{"id":1237,"date":"2013-12-11T01:17:49","date_gmt":"2013-12-11T01:17:49","guid":{"rendered":"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/?p=1237"},"modified":"2022-06-15T20:32:10","modified_gmt":"2022-06-15T20:32:10","slug":"2001-cap-i-entorno-economico-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/?p=1237","title":{"rendered":"ENTORNO ECONOMICO NACIONAL"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #666666; font-family: Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 16px; font-weight: bold; text-align: center; line-height: 1.3em;\">CAPITULO 1: ENTORNO ECONOMICO NACIONAL<\/span><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La recesi\u00f3n que comenz\u00f3 a mediados de 1998, contin\u00faa a fines del tercer trimestre de 2001, no existiendo <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">indicios de una pronta reactivaci\u00f3n. En este contexto, durante la actual administraci\u00f3n nacional se han <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">producido cinco crisis de confianza, en cada una de las cuales se alcanzaron niveles de riesgo pa\u00eds superiores <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">a los alcanzados previamente, siendo particularmente profunda la crisis iniciada a mediados de junio de <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">2001 y que ha implicado niveles de riesgo pa\u00eds en torno a los 1.500 puntos b\u00e1sicos durante agosto y setiembre <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">de 2001. <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">En momentos de tanta incertidumbre acerca del futuro de nuestra econom\u00eda, dos cuestiones se discuten <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">intensamente con implicancias a corto y a largo plazo: cu\u00e1l es el efecto macroecon\u00f3mico de los ajustes <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">fiscales (\u00bfes posible solucionar el desequilibrio fiscal que impide el retorno al crecimiento sostenido sin <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">profundizar a\u00fan m\u00e1s la actual recesi\u00f3n?) y cu\u00e1les son las pol\u00edticas e instituciones econ\u00f3micas que deber\u00edamos <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">adoptar para crecer sostenidamente, facilitando as\u00ed la soluci\u00f3n de los graves problemas sociales que sufre <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">nuestro pa\u00eds. <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">Estas dos cuestiones se analizan brevemente en este cap\u00edtulo luego de una rese\u00f1a de las crisis de confianza <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">mencionadas y de las medidas de pol\u00edtica econ\u00f3mica que se fueron implementando para contrarrestarlas, <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">adem\u00e1s de presentar los principales indicadores macroecon\u00f3micos disponibles al momento de redactar el <\/em><em style=\"line-height: 1.3em;\">presente cap\u00edtulo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.1. CRONOLOG\u00cdA DE LAS CRISIS DE CONFIANZA RECIENTES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La econom\u00eda Argentina, luego de superar la \u00abd\u00e9cada perdida\u00bb de los &#8217;80 (en la cual el producto per capita cay\u00f3 a un ritmo promedio del 3,2% anual), inici\u00f3 a comienzos de los 90 una etapa de fuerte crecimiento como consecuencia de un programa econ\u00f3mico que combin\u00f3 un esquema muy r\u00edgido de pol\u00edtica monetaria y cambiaria (a trav\u00e9s de la Ley de Convertibilidad sancionada en 1991 y de la nueva Carta Org\u00e1nica del BCRA sancionada en 1992), que permiti\u00f3 lograr una estabilidad macroecon\u00f3mica no alcanzada en d\u00e9cadas, con reformas estructurales (liberalizaci\u00f3n comercial y financiera, privatizaci\u00f3n de empresas p\u00fablicas y desregulaci\u00f3n de los mercados) que permitieron un funcionamiento m\u00e1s eficiente de la econom\u00eda. Esta nueva etapa de la econom\u00eda argentina no estuvo, sin embargo, libre de dificultades: el notable crecimiento de la tasa de desempleo, que alcanz\u00f3 un m\u00e1ximo hist\u00f3rico en 1995 (en mayo de ese a\u00f1o, el 18.4% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa se encontraba desempleada) y que a comienzos de la nueva d\u00e9cada contin\u00faa en niveles muy elevados (16,4% en mayo de 2001), es sin dudas un ejemplo de las dificultades a superar. Si hasta mediados de 1998 exist\u00edan altas probabilidades de avanzar en la soluci\u00f3n de estas y otras dificultades (el nivel de desempleo presentaba una clara tendencia decreciente desde la finalizaci\u00f3n de la recesi\u00f3n de 1995 y el nivel de actividad crec\u00eda sostenidamente, especialmente durante los a\u00f1os 1996 y 1997), desde entonces y hasta la actualidad, el panorama es m\u00e1s sombr\u00edo ya que la econom\u00eda argentina se encuentra sumergida en una prolongada recesi\u00f3n. Factores externos como la fuerte reversi\u00f3n de los flujos de capitales hacia los pa\u00edses emergentes como consecuencia de los problemas de liquidez generados por la cesaci\u00f3n de pagos rusa de agosto de 1998, el proceso de apreciaci\u00f3n del d\u00f3lar (y, por lo tanto, de nuestra moneda, atada a aquella por el sistema de convertibilidad), la fuerte ca\u00edda de los t\u00e9rminos de intercambio (esto es, la relaci\u00f3n entre los precios de nuestras exportaciones y los de nuestras importaciones), la devaluaci\u00f3n del real brasile\u00f1o a comienzos de 1999 y la suba de tasas de inter\u00e9s internacionales como consecuencia de una pol\u00edtica monetaria restrictiva por parte de una Reserva Federal preocupada por un posible recalentamiento de la econom\u00eda norteamericana, impactaron claramente en forma negativa sobre el nivel de actividad argentino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Factores dom\u00e9sticos como la incertidumbre pre-electoral de 1999 y las dificultades posteriores para convencer <span style=\"line-height: 1.3em;\">a los agentes econ\u00f3micos de que se asegurar\u00eda la solvencia fiscal, no hicieron m\u00e1s que retardar la salida de la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recesi\u00f3n, a\u00fan cuando varios de los factores que la originaron se revirtieron, al menos parcialmente (aunque <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">actualmente, como se mencionar\u00e1 m\u00e1s adelante, el escenario internacional vuelve a presentarse adverso). <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Es en este contexto que se suceden las crisis de confianza enfrentadas por la actual administraci\u00f3n nacional, en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cada una de las cuales se alcanzaron niveles de riesgo pa\u00eds mayores a los registrados previamente. Esto se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">aprecia claramente en el gr\u00e1fico 1.1, que presenta la evoluci\u00f3n diaria de la prima de riesgo pa\u00eds desde comienzos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de 2000 hasta fines de setiembre de 2001, se\u00f1al\u00e1ndose los picos alcanzados en cada crisis de confianza (y las <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">correspondientes referencias junto del gr\u00e1fico).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-298\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/002.jpg\" alt=\"\" width=\"583\" height=\"232\" border=\"0\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: IIE en base a JPMorgan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera de las cinco crisis de confianza se\u00f1aladas en el gr\u00e1fico 1.1 ocurri\u00f3 durante mayo de 2000, cuando <span style=\"line-height: 1.3em;\">se acrecentaron las dudas acerca del cumplimiento de las metas fiscales pautadas con el FMI en la carta de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">intenci\u00f3n firmada en febrero de ese a\u00f1o, en donde se fijaba un d\u00e9ficit fiscal m\u00e1ximo de $ 4.700 millones para <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">todo el a\u00f1o. El incremento de la recaudaci\u00f3n impositiva correspondiente al mes de abril de ese a\u00f1o fue menor <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">al esperado, justo cuando comenzaba a impactar de lleno la reforma fiscal sancionada en diciembre de 1999 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(las mayores retenciones del Impuesto a las Ganancias sobre los salarios, causadas por dicha reforma, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">comenzaron a realizarse con las liquidaciones correspondientes al mes de marzo). Luego de alcanzar los 776 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">puntos b\u00e1sicos el 22 de mayo (el m\u00e1ximo del a\u00f1o hasta ese entonces), el riesgo pa\u00eds comenz\u00f3 a reducirse luego <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de los anuncios de un ajuste del gasto p\u00fablico a corto plazo (reducciones de salarios p\u00fablicos y anuncios de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recortes en algunas \u00e1reas, muchos de los cuales luego se revirtieron, como los cierres de la Imprenta del <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Congreso y de un \u00e1rea de la agencia oficial Telam, por ejemplo) y de algunas reformas de largo plazo (como <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la reforma previsional). <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">A pesar de esta leve mejora, el riesgo pa\u00eds no volvi\u00f3 a los niveles previos a la crisis de mayo (el promedio entre <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el 1 de junio y el 30 de setiembre de 2000 fue de 671 puntos b\u00e1sicos, mientras que el promedio entre el 1 de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">enero y el 30 de abril de 2000 hab\u00eda sido de 561 puntos b\u00e1sicos). Luego de los cambios de gabinete producidos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el 5 de octubre y de la renuncia del Vicepresidente de la Naci\u00f3n al d\u00eda siguiente, comienza una nueva crisis de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">confianza, aunque esta vez de mayores proporciones que la anterior (situaci\u00f3n que se repetir\u00eda en las posteriores <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">crisis): el riesgo pa\u00eds alcanza los 987 puntos b\u00e1sicos el 8 de noviembre, luego de una gran fragmentaci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">dentro de la Alianza y de la renegociaci\u00f3n del acuerdo con el FMI que condujo a una nueva carta de intenci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">firmada en setiembre en la cual se ampliaba el d\u00e9ficit fiscal anual de los $ 4.700 millones originales a $ 5.300 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">millones, aunque todav\u00eda dentro de lo establecido por la Ley de Solvencia Fiscal sancionada un a\u00f1o antes. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">La calma volvi\u00f3 a los mercados luego del anuncio de un nuevo paquete de medidas que consisti\u00f3 b\u00e1sicamente <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en lo siguiente:<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se corrigi\u00f3 el Proyecto de Presupuesto para el a\u00f1o 2001, reduciendo la proyecci\u00f3n de crecimiento de la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">econom\u00eda y, por lo tanto, la previsi\u00f3n de recursos, incrementando el d\u00e9ficit proyectado para 2001 a $ <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">6.400 millones.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se modific\u00f3 la Ley de Solvencia Fiscal, incrementando el d\u00e9ficit a partir del cual comenzar\u00eda su <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">reducci\u00f3n progresiva hasta alcanzar el equilibrio presupuestario durante el a\u00f1o 2005, dos a\u00f1os despu\u00e9s <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de lo establecido por la ley original.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se anunci\u00f3 una reforma previsional (luego suspendida por problemas legales) mediante la cual se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">eliminaba la Prestaci\u00f3n B\u00e1sica Universal, garantizando una jubilaci\u00f3n m\u00ednima de $ 300 y una <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">protecci\u00f3n b\u00e1sica de $ 100 para aquellas personas fuera del sistema previsional, y se elevaba <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">gradualmente la edad jubilatoria de las mujeres de 60 a 65 a\u00f1os.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se acord\u00f3 con las provincias, entre otras cosas, el congelamiento del gasto primario a nivel provin<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cial y nacional hasta alcanzar el equilibrio presupuestario.<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Junto con este paquete de medidas se anunciaron las negociaciones para obtener una ayuda financiera por <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">parte de organismos multilaterales (el famoso &#8216;blindaje financiero&#8217;), finalmente obtenido a fines de 2000.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Si <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">bien este blindaje de alrededor de $ 39.700 millones permit\u00eda reducir el riesgo de iliquidez ante los vencimientos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de la deuda p\u00fablica correspondientes a 2001, era claro que no ser\u00eda suficiente para una reducci\u00f3n sostenida del <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">riesgo pa\u00eds. Para que esto \u00faltimo ocurriera era necesario generar confianza acerca del cumplimiento de la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">estrategia impl\u00edcita en el paquete del 10 de noviembre: mayor d\u00e9ficit fiscal en el corto plazo pero compensado <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">por una mayor solvencia fiscal a mediano y largo plazo. El problema era que ser\u00eda m\u00e1s costoso generar <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">credibilidad luego de haber modificado la Ley de Solvencia Fiscal, ley cuyo objetivo era, justamente, asegurar <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">un comportamiento fiscal prudente. Una vez modificada esta ley, deja de existir una restricci\u00f3n que limite los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">grados de libertad de las autoridades econ\u00f3micas y genere, por lo tanto, credibilidad en los compromisos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fiscales (la Ley de Solvencia Fiscal sigue existiendo, aunque en la pr\u00e1ctica es escasa su utilidad una vez que se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">hizo evidente que, de existir dificultades para su cumplimiento, puede ser modificada). <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">El a\u00f1o 2001 comenz\u00f3 de manera bastante auspiciosa con la agresiva pol\u00edtica monetaria expansiva implementada <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">por la Reserva Federal de Estados Unidos (s\u00f3lo en enero baj\u00f3 la tasa de inter\u00e9s de referencia en dos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">oportunidades) y una tendencia decreciente en el riesgo pa\u00eds. Esta situaci\u00f3n se complic\u00f3 durante febrero por la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">crisis de Turqu\u00eda, que gener\u00f3 dificultades financieras para los pa\u00edses emergentes, y por la fuerte ofensiva (con <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cuestionamientos pol\u00edticos incluidos) contra el por entonces presidente del BCRA, por investigaciones <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">relacionadas con casos de lavado de dinero. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">La renuncia de Machinea ante el seguro incumplimiento de las metas fiscales correspondientes al primer <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">trimestre del a\u00f1o (recu\u00e9rdese que esas metas hab\u00edan sido acordadas con el FMI en la carta de intenci\u00f3n de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">diciembre, tan s\u00f3lo tres meses antes) inaugur\u00f3 un per\u00edodo de elevado riesgo pa\u00eds que contin\u00faa hasta el momento <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de redactar estas l\u00edneas (setiembre de 2001). La falta de apoyo pol\u00edtico al programa de saneamiento fiscal <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">propuesto por Ricardo L\u00f3pez Murphy determin\u00f3 su alejamiento y el regreso de Domingo Cavallo al Ministerio <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de Econom\u00eda, con un riesgo pa\u00eds que alcanza los 1.045 puntos b\u00e1sicos el 23 de marzo ante la percepci\u00f3n de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que exist\u00edan serias dificultades pol\u00edticas para controlar la situaci\u00f3n fiscal, luego de un exceso de $ 1.000 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">millones en el d\u00e9ficit fiscal del primer trimestre del a\u00f1o. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Ayuda a revertir esta situaci\u00f3n la concesi\u00f3n al Poder Ejecutivo de las facultades legislativas previstas por el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">art\u00edculo 76 de la Constituci\u00f3n Nacional y la creaci\u00f3n del impuesto a los d\u00e9bitos y cr\u00e9ditos en cuentas corrientes <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">bancarias, con una al\u00edcuota inicial del 2,5 por mil, que permit\u00eda mejorar la situaci\u00f3n fiscal por medio de una <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mayor recaudaci\u00f3n. Otras medidas implementadas, aunque de dudoso efecto sobre la confianza de los mercados, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fueron la eliminaci\u00f3n de los aranceles a las importaciones de bienes de capital y el incremento, hasta el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">m\u00e1ximo permitido por la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (35%), de los aranceles a los bienes de consumo. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Si bien la primera medida favorece la inversi\u00f3n, gener\u00f3 problemas con Brasil ya que implic\u00f3 un encarecimiento <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">relativo de su producci\u00f3n de estos bienes en relaci\u00f3n con la proveniente de terceros pa\u00edses; la segunda de ellas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">protege a ciertos sectores (en la medida en que no se produzca un desv\u00edo de comercio por la sustituci\u00f3n de <\/span>importaciones provenientes de pa\u00edses integrantes de este bloque comercial) pero produce una asignaci\u00f3n <span style=\"line-height: 1.3em;\">ineficiente de recursos productivos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La leve mejora en el riesgo pa\u00eds que se produjo durante los d\u00edas sucesivos se revirti\u00f3 fuertemente durante abril <span style=\"line-height: 1.3em;\">ante la incertidumbre generada por discusiones de pol\u00edtica monetaria. Primero fue la sugerencia de Cavallo en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el sentido de que el BCRA deber\u00eda implementar una pol\u00edtica monetaria expansiva para reactivar el nivel de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">actividad por medio de menores tasas de inter\u00e9s, a pesar de que esto genera, en econom\u00edas con tipo de cambio <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fijo y libre movilidad de capitales, como es el caso argentino, una p\u00e9rdida de reservas y no una baja en las tasas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de inter\u00e9s. Luego fue el reemplazo de reservas que mantiene el BCRA para respaldar la base monetaria y de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">reservas que mantienen los bancos para cumplir con los requisitos m\u00ednimos de liquidez por t\u00edtulos p\u00fablicos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">argentinos, lo que hizo evidentes las dificultades financieras por las que atravesaba el Estado Nacional. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Finalmente, el anuncio de la modificaci\u00f3n de la Ley de Convertibilidad para incluir al euro como respaldo del <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">peso, aunque conservando las fuertes restricciones que pesan sobre las autoridades monetarias para implementar <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pol\u00edticas monetarias activas, tambi\u00e9n gener\u00f3 incertidumbre. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Esta nueva crisis de confianza, que llev\u00f3 al riesgo pa\u00eds hasta los 1.254 puntos b\u00e1sicos el 23 de abril, oblig\u00f3 a <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">poner el \u00e9nfasis nuevamente en las cuestiones fiscales, por lo que se anunci\u00f3 un nuevo paquete de medidas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">consistente, fundamentalmente, en un incremento de la al\u00edcuota del impuesto a los d\u00e9bitos y cr\u00e9ditos bancarios <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">desde el 2,5 por mil original hasta el 4 por mil, aunque permitiendo tomar este incremento como pago a cuenta <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de otros impuestos. Adicionalmente, se produjo una generalizaci\u00f3n del IVA a actividades antes exentas o con <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">al\u00edcuotas menores al 21%. Se anunci\u00f3 tambi\u00e9n la intenci\u00f3n de realizar un canje de deuda p\u00fablica que permitiera <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">postergar compromisos financieros durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Esta operaci\u00f3n financiera finalmente se produjo el 1 de junio, siendo su principal efecto la postergaci\u00f3n de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pagos en concepto de servicios de la deuda (amortizaciones e intereses) por un monto total de $ 16.047 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">millones entre los a\u00f1os 2001 y 2005 como consecuencia de que los nuevos t\u00edtulos emitidos tienen una duraci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">promedio mayor que los t\u00edtulos rescatados, de que algunos de ellos capitalizan intereses durante los primeros <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a\u00f1os y de que otros pagan intereses en forma escalonada. Con esto se redujo el riesgo de iliquidez del Estado <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Nacional, aunque no se redujo el elevado riesgo de insolvencia fiscal percibido por los mercados financieros. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Es en este contexto que se anuncia el paquete de medidas del 15 de junio, abarcando fundamentalmente <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">aspectos impositivos y de pol\u00edtica comercial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con los primeros:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se reafirm\u00f3 la intenci\u00f3n de simplificar progresivamente el sistema impositivo hasta llegar a un sistema <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">apoyado en dos grandes impuestos: IVA y Ganancias. Para esto, ya desde el inicio de la nueva <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">gesti\u00f3n de Cavallo se ven\u00edan acordando con distintos sectores productivos los denominados &#8216;planes <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de competitividad&#8217;, que consisten en eliminar, para ciertos sectores seleccionados discrecionalmente, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">impuestos muy distorsivos como el impuesto a la Ganancia M\u00ednima Presunta y el impuesto al <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">endeudamiento empresario, permiti\u00e9ndose adem\u00e1s la imputaci\u00f3n de los aportes patronales como <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pago a cuenta de IVA y Ganancias.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se estableci\u00f3 nuevamente una al\u00edcuota uniforme del 16% para los Aportes Patronales, comput\u00e1ndose <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el incremento como pago a cuenta de IVA (como se mencion\u00f3 previamente, los sectores favorecidos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">por planes de competitividad pueden tomar a cuenta el total del impuesto).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se anunci\u00f3 la intenci\u00f3n de documentar el saldo t\u00e9cnico por cr\u00e9ditos de IVA no utilizados hasta el 31 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de mayo, de tal manera que estos certificados puedan ser utilizados por las empresas para garantizar <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cr\u00e9ditos, conseguir capital de trabajo y\/o cancelar deudas. Un fondo fiduciario que incorporar\u00eda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">como activo todas las cuentas a cobrar por la DGI (alrededor de $ 15.000 millones) emitir\u00eda los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">certificados de deuda con las empresas con cr\u00e9ditos fiscales (alrededor de $ 5.000 millones).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se anunci\u00f3 la intenci\u00f3n de permitir la liquidaci\u00f3n del IVA por lo percibido y no por lo devengado <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(condicionado a la aprobaci\u00f3n del Congreso) para evitar las distorsiones que se producen actualmente <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cuando las empresas pagan el IVA al facturar pero reciben el pago de dichas facturas luego de varios <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">meses.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se anunci\u00f3 la intenci\u00f3n de permitir que el 100% del impuesto a los d\u00e9bitos y cr\u00e9ditos bancarios se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">tome como pago a cuenta de IVA y Ganancias.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se restituyeron los valores deducibles (deducci\u00f3n especial y cargas de familia) del Impuesto a las <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Ganancias vigentes al 31 de diciembre de 1999 (previo al primer paquete fiscal de la Alianza), con lo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cual se reduc\u00eda el impuesto para ciertos tramos de ingresos (los beneficiados por esta medida recibir\u00edan, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">durante los meses siguientes, la devoluci\u00f3n de las retenciones en exceso que se les hubieran realizado <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">durante el primer semestre de 2001).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se permiti\u00f3 transitoriamente que los trabajadores con salarios inferiores a $ 1.500 reciban hasta $ <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">150 adicionales en tickets canasta (sin contribuciones patronales ni personales).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se ampli\u00f3 la deducci\u00f3n de intereses por cr\u00e9ditos hipotecarios para la compra de viviendas del Impuesto <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a las Ganancias desde los $ 4.000 anuales hasta los $ 20.000 anuales.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas estas medidas, \u00fanicamente se implementaron inmediatamente el incremento de los Aportes Patronales, <span style=\"line-height: 1.3em;\">la autorizaci\u00f3n para incrementar salarios por medio de tickets canasta y la ampliaci\u00f3n de la deducci\u00f3n de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">intereses por cr\u00e9ditos hipotecarios del Impuesto a las Ganancias. La reducci\u00f3n del Impuesto a las Ganancias <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">para ciertos tramos de ingresos fue postergada hasta el a\u00f1o 2002 con la sanci\u00f3n de la Ley de D\u00e9ficit Cero, a <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fines de julio de 2001. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">En relaci\u00f3n con la pol\u00edtica comercial, se anunci\u00f3 la medida de este paquete que mayor incertidumbre gener\u00f3: <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la creaci\u00f3n del \u00abfactor de convergencia\u00bb, un mecanismo de reintegros de exportaci\u00f3n y aranceles de importaci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">m\u00f3viles atados a la evoluci\u00f3n de la cotizaci\u00f3n del euro, como se describir\u00e1 con m\u00e1s detalle posteriormente. La <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">presentaci\u00f3n de este esquema como un esquema cambiario gener\u00f3 mucha incertidumbre acerca del cumplimiento <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de las actuales reglas cambiarias y monetarias, ya que el factor de convergencia se parece mucho a los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mecanismos de tipos de cambio diferenciales que existieron en el pasado. Para contrarrestar este efecto negativo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sobre la confianza de los mercados es que durante los d\u00edas posteriores al anuncio del nuevo esquema se hizo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">hincapi\u00e9 en que el factor de convergencia no es una herramienta de pol\u00edtica cambiaria sino s\u00f3lo una herramienta <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de pol\u00edtica comercial, al igual que los tradicionales reintegros y aranceles. De hecho, el Banco Central no <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">interviene en el mecanismo m\u00e1s que publicando diariamente el factor de convergencia a aplicar en las <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">operaciones comerciales del d\u00eda h\u00e1bil siguiente. S\u00f3lo intervienen activamente la Aduana y el Banco Naci\u00f3n. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Luego del paquete de medidas del 15 de junio, la confianza de los mercados se deterior\u00f3 fuertemente, a tal <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">punto que el riesgo pa\u00eds super\u00f3 los 1.200 puntos b\u00e1sicos el 10 de julio. Para revertir este fuerte deterioro, el 11 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de julio se anunci\u00f3 un nuevo paquete de medidas, consistente b\u00e1sicamente en lo siguiente:<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se increment\u00f3 la al\u00edcuota del impuesto a los d\u00e9bitos y cr\u00e9ditos bancarios al 6 por mil, permitiendo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">computar el incremento como pago a cuenta de IVA y Ganancias. <\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se anunci\u00f3 la decisi\u00f3n de eliminar el d\u00e9ficit fiscal recortando salarios, jubilaciones y gastos en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">bienes y servicios en la proporci\u00f3n necesaria para que el gasto p\u00fablico no exceda los ingresos de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cada mes, cumpliendo con el pago total de los intereses de la deuda p\u00fablica y con las transferencias <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de coparticipaci\u00f3n federal de impuestos (algo que luego comenzar\u00eda a discutirse).