestra fuertes disparidades regionales en lo referido a la calidad\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">educativa. A los fines de analizar los aspectos cualitativos de la educaci\u00f3n en las veinticuatro\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">jurisdicciones, se presentan los resultados del Operativo Nacional de Evaluaci\u00f3n (ONE) del a\u00f1o\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">2005, obtenidos en las asignaturas de Lengua y Matem\u00e1tica. Dichos valores representan un promedio de los puntajes alcanzados en los cuatro niveles: EGB1, EGB2, EGB3 y Polimodal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1125\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/512.JPG\" alt=\"\" width=\"627\" height=\"416\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Gr\u00e1fico 17.15 se\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">presentan los resultados en\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el \u00e1rea de Matem\u00e1tica. Las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cinco provincias mejor posicionadas promedian un porcentaje de respuestas correctas del 65%, mientras que las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00faltimas siete provincias,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">obtienen un resultado promedio veintisiete puntos por\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">debajo. CABA aparece como la jurisdicci\u00f3n de mayor\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">calidad educativa en esta\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00e1rea, con un puntaje de 73%,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el doble del que obtiene la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">provincia de Santiago del\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Estero. As\u00ed tambi\u00e9n, es importante destacar que las siete provincias de menores puntajes pertenecen a las regiones del Norte del pa\u00eds. Solamente Jujuy y Tucum\u00e1n salen de este grupo, aunque\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">con resultados no muy superiores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1126\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/513.JPG\" alt=\"\" width=\"577\" height=\"383\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00e1rea de Lengua, los\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">resultados son bastante similares, aunque los puntajes en\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">todas las jurisdicciones son\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">m\u00e1s elevados que en\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Matem\u00e1tica. El ordenamiento de las provincias en el\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Gr\u00e1fico 17.16 no difiere sustancialmente del que se\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">muestra en el Gr\u00e1fico 17.15.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En particular, las primeras\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">cinco jurisdicciones y las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00faltimas siete son las mismas,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">con una diferencia en los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">valores promedio de veinticuatro puntos porcentuales. As\u00ed tambi\u00e9n, CABA obtiene un puntaje que pr\u00e1cticamente duplica\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">al de Santiago del Estero, ubicada nuevamente en la \u00faltima posici\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la observaci\u00f3n de estos datos se puede inferir que las diferencias en las condiciones de los\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">sistemas educativos de las provincias como formadoras de capital humano, al igual que en el\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">an\u00e1lisis realizado por el IIE en 1998, contin\u00faan siendo un factor de divergencia entre las jurisdicciones, o al menos no se han constituido como uno de los pilares en el cual se apoye el proceso de convergencia regional como lo dicta la teor\u00eda econ\u00f3mica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un argumento com\u00fanmente aceptado es que la falta de educaci\u00f3n y la pobreza son problemas\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">que van de la mano en las distintas sociedades. Un elevado nivel de pobreza indica que una elevada proporci\u00f3n de la poblaci\u00f3n no se encuentra en condiciones de adquirir una canasta de bienes que se consideran esenciales, entre ellos, un nivel aceptable de educaci\u00f3n. A su vez, esa falta\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de educaci\u00f3n implica que el individuo se ve privado de un arma clave en su lucha por salir de la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pobreza. Esta especie de c\u00edrculo vicioso tiende a desembocar en una situaci\u00f3n de marginaci\u00f3n y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">exclusi\u00f3n social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1127\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/514.JPG\" alt=\"\" width=\"631\" height=\"458\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Gr\u00e1fico 17.17 se\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">presenta la brecha de pobreza junto a un promedio de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los porcentajes de respuestas\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">correctas de Matem\u00e1tica y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Lengua obtenidos del ONE.