<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que la percepci\u00f3n generalizada en los mercados era que no hab\u00eda otra opci\u00f3n para reducir el riesgo <span style=\"line-height: 1.3em;\">pa\u00eds que reducir el gasto p\u00fablico, la primera reacci\u00f3n fue totalmente negativa: el riesgo pa\u00eds, durante el d\u00eda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">posterior al anuncio (12 de julio), cruz\u00f3 los 1.500 puntos b\u00e1sicos. Esto se debi\u00f3 seguramente a que no resultaba <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">claro ni c\u00f3mo se implementar\u00eda el ajuste anunciado (y con qu\u00e9 efectividad) ni con qu\u00e9 apoyo pol\u00edtico contar\u00eda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ese paquete, fundamentalmente dentro del oficialismo, en donde una gran parte de sus integrantes se mostraba <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en contra de medidas de ajuste fiscal. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Finalmente, luego de varios d\u00edas de discusiones, el Congreso de la Naci\u00f3n aprob\u00f3, el \u00faltimo d\u00eda de julio, el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">siguiente conjunto de medidas:<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Sanci\u00f3n de la Ley de D\u00e9ficit Cero, que establece que el Secretario de Hacienda deber\u00e1 recortar los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">salarios p\u00fablicos y las jubilaciones (por encima de $ 500) y los pagos a proveedores del Estado en el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">porcentaje necesario para alcanzar el d\u00e9ficit cero.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Incremento de 4 puntos porcentuales en los Aportes Patronales de empresas de servicios.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Aumento de 10 centavos en el impuesto a las naftas (revirtiendo una reducci\u00f3n dispuesta durante <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">junio).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Postergaci\u00f3n de la reducci\u00f3n del Impuesto a las Ganancias para ciertos tramos de ingreso que se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">hab\u00eda anunciado en junio.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Incremento de la al\u00edcuota del impuesto a los d\u00e9bitos y cr\u00e9ditos bancarios al m\u00e1ximo permitido por la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ley sancionada en marzo (6 por mil).<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan luego de la sanci\u00f3n de estas medidas, el riesgo pa\u00eds continu\u00f3 fluctuando en torno a niveles muy elevados <span style=\"line-height: 1.3em;\">(alrededor de 1.500 puntos b\u00e1sicos) durante agosto y setiembre. Se hizo as\u00ed evidente que comenz\u00f3 a pagarse <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">un costo muy elevado en t\u00e9rminos de credibilidad por los incumplimientos producidos durante el primer a\u00f1o <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y medio de gobierno de la Alianza. Las cuatro modificaciones de la Carta de Intenci\u00f3n con el FMI (se firm\u00f3 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">una nueva carta de intenci\u00f3n durante agosto, con la cual esta instituci\u00f3n ampli\u00f3 en us$ 8.000 millones el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">monto de fondos disponibles a cambio de cumplir con la Ley de D\u00e9ficit Cero), la modificaci\u00f3n de la Ley de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Solvencia Fiscal para eludir sus restricciones y la serie de anuncios incumplidos en cada paquete anunciado <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(basta citar, s\u00f3lo como ejemplos, los recortes de gasto p\u00fablico anunciados en mayo de 2000 y no implementados, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">las reformas de los sistemas previsional y de salud, todav\u00eda en discusi\u00f3n, y las rebajas del impuesto a las naftas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y del impuesto a las ganancias anunciadas en junio de 2001 y revertidas al mes siguiente) erosionaron fuertemente <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la credibilidad de la administraci\u00f3n nacional. Adicionalmente, la cada vez m\u00e1s fuerte oposici\u00f3n de gran parte <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de la Alianza a medidas tendientes a asegurar la solvencia fiscal aumenta la percepci\u00f3n de los agentes econ\u00f3micos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de que la probabilidad de lograr esto \u00faltimo es cada vez menor. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">En este contexto, la quinta crisis de confianza producida durante los dos \u00faltimos a\u00f1os, reflejada en el fuerte <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">crecimiento del riesgo pa\u00eds producido entre mediados de junio y comienzos de julio, y en el posterior <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">estancamiento en torno a los 1.500 puntos b\u00e1sicos durante agosto y setiembre, como se observa en el gr\u00e1fico <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">1.1, fue acompa\u00f1ada por una fuerte p\u00e9rdida de dep\u00f3sitos del sistema financiero como consecuencia del temor <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de los ahorristas argentinos en relaci\u00f3n con la seguridad de sus dep\u00f3sitos (con el recuerdo fresco del Plan <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Bonex en 1989). <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Esta situaci\u00f3n comenz\u00f3 a revertirse reci\u00e9n luego de conseguido el nuevo acuerdo con el FMI al que se hizo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">referencia previamente. De los us$ 8.000 millones en que se incrementaron los fondos disponibles para Ar<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">gentina, us$ 5.000 millones fueron desembolsados inmediatamente a su aprobaci\u00f3n por parte del Directorio <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del FMI, lo que permiti\u00f3 incrementar las reservas del BCRA en us$ 4.000 millones, adem\u00e1s de us$ 1.200 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">millones obtenidos de bancos privados extranjeros a trav\u00e9s del mecanismo de pr\u00e9stamos contingentes contratado <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">por el BCRA durante la gesti\u00f3n de Pedro Pou. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Estos fondos adicionales, que incrementaron las reservas del BCRA, permitieron revertir el proceso de ca\u00edda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de dep\u00f3sitos. Sin embargo, al momento de redactar estas l\u00edneas, nuevas dificultades aparecen en el horizonte <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de la mano de un contexto internacional que vuelve a presentarse adverso para la econom\u00eda argentina, como <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">consecuencia de las perspectivas de menor crecimiento a nivel mundial y de una menor entrada de capitales a <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los pa\u00edses emergentes. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">La desaceleraci\u00f3n del crecimiento de Estados Unidos durante los \u00faltimos trimestres y el fuerte efecto negativo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sobre la confianza de los consumidores producido luego de los ataques terroristas del 11 de setiembre explican <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el primero de aquellos factores, mientras que la fuerte incertidumbre que existe acerca del futuro de la econom\u00eda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y de la pol\u00edtica internacionales produce un \u00abvuelo hacia la calidad\u00bb, esto es, una reasignaci\u00f3n de fondos desde <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">activos en pa\u00edses emergentes hacia pa\u00edses y activos m\u00e1s seguros, como los bonos del Tesoro de Estados <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Unidos, lo que explica el segundo de los factores mencionados. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">M\u00e1s all\u00e1 del impacto que estos acontecimientos internacionales puedan tener sobre la econom\u00eda argentina, los <\/span>problemas estrictamente \u00abdom\u00e9sticos\u00bb no son menores. Las dificultades para generar credibilidad en un <span style=\"line-height: 1.3em;\">programa de saneamiento fiscal por medio del cumplimiento de la Ley de D\u00e9ficit Cero se agravan por una <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recaudaci\u00f3n impositiva que viene cayendo fuertemente, como consecuencia de los bajos niveles de actividad <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">registrados durante los \u00faltimos meses y por las elevadas tasas de inter\u00e9s, que incentivan a los agentes econ\u00f3micos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a financiarse postergando el pago de impuestos. En este contexto, de no obtenerse el consenso pol\u00edtico necesario <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">para reducir el gasto p\u00fablico, los recortes autom\u00e1ticos en salarios y jubilaciones necesarios para cumplir con <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la Ley de D\u00e9ficit Cero ser\u00e1n cada vez mayores, acerc\u00e1ndose a proporciones pol\u00edticamente inviables.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de esta dif\u00edcil coyuntura, la discusi\u00f3n actual se centra fundamentalmente en cuatro temas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Presupuesto 2002:<\/strong> la discusi\u00f3n del proyecto de presupuesto para 2002 se posterg\u00f3 para despu\u00e9s de <span style=\"line-height: 1.3em;\">las elecciones legislativas del 14 de octubre, por lo que todav\u00eda se desconoce c\u00f3mo se asegurar\u00e1 el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">d\u00e9ficit cero de manera tal que se eviten recortes horizontales de salarios y jubilaciones pol\u00edticamente <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">insostenibles. Este es un punto clave para evaluar las probabilidades de \u00e9xito del actual programa <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">econ\u00f3mico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><strong>Transferencias a las provincias:<\/strong> dado que los bajos niveles de recaudaci\u00f3n impositiva hacen invi<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">able el cumplimiento del \u00faltimo pacto fiscal (de fines de 2000), por medio del cual la Naci\u00f3n se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">comprometi\u00f3 a enviar a las provincias una suma fija de $ 1.364 millones mensuales, Naci\u00f3n y <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">provincias se ven obligadas a negociar la soluci\u00f3n de este problema que encuentra a ambas con <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fuertes restricciones financieras. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><strong>Emisi\u00f3n de bonos provinciales:<\/strong> las dificultades que tienen las provincias para ajustar sus cuentas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fiscales, que se agrava por la casi segura reducci\u00f3n de los fondos provenientes de la Naci\u00f3n y por las <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fuertes restricciones financieras a las que se hac\u00eda referencia, ha llevado a varias de ellas a decidir la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">emisi\u00f3n de bonos para pagar salarios y otros gastos. M\u00e1s a\u00fan, algunos gobernadores est\u00e1n sugiriendo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">una emisi\u00f3n sustancial de este tipo de instrumentos para reactivar la econom\u00eda, a trav\u00e9s de una <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mayor emisi\u00f3n de medios de pago. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Esto es muy peligroso ya que prolonga la incertidumbre acerca de c\u00f3mo se lograr\u00e1 la solvencia fiscal <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en todos los niveles de gobierno. Por otra parte, en un sistema de tipo de cambio fijo como el que <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mantiene Argentina, una emisi\u00f3n de estos instrumentos utilizados como medio de pago genera una <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">menor demanda de pesos. Ello resulta en un exceso de oferta de pesos, que se ajusta mediante una <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ca\u00edda en las reservas internacionales, quedando como resultado la misma cantidad de oferta monetaria <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pero con distinta composici\u00f3n (menos pesos y m\u00e1s bonos). Dado que estos bonos no son converti<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">bles en otras monedas, un continuo incremento en la cantidad emitida de los mismos llevar\u00e1 a que se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">alcance un punto en el cual ya no sea posible continuar reemplazando al peso en las transacciones <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">econ\u00f3micas por lo que comenzar\u00e1 a existir un exceso de oferta de bonos por sobre la demanda de los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">agentes econ\u00f3micos para realizar transacciones. De esta manera, el mecanismo de ajuste ser\u00e1 una <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ca\u00edda en su valor en relaci\u00f3n con el peso (no se recibir\u00e1n m\u00e1s 1 a 1) y, por lo tanto, un crecimiento en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los precios denominados en bonos (cada bien tendr\u00e1 dos precios: uno en pesos y otro en bonos).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Canje de deuda p\u00fablica:<\/strong> este es un tema muy pol\u00e9mico porque, mientras el equipo econ\u00f3mico est\u00e1 <span style=\"line-height: 1.3em;\">tratando de efectuar una operaci\u00f3n que permita retirar del mercado t\u00edtulos con rendimientos muy <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">elevados mediante la emisi\u00f3n de t\u00edtulos con menores rendimientos pero m\u00e1s seguros (a trav\u00e9s de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">garant\u00edas de pago ya sea mediante la utilizaci\u00f3n de la recaudaci\u00f3n futura, de fondos provenientes de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">organismos internacionales o de ambos), algunos sectores pol\u00edticos est\u00e1n sugiriendo una negociaci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de la deuda que implique una quita por parte de los acreedores. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">El primer mecanismo es m\u00e1s saludable para la credibilidad argentina (aunque se ha hecho m\u00e1s dif\u00edcil <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">su ejecuci\u00f3n por el nuevo escenario internacional al que se hac\u00eda referencia previamente), mientras <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que el segundo traer\u00eda serias consecuencias para el crecimiento econ\u00f3mico futuro de nuestra econom\u00eda, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a trav\u00e9s de una menor entrada de capitales y un menor nivel de inversi\u00f3n generado por la se\u00f1al <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">negativa que se enviar\u00eda a los agentes econ\u00f3micos en relaci\u00f3n con el respeto de los derechos de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">propiedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En junio de 2001 se sancionaron algunas modificaciones a la Ley de Convertibilidad que rige desde abril de <span style=\"line-height: 1.3em;\">1991 y se implement\u00f3 el mencionado factor de convergencia. Ambas medidas merecen, por sus efectos sobre <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el funcionamiento de la econom\u00eda, un an\u00e1lisis un poco m\u00e1s detallado. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Para comprender f\u00e1cilmente el funcionamiento de la Convertibilidad (tanto la nueva de 2001 como la original <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de 1991), puede ser de utilidad realizar una muy breve referencia a dos sistemas monetarios opuestos. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Una caja de conversi\u00f3n es una instituci\u00f3n monetaria por medio de la cual \u00fanicamente se emite moneda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">dom\u00e9stica como contrapartida de una compra, a un tipo de cambio fijo, de la moneda de reserva (que puede ser <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">una moneda emitida por un banco central extranjero o una mercanc\u00eda como el oro). De la misma manera, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00fanicamente se retira de circulaci\u00f3n moneda dom\u00e9stica como contrapartida de una venta de la moneda de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">reserva. Este estricto mecanismo de regulaci\u00f3n monetaria se acompa\u00f1a con la exigencia de respaldar la emisi\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">monetaria en al menos un 100% con reservas denominadas en la moneda de reserva. La caracter\u00edstica m\u00e1s <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">importante de las cajas de conversi\u00f3n es que el pa\u00eds que la adopta renuncia, por definici\u00f3n, a implementar una <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pol\u00edtica monetaria independiente: la cantidad de dinero en la econom\u00eda (y, por lo tanto, las tasas de inter\u00e9s y de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inflaci\u00f3n) se fija autom\u00e1ticamente de acuerdo con la cantidad de dinero que los agentes econ\u00f3micos deseen <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">utilizar, para lo cual deben desprenderse de sus tenencias de la moneda de reserva. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Las principales ventajas de estas reglas tan estrictas radican en la credibilidad que tiene el compromiso de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mantener el tipo de cambio fijo, ya que la existencia de reservas suficientes para responder a cualquier demanda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de divisas desalienta cualquier corrida contra la moneda dom\u00e9stica, y en el incentivo que generan para <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">implementar pol\u00edticas macroecon\u00f3micas sanas al eliminar la posibilidad de financiar elevados d\u00e9ficit fiscales <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">por medio de emisi\u00f3n monetaria. Por el contrario, la principal desventaja de estas reglas es que, aunque la base <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">monetaria se encuentre totalmente respaldada por reservas, no ocurre lo mismo con otros agregados monetarios <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mayores como M3 (base monetaria m\u00e1s dep\u00f3sitos), por lo que una corrida contra los bancos para hacerse de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">moneda dom\u00e9stica y luego cambiarla por la moneda de reserva no puede ser atendida por los bancos, haciendo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">posible entonces una crisis bancaria. En otras palabras, al no existir en una caja de conversi\u00f3n la posibilidad de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">realizar pr\u00e9stamos a las entidades financieras, en una corrida bancaria no existe lo que se conoce como <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00abprestamista de \u00faltima instancia\u00bb, por lo que este tipo de instituciones monetarias es vulnerable ante corridas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">bancarias. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">En el extremo opuesto, los bancos centrales tradicionales no se encuentran restringidos por ninguna regla <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">predeterminada en cuanto a la pol\u00edtica monetaria a implementar. A diferencia del caso anterior, un banco <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">central tradicional puede emitir dinero como contrapartida de la adquisici\u00f3n de activos dom\u00e9sticos como <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">t\u00edtulos p\u00fablicos. En otras palabras, el banco central puede emitir para prestarle al gobierno y, habitualmente <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">tambi\u00e9n, para prestarle a las instituciones financieras. La principal ventaja de este tipo de instituciones monetarias <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">es que permiten la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas monetarias activas que, en algunas oportunidades, permiten <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">reducir las fluctuaciones c\u00edclicas de la econom\u00eda (aunque existe controversias al respecto), si bien esta ventaja <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se pierde luego de realizar una utilizaci\u00f3n abusiva de este tipo de pol\u00edticas. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">La convertibilidad argentina es un caso especial, intermedio entre una caja de conversi\u00f3n que podr\u00eda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">denominarse \u00abpura\u00bb y un banco central tradicional. En efecto, la Ley de Convertibilidad establece que:<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">El BCRA est\u00e1 obligado a vender divisas a la paridad de 1 peso por d\u00f3lar y podr\u00e1 comprar divisas a <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">precio de mercado.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">El BCRA est\u00e1 obligado a mantener reservas en oro y divisas por el equivalente a por lo menos el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">100% de la base monetaria, aunque tiene permitido integrar parcialmente dichas reservas con t\u00edtulos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">p\u00fablicos emitidos en moneda extranjera contabilizados a su valor de cotizaci\u00f3n.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se mantiene la vigencia de un banco central independiente y regulado por su propia ley org\u00e1nica.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se determina que las reservas del BCRA constituyen prenda com\u00fan de la base monetaria, no pudiendo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">utilizarse con ning\u00fan otro fin, siendo inembargables, perteneciendo a los tenedores de pesos.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se eliminan las restricciones a pactar obligaciones en cualquier moneda.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Se deroga la indexaci\u00f3n.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente, la nueva Carta Org\u00e1nica del BCRA, que rige desde octubre de 1992, cubri\u00f3 el vac\u00edo legal que <span style=\"line-height: 1.3em;\">exist\u00eda en relaci\u00f3n con el l\u00edmite a la integraci\u00f3n de reservas por medio de t\u00edtulos p\u00fablicos, fij\u00e1ndolo en un <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">tercio de las reservas de libre disponibilidad. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">De esta forma, la Ley de Convertibilidad y la Carta Org\u00e1nica del BCRA, si bien mantienen las caracter\u00edsticas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de un banco central tradicional, limitan fuertemente el margen de pol\u00edtica monetaria al estilo de lo que ocurrir\u00eda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">bajo un sistema de caja de conversi\u00f3n. En otras palabras, desde 1991 el BCRA est\u00e1 sujeto a una estricta regla <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de pol\u00edtica monetaria que lo obliga a emitir (retirar de circulaci\u00f3n) pesos como contrapartida de la compra <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(venta) de d\u00f3lares, aunque le deja cierto margen al permitirle emitir moneda nacional respaldada por t\u00edtulos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">p\u00fablicos argentinos, aunque denominados en d\u00f3lares y contabilizados a su cotizaci\u00f3n de mercado y hasta <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cierto l\u00edmite (30% de las reservas). <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Manteniendo este estricto esquema de pol\u00edtica monetaria, la ley sancionada en junio de 2001 modifica el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mecanismo de fijaci\u00f3n del tipo de cambio al cual el BCRA continuar\u00e1 obligado a vender sus reservas cuando <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los tenedores de pesos lo requieran: el nuevo esquema establece que este tipo de cambio ser\u00e1 equivalente a la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">suma de 50 centavos de d\u00f3lar m\u00e1s 50 centavos de euro. De esta manera, cuando comience a regir esta <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">modificaci\u00f3n (seg\u00fan la ley, a partir del momento en que el euro alcance la cotizaci\u00f3n de 1 d\u00f3lar), el tipo de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cambio del peso quedar\u00e1 fijado a una \u00abcanasta\u00bb formada por medio d\u00f3lar y medio euro. Dado que las cotizaciones <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de estas dos monedas fluct\u00faan diariamente, el tipo de cambio ya no ser\u00e1 fijo en relaci\u00f3n con el d\u00f3lar, como en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la actualidad. Por el contrario, cuando el euro se aprecie en relaci\u00f3n con el d\u00f3lar, nuestra moneda se depreciar\u00e1 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en relaci\u00f3n con el euro pero se apreciar\u00e1 en relaci\u00f3n con el d\u00f3lar (ser\u00e1 necesaria una menor cantidad de pesos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">para comprar un d\u00f3lar). <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">En junio, por ejemplo, el euro se cotizaba a alrededor de 0,84 d\u00f3lares. Si se hubiera aplicado la nueva regla, el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">peso habr\u00eda valido 0,92 d\u00f3lares (medio d\u00f3lar + medio euro = 0,50 d\u00f3lares + 0,42 d\u00f3lares), por lo que 1 d\u00f3lar <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">habr\u00eda costado alrededor de 1,08 pesos. Si en alg\u00fan momento la cotizaci\u00f3n del euro alcanza 1 d\u00f3lar, la nueva <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">regla implicar\u00eda que el d\u00f3lar cueste 1 peso, como ocurre desde 1991. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Este es el motivo por el cual se introdujo con las modificaciones a la Ley de Convertibilidad original la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cl\u00e1usula que establece que el nuevo esquema de fijaci\u00f3n del tipo de cambio comenzar\u00e1 a regir a partir del <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">momento en que el euro alcance la paridad con el d\u00f3lar: a partir de ese momento la cotizaci\u00f3n del peso con <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cada una de estas dos monedas comenzar\u00e1 a fluctuar diariamente de acuerdo con la fluctuaci\u00f3n de la cotizaci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de aquellas, partiendo de una cotizaci\u00f3n de un peso por d\u00f3lar. De lo contrario, de haber sido implementada <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inmediatamente (en junio), se habr\u00eda producido un salto inmediato del tipo de cambio, de un peso por d\u00f3lar a <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">1,08 pesos por d\u00f3lar. En otras palabras, se habr\u00eda devaluado la moneda. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Es en este contexto que el equipo econ\u00f3mico ide\u00f3 el factor de convergencia, un esquema por medio del cual <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los exportadores reciben, por cada d\u00f3lar exportado, un reintegro equivalente a la diferencia entre la cotizaci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que habr\u00eda tenido el d\u00f3lar de aplicarse el nuevo esquema de convertibilidad y la cotizaci\u00f3n actual de un peso <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">por d\u00f3lar, mientras que los importadores pagan un arancel de igual magnitud. Como se mencion\u00f3 previamente, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en junio el euro cotizaba a 0,84 d\u00f3lares, por lo que la nueva convertibilidad habr\u00eda determinado un tipo de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cambio de 1,08 pesos por d\u00f3lar, siendo entonces el factor de convergencia igual a 8 centavos. En la medida en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que el euro se apreciara hasta alcanzar la cotizaci\u00f3n de un d\u00f3lar, como se analiz\u00f3 previamente, el tipo de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cambio impl\u00edcito en la nueva regla de convertibilidad se ir\u00eda reduciendo de 1,08 pesos por d\u00f3lar hasta 1 peso <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">por d\u00f3lar, por lo que el factor de convergencia se ir\u00eda reduciendo de 0,08 pesos por d\u00f3lar hasta 0. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Este factor de convergencia es, entonces, un esquema transitorio ya que desaparecer\u00e1 cuando el euro se cotice <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a la par con el d\u00f3lar. Lo que hace este esquema es que, en la pr\u00e1ctica, las operaciones de comercio exterior (a <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">excepci\u00f3n de las exportaciones e importaciones de petr\u00f3leo y derivados) utilicen el tipo de cambio que surge <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de la nueva convertibilidad mientras el resto de las operaciones de la econom\u00eda funciona con el tipo de cambio <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">original. Una vez que el euro alcance la paridad con el d\u00f3lar, el factor de convergencia desaparecer\u00e1 y todas las <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">operaciones pasar\u00e1n a realizarse con el tipo de cambio determinado por el nuevo sistema. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">La justificaci\u00f3n oficial de esta modificaci\u00f3n de la convertibilidad radica en que, si bien nuestro tipo de cambio <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en relaci\u00f3n con el d\u00f3lar deja de estar inm\u00f3vil en la paridad uno a uno, esta mayor volatilidad con respecto a <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">esta moneda se compensa por una menor volatilidad en el tipo de cambio de nuestra moneda en relaci\u00f3n con <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el euro. As\u00ed se reducir\u00eda el efecto de fuertes variaciones en el tipo de cambio del euro y del d\u00f3lar sobre el valor <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de nuestra moneda, tal como ocurri\u00f3 durante los \u00faltimos a\u00f1os, en los cuales el d\u00f3lar se apreci\u00f3 fuertemente en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">relaci\u00f3n con el euro, arrastrando en el mismo sentido a nuestra moneda. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">A pesar de esta posible ventaja a mediano y largo plazo, es probable que a corto plazo esta modificaci\u00f3n de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">una instituci\u00f3n fundamental como la convertibilidad haya generado m\u00e1s costos que beneficios a nuestra <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">econom\u00eda por medio de una elevada incertidumbre, contribuyendo as\u00ed al elevado riesgo pa\u00eds registrado du<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">rante gran parte de 2001. Esto que parece probable en el caso de la modificaci\u00f3n a la Ley de Convertibilidad <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">es casi seguro en el caso del factor de convergencia: el costo de la implementaci\u00f3n de esta medida parece <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">haber sido demasiado elevado. De <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">hecho, durante los d\u00edas posteriores a su anuncio, el riesgo pa\u00eds se increment\u00f3 explosivamente, obligando al <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cambio de estrategia que signific\u00f3 la decisi\u00f3n de eliminar inmediatamente el d\u00e9ficit fiscal, decisi\u00f3n que condujo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a la sanci\u00f3n de la Ley de D\u00e9ficit Cero junto con las medidas se\u00f1aladas oportunamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.3 EVOLUCION DE LAS PRINCIPALES VARIABLES <span style=\"line-height: 1.3em;\">MACROECONOMICAS DURANTE 2001<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el contexto de reiteradas crisis de confianza, luego de las cuales se alcanzan niveles de riesgo pa\u00eds que, en <span style=\"line-height: 1.3em;\">promedio, superan a los niveles previos a dichas crisis, el nivel de actividad no puede m\u00e1s que reducirse o, en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el mejor de los casos, permanecer estancado en niveles muy bajos. Esto es efectivamente lo que se observa al <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">analizar la evoluci\u00f3n de las cuentas nacionales durante los \u00faltimos 3 a\u00f1os. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">El cuadro 1.1, que contiene las cifras de cuentas nacionales registradas durante los \u00faltimos a\u00f1os, hasta el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">primer semestre de 2001 (\u00faltimo dato disponible al momento de redactar la presente edici\u00f3n), refleja la evoluci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">negativa del nivel de actividad correspondiente al primer semestre de 2001, con un nivel del PIB un 1,3% <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inferior al registrado un a\u00f1o atr\u00e1s, una ca\u00edda mayor del consumo privado (-2,1%) y una fuerte ca\u00edda de la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inversi\u00f3n (-7,8%). Durante 2000 tambi\u00e9n se registraron ca\u00eddas en el PIB y los principales componentes de la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">demanda agregada, aunque de menor magnitud que durante 1999, el a\u00f1o de peor performance durante la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">d\u00e9cada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-299\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/003.jpg\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"253\" border=\"0\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Los gr\u00e1ficos 1.2, 1.3 y 1.4 presentan las cifras de producto, consumo privado e inversi\u00f3n trimestrales. Es <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">evidente en ellos que la inversi\u00f3n es mucho m\u00e1s vol\u00e1til que el producto y que el consumo privado (n\u00f3tese la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">diferencia en las escalas). Frecuentemente se enfatiza la importancia de las variaciones en el consumo privado <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">para explicar las variaciones en la demanda agregada argumentando que aquel representa alrededor del 70% <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de \u00e9sta \u00faltima. Se olvida que la inversi\u00f3n, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">si bien participa en s\u00f3lo alrededor del 17%, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sufre variaciones mucho mayores, con lo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cual explica proporciones sustanciales de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">las variaciones en la demanda agregada. De <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">hecho, durante 2000, mientras que el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">consumo privado se redujo en $ 686 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">millones (-0,4%), la inversi\u00f3n se redujo en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">$ 4.540 millones (-8,6%); durante 1999, el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">consumo privado se hab\u00eda reducido en $<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">5.237 millones (-2,7%), mientras que la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inversi\u00f3n lo hab\u00eda hecho en $ 7.762 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">millones (-12,8%).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-300\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/004.jpg\" alt=\"\" width=\"477\" height=\"308\" border=\"0\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-302\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/005.jpg\" alt=\"\" width=\"458\" height=\"329\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-303\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/006.jpg\" alt=\"\" width=\"471\" height=\"347\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Como se observa en el gr\u00e1fico 1.4, la ca\u00edda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en el nivel de inversi\u00f3n durante la actual <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recesi\u00f3n ha sido muy elevada, incluso <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mayor que la ca\u00edda registrada durante la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recesi\u00f3n de 1995, el antecedente m\u00e1s <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cercano de la actual recesi\u00f3n. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Como se observa en el cuadro 1.2, si bien <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la ca\u00edda desde el m\u00e1ximo previo a la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recesi\u00f3n (el cuarto trimestre de 1994 en el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">caso de la crisis del tequila y el segundo de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">1998 en el caso de la actual recesi\u00f3n) hasta <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el m\u00ednimo alcanzado en la misma (tercer <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">trimestre de 1995 en el caso del tequila y <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">segundo trimestre de 2001, \u00e9ste \u00faltimo por <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ser el \u00faltimo dato disponible) es similar en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ambas situaciones en los casos del <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">producto y del consumo, la ca\u00edda de la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inversi\u00f3n durante la actual recesi\u00f3n es <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mucho mayor que la registrada durante la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recesi\u00f3n previa. Esto con el agravante de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que en la recesi\u00f3n de 1995, las ca\u00eddas se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">registraron en el lapso de s\u00f3lo tres <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">trimestres, revirti\u00e9ndose r\u00e1pidamente el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">proceso recesivo, mientras que en la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recesi\u00f3n actual estas fuertes disminuciones <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se han registrado a lo largo de 12 trimestres <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(que todav\u00eda no parecen haber concluido). <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Dicho punto reviste suma importancia, ya <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que los reducidos niveles de inversi\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">registrados durante los \u00faltimos tres a\u00f1os <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">impactan negativamente sobre las <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">perspectivas de crecimiento econ\u00f3mico en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros indicadores de nivel de actividad, como los \u00edndices de producci\u00f3n industrial, tambi\u00e9n reflejan la inusual <span style=\"line-height: 1.3em;\">persistencia de la actual recesi\u00f3n. En el gr\u00e1fico 1.5, tanto el \u00edndice elaborado por INDEC (el EMI, Estimador <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Mensual Industrial) como el \u00edndice elaborado por FIEL (el IPI, Indice de Producci\u00f3n Industrial), reflejan la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">muy acelerada ca\u00edda del nivel de actividad de la industria desde mediados de 1998 hasta mediados de 1999, la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recuperaci\u00f3n registrada durante la segunda mitad de 1999 seguida de una tendencia negativa durante el primer <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">semestre de 2000, y el posterior estancamiento. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Dentro de la industria, los sectores m\u00e1s afectados por esta recesi\u00f3n han sido la metalmec\u00e1nica, que redujo su <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">nivel de producci\u00f3n en un 45,4% entre el primer semestre de 1998 y el primero de 2001; la industria automotriz, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">con una reducci\u00f3n del 41,5% durante igual per\u00edodo. Asimismo, las industrias textil y de producci\u00f3n de minerales <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">no met\u00e1licos (que incluye a la industria del cemento), con ca\u00eddas del 23,3% y del 20,5%, respectivamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-304\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/007.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"364\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-305\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto; cursor: se-resize !important;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/008.jpg\" alt=\"\" width=\"552\" height=\"428\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro sector fuertemente afectado por la recesi\u00f3n ha sido el de la construcci\u00f3n, cuyo nivel de actividad, como muestra el gr\u00e1fico 1.6, present\u00f3 una fuerte tendencia <span style=\"line-height: 1.3em;\">negativa desde el tercer trimestre de 1998 hasta <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mediados de 2000 y un estancamiento desde entonces. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Como consecuencia de los muy bajos niveles de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">demanda agregada registrados durante los \u00faltimos tres <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a\u00f1os, se ha producido una deflaci\u00f3n de entre el 2% y el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">3%, dependiendo del \u00edndice de precios analizado. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-306\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/009.jpg\" alt=\"\" width=\"548\" height=\"404\" border=\"0\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Como <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se observa en el gr\u00e1fico 1.7, tanto el Indice de Precios <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">al Consumidor, como el Indice de precios Mayoristas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y el Indice de Costo de la Construcci\u00f3n han disminuido <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">desde comienzos de 1998 hasta mediados de 2001.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-307\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/010.jpg\" alt=\"\" width=\"483\" height=\"426\" border=\"0\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Otra consecuencia de la prolongada recesi\u00f3n, de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">gran impacto sobre el bienestar de la sociedad, es <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la reversi\u00f3n del proceso de reducci\u00f3n de la tasa <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de desempleo que se observaba desde 1995, a\u00f1o <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en el cual alcanz\u00f3 el 18,4% (mayo). Como se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">observa en el gr\u00e1fico 1.8, luego de reducirse hasta <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">alcanzar el 12,4% en la medici\u00f3n de octubre de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">1998, la tasa de desempleo comienza un nuevo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">proceso ascendente, alcanzando el 16,4% en la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">medici\u00f3n de mayo del presente a\u00f1o. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Si bien es cierto que durante la primera parte de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la d\u00e9cada de los 90 la tasa de desempleo creci\u00f3 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">vertiginosamente a pesar del fuerte crecimiento <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">registrado durante esos a\u00f1os (por la lentitud del<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">proceso de reasignaci\u00f3n de factores productivos ante los cambios estructurales de la econom\u00eda, la reducci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del empleo \u00abdisfrazado\u00bb en ocupaciones de muy baja productividad y la reducci\u00f3n del empleo \u00aboculto\u00bb en una <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">baja tasa de participaci\u00f3n), durante la segunda mitad de los 90 es clara la correlaci\u00f3n negativa entre la tasa de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">desempleo y el nivel de actividad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-308\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/011.jpg\" alt=\"\" width=\"540\" height=\"386\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">De haber continuado el ritmo de crecimiento post-tequila, probablemente <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">habr\u00eda continuado la tendencia negativa en la tasa de desempleo que se observa en el gr\u00e1fico entre 1995 y <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">1998, con lo cual la tasa de desempleo ser\u00eda en la actualidad de alrededor del 8%, la mitad del nivel actual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.4. PERSPECTIVAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Es indudable que nuestro pa\u00eds enfrenta desaf\u00edos muy grandes: los elevados niveles de desempleo y pobreza y <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el atraso relativo de Argentina en relaci\u00f3n con pa\u00edses que a comienzos del siglo 20 ten\u00edan niveles de ingreso <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">per capita similares a los nuestros, reflejan claramente su magnitud. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">La mayor\u00eda de los argentinos estamos de acuerdo (con ciertos matices) acerca de cu\u00e1les son los problemas a <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">resolver. En lo que no coincidimos, especialmente en circunstancias de tanta incertidumbre como la actual, es <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">acerca de cu\u00e1les son las pol\u00edticas econ\u00f3micas a implementar para dirigirnos en la direcci\u00f3n deseada. Esta <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">secci\u00f3n pretende reflexionar acerca de dos puntos de gran importancia para el futuro de nuestra econom\u00eda. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">En primer lugar, es claro que Argentina enfrenta un problema fiscal de magnitud cuya resoluci\u00f3n es esencial <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">para permitir avanzar en el camino al crecimiento econ\u00f3mico sostenido. No es posible atraer capitales y <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">generar inversiones que permitan un fuerte desarrollo econ\u00f3mico si las decisiones de los agentes econ\u00f3micos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se paralizan por una percepci\u00f3n de muy elevado riesgo de insolvencia fiscal. Sin embargo, es com\u00fan la opini\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de que un proceso de saneamiento de las finanzas p\u00fablicas necesariamente profundizar\u00e1 la recesi\u00f3n a corto <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">plazo dado que, al reducir el gasto p\u00fablico (ya no es posible continuar incrementando la presi\u00f3n impositiva), <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se reduce el ingreso disponible de las familias y, por lo tanto, se reduce el consumo y el nivel de demanda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">agregada de la econom\u00eda, cayendo as\u00ed el nivel de actividad. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">El mensaje de la pr\u00f3xima secci\u00f3n 1.4.1 es que esto no necesariamente es as\u00ed: existe evidencia que indica que <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el efecto contractivo o expansivo de un ajuste fiscal depender\u00e1 de las caracter\u00edsticas del mismo, por lo que es <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">posible solucionar el problema estructural de probable insolvencia fiscal sin agravar la actual recesi\u00f3n (o <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">incluso revirti\u00e9ndola). <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Una vez que se solucione definitivamente este problema estructural del sector p\u00fablico (como en 1991 se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">elimin\u00f3 la inflaci\u00f3n que tanto da\u00f1o le hizo a nuestra econom\u00eda durante d\u00e9cadas), quedar\u00e1 pendiente la decisi\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de qu\u00e9 tipo de pol\u00edticas e instituciones econ\u00f3micas son las m\u00e1s apropiadas para impulsar el crecimiento <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">econ\u00f3mico sostenido. Alrededor de este punto tambi\u00e9n existe mucha discusi\u00f3n, pero afortunadamente la pobre <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">experiencia argentina durante las \u00faltimas d\u00e9cadas y la de pa\u00edses que crecieron fuertemente durante iguales <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">per\u00edodos permiten extraer algunas conclusiones que gu\u00eden las decisiones de pol\u00edtica econ\u00f3mica. Un breve <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">an\u00e1lisis de las cuestiones mencionadas se presenta en la secci\u00f3n 1.4.2.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.4.1. CORTO PLAZO: \u00bfPUEDE UN AJUSTE FISCAL SER EXPANSIVO?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Habitualmente se sostiene que un ajuste fiscal profundizar\u00eda la recesi\u00f3n ya que el nivel de consumo se reducir\u00eda <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">debido a la reducci\u00f3n del ingreso disponible de las familias alcanzadas por recortes de salarios o jubilaciones. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Si bien esto puede ocurrir, tambi\u00e9n puede presentarse la situaci\u00f3n contraria. El resultado depender\u00e1 de lo que <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ocurra con el resto de los componentes de la demanda agregada (fundamentalmente la inversi\u00f3n y el consumo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de las familias no alcanzadas por los recortes). <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">De lo anterior surge que no resulta claro a priori el efecto que tendr\u00eda un ajuste fiscal sobre el nivel de actividad, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">lo que hace relevante el an\u00e1lisis de los factores que determinan el efecto macroecon\u00f3mico de un ajuste fiscal. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Distintas teor\u00edas han sido propuestas al respecto. Un ajuste fiscal puede tener efectos expansivos si genera una <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se\u00f1al de que en el futuro la presi\u00f3n fiscal ser\u00e1 menor, por lo que se produce un efecto riqueza que alienta el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">consumo actual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Adicionalmente, es posible que ajustes fiscales de peque\u00f1a magnitud tengan efectos contractivos ya que se\u00f1alan <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">dificultades pol\u00edticas para mejorar en forma sostenible las cuentas p\u00fablicas, mientras que ajustes fiscales de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">magnitud tengan efectos expansivos por la raz\u00f3n opuesta. En otras palabras, la dimensi\u00f3n del ajuste puede ser <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">un elemento que defina el efecto macroecon\u00f3mico del ajuste por las se\u00f1ales que d\u00e9 acerca de las sustentabilidad <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de la nueva situaci\u00f3n fiscal. De esas se\u00f1ales depender\u00e1n las expectativas que tengan los individuos acerca de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">su ingreso futuro y, por lo tanto, el nivel de consumo que decidan realizar en la actualidad. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Otro efecto muy importante de los ajustes fiscales es a trav\u00e9s de las tasas de inter\u00e9s. Cuando un pa\u00eds se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">encuentra en un proceso de deterioro de su solvencia fiscal, lo que genera muy elevadas tasas de inter\u00e9s, un <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ajuste fiscal puede reducir sustancialmente el riesgo de default, por lo que puede generar una fuerte reducci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de las tasas de inter\u00e9s. Esto impacta favorablemente sobre el nivel de actividad fundamentalmente a trav\u00e9s de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">un mayor nivel de inversi\u00f3n, lo que a su vez incrementa las perspectivas de crecimiento a mediano plazo por <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">una mayor capacidad productiva de la econom\u00eda. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Este efecto puede ser de gran magnitud. Esto ocurre cuando el deterioro de la situaci\u00f3n fiscal, asociado a un <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">elevado nivel de deuda con vencimiento en el corto plazo, da lugar a la posibilidad de existencia de profec\u00edas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">auto-validadas: si un agente econ\u00f3mico teme un default, al momento de vencer sus t\u00edtulos p\u00fablicos no adquirir\u00e1 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">nuevos t\u00edtulos; si todos los agentes econ\u00f3micos proceden de la misma manera, el default se produce porque el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">estado no puede renovar su deuda y carece de los recursos necesarios para hacer frente a los vencimientos. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Esto se agrava por un c\u00edrculo vicioso en el que, a mayor riesgo de default, mayores son las tasas de inter\u00e9s, lo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que a su vez aumenta el riesgo de default por una menor recaudaci\u00f3n impositiva. En este contexto, expectativas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">negativas pueden desencadenar un proceso circular que lleve directo a un default, por lo que las tasas de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inter\u00e9s suben cada vez m\u00e1s<sup>1<\/sup> . Es por esto que un ajuste fiscal que revierta las expectativas puede generar un <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">c\u00edrculo virtuoso de menor riesgo, menores tasas de inter\u00e9s y menor riesgo que revierta el fuerte deterioro <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">previo. La ca\u00edda en las tasas de inter\u00e9s es entonces sustancial, por lo que el impacto sobre el nivel de actividad <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">es fuertemente expansivo. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Asimismo, la composici\u00f3n del ajuste fiscal puede ser decisiva para el efecto macroecon\u00f3mico que genere. Un <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ajuste fiscal realizado incrementando los impuestos al trabajo y a los ingresos genera un impacto negativo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sobre la econom\u00eda a trav\u00e9s de una menor oferta laboral y mayores distorsiones en la asignaci\u00f3n de recursos de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la econom\u00eda. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Por el contrario, una reducci\u00f3n del gasto p\u00fablico evita dichas distorsiones, impactando de diferente manera si<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se reducen los gastos corrientes o, en cambio, se reducen los gastos de inversi\u00f3n p\u00fablica. Es posible que la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">reducci\u00f3n de los primeros tenga m\u00e1s probabilidades de generar un efecto positivo sobre la econom\u00eda al se\u00f1alar <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">una mayor probabilidad de que el ajuste sea sostenible en el tiempo. Esto por dos motivos: por un lado, los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">recortes en inversi\u00f3n p\u00fablica no son permanentes, ya que tarde o temprano resulta necesario realizar gastos de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">reparaci\u00f3n y mantenimiento; por otro lado, recortes en gastos corrientes se\u00f1alan una clara decisi\u00f3n pol\u00edtica a <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">favor de la mejora en la solvencia fiscal ya que est\u00e1n asociados a un gran costo pol\u00edtico. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">De lo anterior puede deducirse que la probabilidad de que un ajuste fiscal tenga un efecto expansivo sobre la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">econom\u00eda se incrementar\u00eda cuando:<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">est\u00e1 m\u00e1s concentrado en la reducci\u00f3n de gasto p\u00fablico que en el incremento de impuestos (incluso <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">m\u00e1s si los impuestos se reducen, acompa\u00f1ando en parte el recorte de gastos)<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">cuando la reducci\u00f3n de gastos est\u00e1 m\u00e1s concentrada en los gastos corrientes que en los gastos de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">inversi\u00f3n<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">cuando el ajuste es de una dimensi\u00f3n sustancial (en oposici\u00f3n a peque\u00f1os ajustes graduales) <\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">cuando la senda de las cuentas fiscales en caso de que no se implemente un ajuste fiscal conduce <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">claramente a una cesaci\u00f3n de pagos.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los trabajos m\u00e1s interesantes realizados en los \u00faltimos a\u00f1os acerca de este tema es el de Alesina y <span style=\"line-height: 1.3em;\">Perotti (1997)2 . Estos autores analizan la experiencia de 20 pa\u00edses de la OECD durante el per\u00edodo 1960-1994, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">considerando 62 casos de ajustes fiscales.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><sup>1 <\/sup>&#8211; Para m\u00e1s detalles acerca de este tipo de efectos, ver Romer, David (2001): Advanced Macroeconomics, McGraw-Hill, Second Edition.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">A continuaci\u00f3n, se presentan algunos de los resultados obtenidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el trabajo citado:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">se considera que se produce un ajuste fiscal si el d\u00e9ficit primario (es decir, sin incluir intereses de la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">deuda p\u00fablica) ajustado para no tener en cuenta la influencia del ciclo econ\u00f3mico se reduce durante un <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a\u00f1o en una proporci\u00f3n mayor al 1,5% del PIB, o a lo largo de dos a\u00f1os consecutivos en al menos 1,25%.