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se diferencian claramente\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">dos grupos de jurisdicciones: uno de ellos con un bajo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00edndice de pobreza y buenos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">niveles de educaci\u00f3n, integrado por las provincias m\u00e1s\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pr\u00f3speras del Centro y Sur\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del pa\u00eds. El otro, integrado\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mayormente por provincias\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">norte\u00f1as, presenta elevados\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">niveles de pobreza y baja calidad de educaci\u00f3n. Estos datos evidencian la necesidad de redise\u00f1ar las pol\u00edticas educativas y de ingresos para evitar que los sectores m\u00e1s desfavorecidos, en las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">provincias m\u00e1s pobres, se vean presos en una situaci\u00f3n de marginalidad y falta de oportunidades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>17.6 Empleo, pobreza y distribuci\u00f3n del ingreso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio de estas variables y las relaciones entre ellas se realiza a menudo desde una perspectiva global, analizando magnitudes agregadas, a nivel pa\u00eds. Sin embargo, este tipo de an\u00e1lisis oculta las grandes disparidades que existen entre las diferentes jurisdicciones. L\u00f3gicamente,\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">este enfoque agregado se reflejar\u00e1 en el dise\u00f1o de pol\u00edticas p\u00fablicas, que si bien pueden ser efectivas a la hora de mejorar la situaci\u00f3n social del pa\u00eds como un todo, no lograr\u00e1n eliminar, o al\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">menos reducir, las disparidades regionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La apertura de la informaci\u00f3n sobre empleo e ingresos por \u00e1reas geogr\u00e1ficas permite enriquecer el an\u00e1lisis, mejorar el entendimiento de los problemas socio-econ\u00f3micos del pa\u00eds y, m\u00e1s\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">importante a\u00fan, puede hacer una contribuci\u00f3n importante para aumentar la calidad de las pol\u00edticas p\u00fablicas de manera que apunten a un desarrollo social equilibrado, que tenga impacto en\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">todas las regiones del pa\u00eds, especialmente en las zonas m\u00e1s pobres<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">7<\/span><\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1128\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/515.JPG\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"446\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las disparidades en t\u00e9rminos econ\u00f3micos que se\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">analizaban en el segundo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">apartado tienen una estrecha\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">relaci\u00f3n con la capacidad de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">generaci\u00f3n de ingresos a\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">nivel de personas y familias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Gr\u00e1fico 17.18 se presentan los niveles de ingreso\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">per c\u00e1pita familiar (IPCF)\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">para las veinticuatro jurisdicciones. El IPCF representa el ingreso per c\u00e1pita del\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">hogar, es decir, el monto de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ingresos totales de un hogar\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">dividido por la cantidad de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">miembros que lo componen. Se diferencian claramente tres grupos de jurisdicciones donde las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">menos favorecidas en t\u00e9rminos de ingresos resultan ser las provincias del Norte. Por su parte,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">CABA y las provincias Patag\u00f3nicas presentan un monto de IPCF promedio 2,4 veces superior al\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de las norte\u00f1as y 1,8 veces el de las provincias del centro del pa\u00eds. En el extremo superior de la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">distribuci\u00f3n se encuentran Tierra del Fuego y CABA, con valores de IPCF que superan los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">$1.000 por mes, mientras que, en el otro extremo, provincias como Chaco, Misiones, Santiago\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del Estero y Formosa, no alcanzan los $350 mensuales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la situaci\u00f3n laboral de las distintas regiones, se remite al lector al Cuadro 17.3\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">del Cap\u00edtulo 5 donde se resumen las principales variables referidas al mercado laboral en el\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">segundo semestre de 2008. Como se aprecia en dicha tabla, la situaci\u00f3n de la regi\u00f3n NEA es bastante particular, debido a que presenta las menores tasas de actividad y empleo del pa\u00eds, a la vez\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que la tasa de desocupaci\u00f3n se encuentra entre las m\u00e1s bajas. La combinaci\u00f3n de bajas tasas de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">actividad y desocupaci\u00f3n son claros indicios de la importancia del fen\u00f3meno de los \u00abtrabajadores desalentados\u00bb, es decir, trabajadores que al verse imposibilitados de conseguir trabajo durante un per\u00edodo relativamente largo de tiempo deciden retirarse del mercado laboral, pasando a formar parte de la poblaci\u00f3n no econ\u00f3micamente activa. La regi\u00f3n NOA, si bien se encuentra en\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">una situaci\u00f3n diferente a la de NEA, presenta importantes problemas en el mercado laboral en\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">relaci\u00f3n a las otras regiones,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mostrando bajas tasas de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">actividad y empleo y una\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">tasa relativamente elevada\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de desocupaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>7\u00a0<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">Mill\u00e1n-Smitmans (2007). \u00abLa necesidad de nuevas pol\u00edticas p\u00fablicas para disminuir las desigualdades regionales de la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Argentina\u00bb<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1129\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/516.JPG\" alt=\"\" width=\"647\" height=\"303\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">de la Regi\u00f3n Gran Buenos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Aires (GBA), muestra que el\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">criterio de agregaci\u00f3n esconde la importante desigualdad\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que existe entre los dos aglomerados urbanos que la integran. En el Cuadro 17.3 se presenta una\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">desagregaci\u00f3n de las variables laborales para dichos aglomerados. La situaci\u00f3n laboral en CABA\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">es, a todas luces, superior a la que prevalece en los Partidos del GBA, con tasas de empleo y actividad que se encuentran 9,0 y 7,6 puntos porcentuales por encima, a la vez que presenta una tasa\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de desempleo 4,0 puntos por debajo. Comparando con el resto de las regiones, se observa que\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los indicadores de actividad y empleo de CABA son significativamente superiores. S\u00f3lo la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Regi\u00f3n Cuyo presenta una tasa de desempleo menor a la de CABA.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1130\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/517.JPG\" alt=\"\" width=\"599\" height=\"430\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un elemento clave a la\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">hora de analizar estas disparidades entre los distintos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">espacios territoriales es observar la evoluci\u00f3n de las \u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">variables relevantes a lo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">largo del tiempo. A modo de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ejemplo, en el Gr\u00e1fico 17.19\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se presenta la evoluci\u00f3n de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la tasa de empleo en el per\u00edodo comprendido entre octubre de 1986 y el segundo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">semestre de 2007, para cuatro regiones seleccionadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tasa de empleo mide la\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">participaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ocupada en la poblaci\u00f3n total, indicando el vigor relativo de la demanda de empleo, expresada\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en n\u00famero de ocupados por habitante\u00a0<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">8<\/span><\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">. Vale aclarar que se eligieron estas cuatro regiones a fines\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">expositivos y teniendo en cuenta que los valores y la evoluci\u00f3n de las tasas de empleo de las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">regiones NOA, Cuyo y Pampeana son relativamente similares a los de NEA, Centro y\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Patag\u00f3nica, respectivamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este gr\u00e1fico se aprecia claramente la diferencia que existe entre CABA y el resto de las\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">regiones, as\u00ed como tambi\u00e9n se hacen evidentes los problemas de empleo que sufre la regi\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">NEA, presentando valores inferiores al resto de las regiones en todo el per\u00edodo de estudio.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"vertical-align: super; line-height: 1.3em;\">8\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">MECON.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>9\u00a0<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">Estos valores se han calculado como promedios ponderados de las tasas de empleo de los aglomerados incluidos en cada\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">regi\u00f3n. Las ponderaciones corresponden a los tama\u00f1os de muestra de la EPH del Segundo Semestre de 2006, modific\u00e1ndolas\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de acuerdo a los aglomerados que se encuentran disponibles en cada momento de medici\u00f3n. As\u00ed tambi\u00e9n, vale recordar que,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a partir del a\u00f1o 2003 se cambi\u00f3 la metodolog\u00eda de EPH Puntual a la de EPH Continua.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">Adicionalmente, resulta interesante observar como CABA es la \u00fanica \u00e1rea geogr\u00e1fica cuya tasa\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de empleo presenta un comportamiento con leve tendencia creciente hasta el punto m\u00e1s problem\u00e1tico del per\u00edodo, el de la crisis de 2001-2002. Justamente, CABA es la \u00fanica regi\u00f3n que luego\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de la brusca ca\u00edda del empleo provocada por la crisis, en mayo de 2002, presenta una tasa de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">empleo m\u00e1s alta que el valor de 1986.