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">se define un ajuste fiscal como exitoso (1) si durante los tres a\u00f1os posteriores al per\u00edodo de ajuste <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fiscal el d\u00e9ficit primario ajustado es en promedio al menos un 2% del PIB menor que durante el \u00faltimo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a\u00f1o de ajuste o (2) si tres a\u00f1os despu\u00e9s del \u00faltimo a\u00f1o de ajuste fiscal la deuda es 5% del PIB menor que <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el nivel del \u00faltimo a\u00f1o de ajuste.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo estas definiciones, como se observa en el cuadro 1.3, de los 62 casos que caen dentro de la definici\u00f3n <span style=\"line-height: 1.3em;\">de ajuste fiscal, 16 pueden ser considerados exitosos y 46 fracasados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-309\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/012.jpg\" alt=\"\" width=\"594\" height=\"262\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">En dicho cuadro se observa tambi\u00e9n que las principales diferencias entre los ajustes exitosos y los ajustes <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fracasados son:<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">el impulso fiscal (la reducci\u00f3n como % del PIB del d\u00e9ficit primario ajustado por el ciclo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">econ\u00f3mico) es en promedio mayor en los ajustes exitosos que en los ajustes fracasados<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">en los ajustes exitosos, alrededor del 72% del esfuerzo fiscal proviene de reducciones en los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">gastos primarios, mientras que en los ajustes fracasados, el 56% de los mismos se logra mediante incrementos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en la recaudaci\u00f3n impositiva.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cuadro 1.4 se presenta la desagregaci\u00f3n de las reducciones en el gasto primario que se presentaron en el <span style=\"line-height: 1.3em;\">cuadro 1.3. En \u00e9l se observa que, en el caso de los ajustes exitosos, s\u00f3lo el 20% del recorte del gasto primario <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">se realiza mediante reducciones en la inversi\u00f3n p\u00fablica, mientras que, en el caso de los ajustes fracasados, el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">64% del recorte de gastos recae sobre el rubro inversi\u00f3n p\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se observa que los ajustes exitosos realizan una gran proporci\u00f3n del recorte en rubros como salarios, <span style=\"line-height: 1.3em;\">otros gastos corrientes y subsidios, mientras que los ajustes fracasados pr\u00e1cticamente no reducen estas partidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-310\" style=\"cursor: se-resize !important; display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/013.jpg\" alt=\"\" width=\"653\" height=\"246\" border=\"0\" \/><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>2 <\/sup> Alesina, Alberto and Roberto Perotti (1997): \u00abFiscal Adjustments in OECD Countries: Composition and Macroeconomic Effects\u00bb, Staff Papers, <span style=\"line-height: 1.3em;\">International Monetary Fund, Vol.44, No.2, June. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Nota: La p\u00e1gina web de Alberto Alesina (Harvard University) puede consultarse a trav\u00e9s de la p\u00e1gina web de la Bolsa de Comercio de C\u00f3rdoba <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">www.bolsadecordoba.com.ar (en los links del <\/span>\u00c1rea<span style=\"line-height: 1.3em;\"> de Macroeconom\u00eda).<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos resultados son consistentes con las consideraciones te\u00f3ricas realizadas previamente: la magnitud y la <span style=\"line-height: 1.3em;\">composici\u00f3n de los ajustes fiscales parecen ser factores determinantes para el \u00e9xito o fracaso de los mismos. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Resta analizar cu\u00e1l es la evidencia en relaci\u00f3n con el impacto de estos ajustes sobre la situaci\u00f3n macroecon\u00f3mica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cuadro 1.5 se presentan algunos resultados del trabajo que permiten analizar esta cuesti\u00f3n. En la primera <span style=\"line-height: 1.3em;\">fila se observa que durante los ajustes exitosos el crecimiento del PIB es mayor que el promedio de los pa\u00edses <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">m\u00e1s industrializados y que luego del ajuste, si bien el crecimiento se reduce, contin\u00faa siendo mayor que el de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00e9stos \u00faltimos. Por el contrario, durante y despu\u00e9s de los ajustes fracasados, el crecimiento es menor que el de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los pa\u00edses de referencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un punto importante es que el crecimiento en el per\u00edodo previo al ajuste es menor en el caso de los ajustes <span style=\"line-height: 1.3em;\">exitosos que en el caso de los ajustes fracasados, lo que indica que los primeros no son exitosos como <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">consecuencia de realizarse en una etapa de elevado crecimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tasa de desempleo es, luego de los ajustes exitosos, cercana a la vigente con anterioridad (en relaci\u00f3n con <span style=\"line-height: 1.3em;\">la tasa de desempleo de los pa\u00edses m\u00e1s industrializados), mientras que luego de los ajustes fracasados, es m\u00e1s <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del doble que previamente a los mismos. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Una diferencia importante en cuanto al efecto de ambos tipos de ajuste es que los ajustes exitosos est\u00e1n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">acompa\u00f1ados por un boom de inversi\u00f3n durante la etapa del ajuste y la posterior, mientras que en el caso de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los ajustes fracasados la tasa de crecimiento de la inversi\u00f3n se reduce.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, las diferencias en relaci\u00f3n con el crecimiento del consumo en el caso de ajustes exitosos y ajustes <span style=\"line-height: 1.3em;\">fracasados no son tan grandes, aunque su performance es mejor durante y luego de los primeros que durante y <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">luego de los segundos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-311\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/014.jpg\" alt=\"\" width=\"699\" height=\"329\" border=\"0\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Teniendo en cuenta las teor\u00edas y la evidencia emp\u00edrica analizadas brevemente en esta secci\u00f3n, es posible <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">conjeturar que un ajuste fiscal tendr\u00e1 mayores probabilidades de impactar positivamente sobre el nivel de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">actividad cuanto mayor sea la participaci\u00f3n de reducciones en el gasto p\u00fablico dentro del esfuerzo de ajuste <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(en contraposici\u00f3n con incrementos de impuestos); cuanto mayor sea la reducci\u00f3n de gastos corrientes (en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">contraposici\u00f3n con reducciones en los gastos de inversi\u00f3n p\u00fablica); cuanto mayor sea la dimensi\u00f3n del ajuste <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(en contraposici\u00f3n con ajustes graduales) y cuanto m\u00e1s cerca se est\u00e9 de un proceso insostenible que conduzca <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a una cesaci\u00f3n de pagos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de estos detalles, el principal mensaje que quiere transmitir la presente secci\u00f3n es que un ajuste fiscal <span style=\"line-height: 1.3em;\">no necesariamente impacta negativamente sobre el nivel de actividad, por lo que es posible combinar la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">resoluci\u00f3n de un problema estructural que est\u00e1 limitando las posibilidades de crecimiento econ\u00f3mico (el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">persistente d\u00e9ficit fiscal) con la reversi\u00f3n en el corto plazo del proceso recesivo que persiste desde hace tres <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a\u00f1os. Este es seguramente el principal desaf\u00edo que enfrenta la actual administraci\u00f3n nacional al momento de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">redactar estas l\u00edneas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.4.2. LARGO PLAZO: \u00bfQUE TIPO DE POL\u00cdTICAS SON CONSISTENTES <span style=\"line-height: 1.3em;\">CON EL CRECIMIENTO ECONOMICO?<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En per\u00edodos de gran incertidumbre acerca del futuro como el actual, y luego de varios a\u00f1os de fuerte crecimiento <span style=\"line-height: 1.3em;\">econ\u00f3mico, es natural que se generen discusiones muy acaloradas acerca del tipo de pol\u00edticas que deber\u00edan <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">implementarse para recobrar el crecimiento sostenido y generar as\u00ed un contexto favorable para la soluci\u00f3n de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los problemas sociales a los que se hac\u00eda referencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una manera de analizar las pol\u00edticas que conviene implementar para lograr estos objetivos es estudiando la <span style=\"line-height: 1.3em;\">experiencia de Argentina y, m\u00e1s a\u00fan, la experiencia tanto de regiones que han experimentado bajas tasas de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">crecimiento durante las \u00faltimas d\u00e9cadas como la de regiones cuyo fuerte crecimiento las ha sacado del atraso <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">relativo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un an\u00e1lisis de este tipo es el realizado por De Gregorio y Lee (1999)1 . Como se observa en el cuadro 1.6, el <span style=\"line-height: 1.3em;\">ingreso per capita de Argentina creci\u00f3, durante los 35 a\u00f1os comprendidos entre 1960 y 1995, a una tasa <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">promedio anual de s\u00f3lo el 0,7% (\u00faltima columna), tasa que es a\u00fan inferior a la del promedio latinoamericano <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(1,1%) y a la del promedio mundial (2%), inferior a la de los pa\u00edses m\u00e1s industrializados del mundo (2,7%) y <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">muy inferior a la de los pa\u00edses del este asi\u00e1tico (5%).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Probablemente al lector le parezca que algunas de estas diferencias en las tasas de crecimiento no son demasiado <span style=\"line-height: 1.3em;\">elevadas. Una forma de apreciar las enormes diferencias que se producen por peque\u00f1os diferenciales de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">crecimiento mantenidos durante varias d\u00e9cadas es observando en cu\u00e1nto se increment\u00f3 el ingreso per capita <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de cada una de estas regiones como consecuencia de las tasas de crecimiento se\u00f1aladas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como tambi\u00e9n se observa en el cuadro 1.6, el ingreso per capita de Argentina se increment\u00f3 de us$ 4.462 a us$ <span style=\"line-height: 1.3em;\">5.648 (a precios internacionales de 1985) entre 1960 y 1995, lo que significa que a lo largo de estos 35 a\u00f1os el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ingreso per capita argentino se increment\u00f3 en s\u00f3lo un 26,6%. Durante el mismo per\u00edodo, el ingreso per capita <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">latinoamericano se increment\u00f3 en un 47,9%, mientras que en el caso del promedio mundial y del promedio de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los pa\u00edses de la OECD el incremento fue del 130% y del 139%. El caso de los pa\u00edses del este asi\u00e1tico es <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">impresionante: aumentaron su nivel de ingreso per capita en nada menos que 5,37 veces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-312\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/015.jpg\" alt=\"\" width=\"628\" height=\"475\" border=\"0\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-314\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/016.jpg\" alt=\"\" width=\"621\" height=\"225\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Surge la pregunta acerca de las causas de semejantes diferenciales de crecimiento, pregunta cuya respuesta <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ayuda a fundamentar la discusi\u00f3n acerca de los tipos de pol\u00edticas econ\u00f3micas que deber\u00eda implementar Argen<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">tina en el futuro para revertir su atraso relativo y solucionar, en un contexto de crecimiento econ\u00f3mico sostenido, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los problemas sociales que la aquejan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para analizar la cuesti\u00f3n, el cuadro 1.7 puede resultar esclarecedor. Las dos primeras filas contienen los <span style=\"line-height: 1.3em;\">diferenciales de crecimiento entre Latinoam\u00e9rica y el este asi\u00e1tico para el per\u00edodo completo (cuarta columna) <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y para los distintos subper\u00edodos de 10 a\u00f1os (primeras tres columnas). Como ejemplo se puede decir que <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">durante 1965-95, el crecimiento anual de los pa\u00edses latinoamericanos fue menor al de los pa\u00edses del este <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">asi\u00e1tico en 4,2 puntos porcentuales (primera fila y cuarta columna), de los cuales 3,6 puntos porcentuales <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(segunda fila y cuarta columna) son explicados por las estimaciones hechas por los autores del trabajo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mencionado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las restantes filas del cuadro contienen la cantidad de puntos porcentuales de este crecimiento diferencial que <span style=\"line-height: 1.3em;\">se explican por la variable correspondiente. Durante 1965-95, de los 3,6 puntos porcentuales en que <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Latinoam\u00e9rica creci\u00f3 por debajo de los pa\u00edses del este asi\u00e1tico, 0,1 puntos porcentuales se deben a que <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Latinoam\u00e9rica ten\u00eda durante los primeros per\u00edodos un ingreso per capita mayor al correspondiente al este <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">asi\u00e1tico ya que cuanto mayor es el ingreso per capita, menor tiende a ser la productividad del capital y, por lo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">tanto, menor la inversi\u00f3n y el crecimiento (si se dejan de lado otros factores que incrementan dicha productividad, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">como los factores que figuran m\u00e1s abajo).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma manera, se observa que 0,4 puntos porcentuales anuales se deben a que tuvo recursos humanos de <span style=\"line-height: 1.3em;\">m\u00e1s baja calidad que el este asi\u00e1tico. Asimismo, las menores tasas de inversi\u00f3n y t\u00e9rminos de intercambio m\u00e1s <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">desfavorables explican 0,2 y 0,1 puntos porcentuales del menor crecimiento, respectivamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las \u00faltimas filas del cuadro son muy interesantes. En ellas se refleja que variables institucionales y de pol\u00edtica <span style=\"line-height: 1.3em;\">econ\u00f3mica explican una parte sustancial del diferencial de crecimiento a favor de los pa\u00edses del este asi\u00e1tico: <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en conjunto durante el per\u00edodo 1965-95 generaron 2,7 puntos porcentuales del crecimiento diferencial (un <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">76% del total).<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Consumo p\u00fablico: es la proporci\u00f3n del consumo p\u00fablico (excluida educaci\u00f3n y defensa) en relaci\u00f3n con <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el producto total de la econom\u00eda. Cuanto mayor es esta variable, menor tiende a ser el crecimiento <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">econ\u00f3mico por los recursos que extrae el sector p\u00fablico de los sectores productivos de la econom\u00eda y por <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">las distorsiones que genera sobre la asignaci\u00f3n de recursos productivos el cobro de impuestos necesario <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">para financiar ese gasto.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Seguridad jur\u00eddica: es un \u00edndice que var\u00eda entre 0 y 1, indicando a mayor valor, mayor seguridad jur\u00eddica. <span style=\"line-height: 1.3em;\">Cuanto mayor es esta variable, m\u00e1s alto tiende a ser el crecimiento econ\u00f3mico por las mejores condiciones <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que se generan para la inversi\u00f3n y para la realizaci\u00f3n de actividades productivas en general.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><sup>1<\/sup> De Gregorio, Jos\u00e9 and Jong-Wha Lee (1999): \u00abEconomic Growth in Latin America: Sources and Prospects\u00bb, Annual Meeting of the Latin <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">American and Caribbean Economic Association.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"line-height: 1.3em;\">Tasa de inflaci\u00f3n: cuanto mayor es este porcentaje de incrementos en los precios, menor tiende a ser el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">crecimiento econ\u00f3mico por las distorsiones que genera en el proceso de toma de decisiones a trav\u00e9s de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">precios relativos muy vol\u00e1tiles. Adicionalmente, esta variable capta el efecto negativo que pol\u00edticas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">macroecon\u00f3micas inestables (generalmente asociadas a procesos inflacionarios) generan sobre el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">crecimiento.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Democracia: es un \u00edndice que var\u00eda entre 0 y 1, indicando a mayor valor, mayor nivel de democracia <span style=\"line-height: 1.3em;\">(mayores derechos electorales y mayores libertades civiles). El paso de periodos de gobiernos militares a <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">gobiernos democr\u00e1ticos, como en el caso de Argentina y la mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">tiende a favorecer el crecimiento econ\u00f3mico.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Apertura comercial: es un \u00edndice que mide la proporci\u00f3n de a\u00f1os dentro del per\u00edodo analizado en que el <span style=\"line-height: 1.3em;\">pa\u00eds puede considerarse abierto al comercio internacional y, por lo tanto, suficientemente integrado a la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">econom\u00eda global, en base a indicadores de las pol\u00edticas comerciales (como los aranceles de importaci\u00f3n, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">los impuestos a las exportaciones, cuotas y licencias de importaci\u00f3n y primas en los mercados negros de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">divisas). Cuanto mayor es la apertura comercial, mayor tiende a ser el crecimiento econ\u00f3mico por un <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">funcionamiento m\u00e1s eficiente de la econom\u00eda y un mayor acceso al progreso tecnol\u00f3gico.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas estas variables, que en conjunto explican el 76% del bajo crecimiento latinoamericano en relaci\u00f3n <span style=\"line-height: 1.3em;\">con el crecimiento del este asi\u00e1tico, las dos variables que mayor proporci\u00f3n explican de este diferencial son la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">apertura comercial y la inflaci\u00f3n. En otras palabras, la pol\u00edtica de sustituci\u00f3n de importaciones que se implement\u00f3 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en la mayor\u00eda de las econom\u00edas latinoamericanas durante gran parte de las \u00faltimas d\u00e9cadas, y las pol\u00edticas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">macroecon\u00f3micas que condujeron a una fuerte inestabilidad reflejada en las mayores tasas de inflaci\u00f3n del <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">mundo, explican un 44% del menor crecimiento latinoamericano. El bajo respeto a los valores democr\u00e1ticos y <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a la seguridad jur\u00eddica y el elevado peso del Estado en relaci\u00f3n con el tama\u00f1o de la econom\u00eda explican en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">conjunto otra parte sustancial del menor crecimiento latinoamericano: un 32%.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-315\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/017.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"501\" border=\"0\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Estas conclusiones se extienden en gran medida a la experiencia argentina. Como se observa en el cuadro 1.8, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Argentina creci\u00f3 a\u00fan menos que el promedio latinoamericano. Parte de este comportamiento se debe a que <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Argentina tuvo un ingreso per capita mayor al promedio latinoamericano. Los mayores recursos humanos de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Argentina en relaci\u00f3n con el promedio latinoamericano compensan en parte aquel efecto negativo, al explicar <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">un crecimiento diferencial a favor de Argentina de 1 punto porcentual anual. Los t\u00e9rminos de intercambio de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Argentina fueron levemente inferiores a los del promedio de los pa\u00edses latinoamericanos, lo que explica apenas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">0,1 puntos porcentuales del menor crecimiento argentino. Las variables institucionales y de pol\u00edtica econ\u00f3mica <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">explican 0,2 puntos porcentuales de aquel menor crecimiento, siendo los principales causantes de este \u00faltimo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">la elevada inflaci\u00f3n y la estrategia de econom\u00eda cerrada. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Como se observa en el cuadro mencionado, la variable consumo p\u00fablico indica que esta variable jug\u00f3 a favor <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">del crecimiento de Argentina en relaci\u00f3n con el promedio latinoamericano, mientras que las variables democracia <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y seguridad jur\u00eddica no han influido. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Esto \u00faltimo no quiere decir que el bajo respeto a la democracia y a la seguridad jur\u00eddica no hayan influido <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">negativamente sobre el crecimiento argentino. Solo indican que en el resto de Latinoam\u00e9rica influyeron en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">una magnitud similar que, como se vio anteriormente, fue muy negativa en relaci\u00f3n con la experiencia de los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pa\u00edses del este asi\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-316\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/018.jpg\" alt=\"\" width=\"651\" height=\"593\" border=\"0\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Estas conclusiones, que de ninguna manera pueden tomarse como verdad absoluta, sugieren que ser\u00eda muy <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">costoso, en t\u00e9rminos del bienestar de las futuras generaciones de argentinos, retornar a pr\u00e1cticas del pasado <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">como la devaluaci\u00f3n, las pol\u00edticas fiscales inconsistentes con una baja inflaci\u00f3n, la cesaci\u00f3n de pagos y otras <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">violaciones a derechos de propiedad y el aislamiento de nuestra econom\u00eda de los flujos de comercio internacional <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y de capitales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.5. COMENTARIOS FINALES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es notable el acelerado proceso de p\u00e9rdida de confianza que ha sufrido Argentina, como se desprende del <span style=\"line-height: 1.3em;\">an\u00e1lisis de la evoluci\u00f3n del riesgo pa\u00eds. A tal punto ha llegado, que contin\u00faan las dudas acerca de la solvencia <\/span>fiscal argentina a\u00fan luego de implementado por ley un mecanismo sumamente exigente de ajuste fiscal <span style=\"line-height: 1.3em;\">autom\u00e1tico: la Ley de D\u00e9ficit Cero. Las continuas violaciones a compromisos asumidos (como los sucesivos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">acuerdos con el FMI, la propia Ley de Solvencia Fiscal y numerosas medidas anunciadas en momentos de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">particular dificultad), las dificultades pol\u00edticas de un partido oficialista totalmente disgregado por posiciones <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ideol\u00f3gicas pr\u00e1cticamente irreconciliables y la ineficiencia y las inequidades producidas por la estricta regla <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de ajuste autom\u00e1tico mencionada explican gran parte de este proceso de p\u00e9rdida de confianza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un contexto semejante resulta sumamente complicado romper con c\u00edrculos viciosos en donde mayor riesgo <span style=\"line-height: 1.3em;\">pa\u00eds empeora la situaci\u00f3n fiscal a trav\u00e9s de una menor recaudaci\u00f3n (por menor nivel de actividad y por menor <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">cumplimiento tributario debido a las dificultades de financiamiento del sector privado), lo que a su vez incre<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">menta el riesgo pa\u00eds realimentando as\u00ed el proceso. Es por esto que el panorama, a finales del tercer trimestre de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">2001, se presenta sumamente incierto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es en este tipo de situaciones en donde se corre un gran riesgo de tomar decisiones de pol\u00edtica econ\u00f3mica que <span style=\"line-height: 1.3em;\">comprometan el desarrollo econ\u00f3mico de nuestro pa\u00eds por varios a\u00f1os. A corto plazo los desaf\u00edos se centran en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">solucionar un grave problema fiscal que paraliza los procesos de toma de decisiones de los agentes econ\u00f3micos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sin agravar a\u00fan m\u00e1s el proceso recesivo iniciado tres a\u00f1os atr\u00e1s, mientras que a mediano y largo plazo los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">desaf\u00edos se centran en la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas econ\u00f3micas consistentes con elevadas tasas de crecimiento <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sostenidas durante varias d\u00e9cadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afortunadamente, tanto la teor\u00eda econ\u00f3mica como las evidencias emp\u00edricas disponibles permiten identificar <span style=\"line-height: 1.3em;\">las mejores alternativas de pol\u00edtica econ\u00f3mica. La clave en el problema de corto plazo es realizar ajustes <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">fiscales cuyas caracter\u00edsticas provean de se\u00f1ales acerca de su sostenibilidad en el tiempo. Cuanto m\u00e1s fuertes <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">sean estas se\u00f1ales, mayores ser\u00e1n los efectos expansivos sobre la econom\u00eda. A largo plazo, las experiencias de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pa\u00edses con bajo crecimiento econ\u00f3mico durante las \u00faltimas d\u00e9cadas (como Argentina y la mayor\u00eda de los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pa\u00edses latinoamericanos) y las de pa\u00edses con muy elevado crecimiento econ\u00f3mico (como algunos pa\u00edses del <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">este asi\u00e1tico) indican que pol\u00edticas macroecon\u00f3micas estables, apertura al resto del mundo y respeto por los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">derechos de propiedad son fundamentales para permitir un elevado crecimiento econ\u00f3mico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-317\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/019.jpg\" alt=\"\" width=\"649\" height=\"1086\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-318\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/020.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"948\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-319\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/2001\/021.jpg\" alt=\"\" width=\"624\" height=\"927\" border=\"0\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAPITULO 1: ENTORNO ECONOMICO NACIONAL &nbsp; La recesi\u00f3n que comenz\u00f3 a mediados de 1998, contin\u00faa a fines del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3089,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[35],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1237"}],"collection":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1237"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1237\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4040,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1237\/revisions\/4040"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3089"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1237"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}