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La brecha entre los valores de CABA y los correspondientes al resto de las regiones muestra\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">una tendencia creciente a lo largo del per\u00edodo analizado, si bien, luego de la crisis posterior a la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">salida de la convertibilidad dicha brecha tiende a ser relativamente estable. Cabe resaltar que,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">luego de la crisis, todas las regiones han incrementado fuertemente sus tasas de empleo alcanzando niveles superiores a los de 1986. A\u00fan as\u00ed, el hecho de que la brecha entre los niveles de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">empleo de las regiones no se haya reducido de manera significativa, habla a las claras de que las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pol\u00edticas de empleo han sido dise\u00f1adas a nivel agregado, sin dar suficiente importancia a las disparidades regionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1131\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/518.JPG\" alt=\"\" width=\"634\" height=\"451\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de todas las connotaciones \u00e9ticas que subyacen a la condici\u00f3n laboral de\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">las personas es l\u00f3gico esperar que la situaci\u00f3n laboral\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">propia de una provincia o\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">regi\u00f3n se refleje en los niveles de ingreso de sus habitantes. El Gr\u00e1fico 17.20\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">muestra la relaci\u00f3n negativa\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que existe entre la tasa de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">empleo y la incidencia o brecha de la pobreza de personas\u00a0<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">10\u00a0<\/span><\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">en las veinticuatro\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">jurisdicciones que componen el pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el grupo de provincias que presentan altas tasas de pobreza y bajas tasas de empleo se\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">encuentran todas las provincias del Norte del pa\u00eds. All\u00ed, la incidencia de la pobreza oscila entre\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el 28,2% y el 40% correspondientes Catamarca y Chaco, respectivamente. La mayor tasa de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">empleo en este subgrupo es la de Corrientes, 38,4%. Cabe resaltar que la provincia del Chaco\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">presenta la menor tasa de empleo y la mayor tasa de incidencia de la pobreza del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las provincias en mejores condiciones de empleo y pobreza resultan ser CABA, Tierra del\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">Fuego, Santa Cruz y Chubut. El porcentaje de personas debajo de la l\u00ednea de pobreza en Santa\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Cruz, del 4,1%, es el m\u00e1s bajo del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un fen\u00f3meno que ha caracterizado el proceso de recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda posterior al\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">abandono del r\u00e9gimen de Convertibilidad es la mejora en los indicadores sociales a nivel agregado, particularmente, la fuerte ca\u00edda en los indicadores de pobreza. As\u00ed tambi\u00e9n, dichos indicadores, analizados a nivel de provincias, muestran que los niveles de pobreza han ca\u00eddo en las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">veinticuatro jurisdicciones.<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<sup style=\"line-height: 1.3em;\">10\u00a0<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">Mide el porcentaje de personas que habitan en hogares cuyo ingreso no supera el valor de la canasta b\u00e1sica total.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1132\" style=\"line-height: 1.3em;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/519.JPG\" alt=\"\" width=\"642\" height=\"418\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la reducci\u00f3n en la proporci\u00f3n de personas por debajo\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">de la l\u00ednea de pobreza no ha impactado de manera heterog\u00e9nea en todo el territorio nacional. En\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">particular, la ca\u00edda de la pobreza ha sido mucho mayor en las \u00e1reas m\u00e1s pr\u00f3speras del pa\u00eds. En\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el Gr\u00e1fico 17.21 se muestra la ca\u00edda porcentual en la brecha de pobreza entre el primer semestre\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de 2003 y el segundo semestre de 2007 y la tasa de incidencia correspondiente al segundo semestre de 2007.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las provincias de Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut y Mendoza la reducci\u00f3n de la\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">pobreza ha sido superior al 80%. Mientras, en el otro extremo se encuentran las provincias del\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Norte donde la ca\u00edda promedio ha sido del 51,1%. Las pol\u00edticas de sociales, si bien han sido exitosas para reducir los niveles de pobreza, han tenido un impacto sustancialmente menor en las\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">provincias m\u00e1s pobres y con mayores problemas sociales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos dimensiones clave de la problem\u00e1tica social son la indigencia o pobreza extrema y la\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">desigualdad en la distribuci\u00f3n de los ingresos. Estos conceptos se vinculan de manera estrecha\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">con la marginaci\u00f3n o exclusi\u00f3n social, provocando una ruptura en el tejido social. Los problemas de delito e inseguridad, entre otros, que afectan a la sociedad Argentina se encuentran \u00edntimamente vinculados a la persistencia y profundidad de la indigencia e inequidad distributiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Gr\u00e1fico 17.22 relaciona la tasa de indigencia con el coeficiente de Gini. Como se puede\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">observar claramente en dicho gr\u00e1fico, las provincias con mayores problemas de distribuci\u00f3n del\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ingreso e indigencia son las provincias del Norte. En ellas se presentan niveles de indigencia que\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">superan al 10% de la poblaci\u00f3n, as\u00ed como valores elevados del coeficiente de Gini, lo cu\u00e1l indica un importante grado de desigualdad en la distribuci\u00f3n de los ingresos. Una situaci\u00f3n diametralmente opuesta atraviesan las provincias del Centro y Sur con tasas de indigencia que promedian el 4% y una distribuci\u00f3n del ingreso, en general, m\u00e1s equitativa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1133\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/520.JPG\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"447\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El an\u00e1lisis de los casos\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">extremos resulta a\u00fan m\u00e1s\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">enriquecedor. Como se\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">puede observar, la provincia\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del Chaco presenta la situaci\u00f3n social m\u00e1s comprometida con un porcentaje de personas bajo la l\u00ednea de indigencia del 23,1%, a la vez\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que la distribuci\u00f3n del ingreso resulta de las m\u00e1s inequitativas del pa\u00eds despu\u00e9s de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">San Juan. En el otro extremo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">aparece la provincia de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Santa Cruz, con una tasa de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">indigencia del 1,8%, un\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">nivel \u00ednfimo si la comparamos con la del Chaco, y uno de los mejores resultados en distribuci\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del ingreso en el concierto nacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los fines de profundizar el an\u00e1lisis de estos casos extremos se ha trabajado la EPH correspondiente al segundo semestre de 2006 para obtener los niveles de ingreso per c\u00e1pita familiar\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">(IPCF) que perciben los diferentes estratos de ingresos de la poblaci\u00f3n. En el Gr\u00e1fico 17.23 se\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">muestran los niveles de ingreso per c\u00e1pita familiar que percibe cada uno de los deciles en los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">aglomerados urbanos de Resistencia y R\u00edo Gallegos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda en evidencia la enorme disparidad de ingresos que existe entre estos aglomerados\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">urbanos. Tan grande es la brecha de ingresos que el correspondiente al primer decil de R\u00edo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Gallegos es similar a los ingresos del quinto y sexto decil en Resistencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1134\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/521.JPG\" alt=\"\" width=\"617\" height=\"478\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cuesti\u00f3n importante\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">que surge como corolario de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los datos presentados en el\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Gr\u00e1fico 17.23 es que la brecha de ingresos se reduce a\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">medida que se avanza en la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">escala de ingresos. Esta relaci\u00f3n se puede apreciar claramente en el Gr\u00e1fico 17.24\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">donde se muestra el cociente\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">entre el ingreso per c\u00e1pita\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">familiar promedio de R\u00edo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Gallegos y el de Resistencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se puede observar, el\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">10% de poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de R\u00edo Gallegos tiene un\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ingreso que es 5,2 veces\u00a0superior al del 10% m\u00e1s\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pobre de Resistencia. En el\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">otro extremo, el decil de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mayores ingresos de R\u00edo\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Gallegos presenta un valor\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de IPCF que es 2,4 veces\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">superior al del mismo estrato\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">poblacional de Resistencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pendiente negativa de la\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">l\u00ednea que une los puntos en\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el Gr\u00e1fico indica claramente\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que las diferencias de ingresos son proporcionalmente\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mayores en los deciles m\u00e1s\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">bajos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-1135\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2008\/522.JPG\" alt=\"\" width=\"649\" height=\"523\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>17.7 Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de este Cap\u00edtulo se han se\u00f1alado distintos aspectos que ponen en evidencia las disparidades existentes entre las distintas regiones argentinas en la actualidad. Tanto en la dimensi\u00f3n productiva, como en las dimensiones social e institucional, existen marcadas diferencias\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">entre las provincias\/regiones del pa\u00eds que no han mostrado una tendencia clara a reducirse en los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00faltimos a\u00f1os. Las diferencias en calidad y cantidad de capital humano, obras de infraestructura,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">acceso al financiamiento de las empresas y el apoyo a la investigaci\u00f3n y desarrollo, entre otras,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ponen en evidencia que no existe un proceso de convergencia basado en sus microfundamentos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los an\u00e1lisis muestran que las provincias del Norte del pa\u00eds se encuentran atrapadas en un c\u00edrculo vicioso del que no pueden salir desde hace ya varias d\u00e9cadas. Ante este cuadro, y de cara\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">al bicentenario, los responsables de los distintos niveles de gobierno argentino deber\u00e1n poner en\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">marcha y\/o fortalecer pol\u00edticas e instituciones de desarrollo regional tendientes a generar una\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">convergencia en los indicadores econ\u00f3micos y sociales de las distintas regiones argentinas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia internacional muestra que la estrategia predominante de desarrollo y construcci\u00f3n regional tiene por objetivo la generaci\u00f3n de ventajas competitivas end\u00f3genas como base\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">central de las econom\u00edas regionales. El dinamismo de la productividad y la generaci\u00f3n de capacidades y competencias para insertarse y competir en el mercado internacional se tornan en elementos fundamentales de la estrategia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estrategia de desarrollo econ\u00f3mico regional debe apuntar a la propagaci\u00f3n de complejos\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">de producci\u00f3n que tengan la capacidad para desarrollarse a trav\u00e9s del tiempo y crecer en forma\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">incremental como entidades sist\u00e9micas operando en un marco de permanente apertura hacia los\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">aprendizajes provenientes del exterior (informaci\u00f3n de mercado, oportunidades de negocios, tecnolog\u00edas, etc.).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Por su parte, la estrategia institucional debe ser \u00absensible al contexto\u00bb, respetando los elementos de la historia, de la identidad y de las tradiciones del territorio. La homogeneizaci\u00f3n de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">instrumentos y estrategias presupone desconocer la existencia misma de la regi\u00f3n o simplemente reducirla a una expresi\u00f3n estrictamente geogr\u00e1fica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asumir la necesidad de desarrollar enfoques de pol\u00edtica diferenciados, contexto dependientes\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">y a la medida de cada regi\u00f3n supone tambi\u00e9n asumir la necesidad de desarrollar las capacidades\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del propio territorio. Esto implica que los agentes econ\u00f3micos y pol\u00edticos, as\u00ed como las instituciones, se transformen en los principales responsables de las pol\u00edticas de desarrollo. Esta es la\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">raz\u00f3n por la cual la bibliograf\u00eda especializada hace hincapi\u00e9 en los procesos de aprendizaje de\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los agentes e instituciones del territorio como una de las principales fuentes de competitividad\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ante una econom\u00eda en cambio permanente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las estrategias aplicadas durante las d\u00e9cadas pasadas que buscaron generar polos de desarrollo o \u00e1reas de promoci\u00f3n industrial en espacios regionales, en muchos casos no lograron poner\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">en marcha las ventajas competitivas end\u00f3genas de la regi\u00f3n. Las nuevas estrategias de desarrollo regional (\u00abnuevo regionalismo\u00bb) le asignan una singular importancia econ\u00f3mica a los tejidos\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y contextos regionales, debido a que es all\u00ed donde se desarrollan las denominadas \u00abinterdependencias no comerciales\u00bb que permiten a los agentes econ\u00f3micos de la regi\u00f3n coordinar acciones\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">bajo condiciones de incertidumbre, a partir del desarrollo de reglas informales (convenciones,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">h\u00e1bitos, tradiciones compartidas, etc).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La puesta en marcha de un proceso de desarrollo regional que desarrolle continuamente ventajas competitivas end\u00f3genas en cada regi\u00f3n requerir\u00e1 compatibilizar y articular el \u00abenfoque de\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em;\">pol\u00edtica descendente\u00bb (la pol\u00edtica regional desde el Estado central) con el \u00abenfoque ascendente\u00bb\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(la pol\u00edtica regional desde la regi\u00f3n). Para poder ejercer esta coordinaci\u00f3n, el Estado necesita\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">desarrollar una visi\u00f3n estrat\u00e9gica de largo plazo, lo cual implica generar informaci\u00f3n y conocimiento actualizado respecto de la problem\u00e1tica productiva y social y de las acciones que, en tal\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sentido, se realizan en cada espacio regional.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAP\u00cdTULO 17:\u00a0DISPARIDADES REGIONALES EN LA ARGENTINA &nbsp; Las oportunidades que se le presentan a la Argentina de cara [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2693,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[40],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1765"}],"collection":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1765"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1765\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4264,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1765\/revisions\/4264"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2693"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1765"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1765"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1765"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}