{"id":1182,"date":"2013-11-07T15:51:22","date_gmt":"2013-11-07T15:51:22","guid":{"rendered":"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/?p=1182"},"modified":"2022-06-15T13:06:46","modified_gmt":"2022-06-15T13:06:46","slug":"1999-cap-vi-aspectos-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/?p=1182","title":{"rendered":"ASPECTOS SOCIALES"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\"><span lang=\"ES-TRAD\">CAPITULO 6: <\/span>ASPECTOS SOCIALES<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><em><span lang=\"ES-TRAD\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas se han logrado avances importantes en la reducci\u00f3n de la pobreza, sin embargo, la situaci\u00f3n es preocupante en algunas regiones del mundo, como ciertas zonas de Asia y de \u00c1frica. Am\u00e9rica Latina, si bien se ubica en condiciones m\u00e1s favorables que otras naciones en v\u00edas de desarrollo, a\u00fan tiene un largo camino por recorrer, especialmente en lo relativo a la distribuci\u00f3n de la riqueza. Argentina, a su vez, luego de las mejoras alcanzadas con la estabilidad econ\u00f3mica, en los \u00faltimos a\u00f1os ha incrementado en forma continua y sostenida la incidencia de la pobreza y la indigencia en sus hogares.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><em><span lang=\"ES-TRAD\">Con relaci\u00f3n al mercado laboral, la \u00faltimas mediciones muestran una realidad problem\u00e1tica en nuestro pa\u00eds, con una tasa de desocupaci\u00f3n que parece haber frenado su tendencia descendente, estim\u00e1ndose para el futuro pr\u00f3ximo un crecimiento. El panorama se competa con tasas de empleo y de actividad decrecientes y un \u00edndice de trabajadores no registrados que ronda el 36%. Para impulsar el crecimiento del empleo no s\u00f3lo se debe esperar crecimiento econ\u00f3mico, sino que se hace necesario eliminar las rigideces del mercado, como as\u00ed tambi\u00e9n orientar la capacitaci\u00f3n de acuerdo a las exigencias del mismo.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">6.1. Pobreza y Distribuci\u00f3n del Ingreso <\/span><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 14pt; line-height: 115%;\"><br \/>\n<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">6.1.1. An\u00e1lisis a nivel internacional<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La utilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino Pobreza se toma como un indicador del Bienestar. La pobreza se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">define como la falta de dinero, bienes o medies para vivir digna y confortablemente. A\u00fan m\u00e1s <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">importante que la falta de bienes materiales necesarios para el bienestar, la pobreza es concebida como la privaci\u00f3n de aquellas oportunidades y elecciones b\u00e1sicas para el desarrollo humano. A su vez, la definici\u00f3n de pobreza depender\u00e1 del concepto que se tenga de las necesidades humanas, no s\u00f3lo de las biol\u00f3gicas sino tambi\u00e9n de aquellos derechos y capacidades determinados hist\u00f3rica y socialmente.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Las necesidades humanas pueden ser medidas en forma directa a trav\u00e9s del m\u00e9todo de las <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Necesidades B\u00e1sicas Insatisfechas (NBI).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Un m\u00e9todo alternativo es el de la L\u00ednea de Pobreza (LP), el cual analiza los recursos que posee <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">una familia y los compara con los necesarios para alcanzar una canasta b\u00e1sica que satisfaga las <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">necesidades m\u00ednimas (l\u00ednea de la pobreza). Bajo este m\u00e9todo indirecto se identifica la satisfacci\u00f3n <\/span><em style=\"line-height: 1.3em;\">potencial<\/em><span style=\"line-height: 1.3em;\"> de las necesidades humanas, ya que la posesi\u00f3n de cierto nivel de ingreso no asegura que sea utilizado para dichos fines.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Ambas herramientas de an\u00e1lisis enfocan a diferentes conceptos de pobreza. Su estudio en forma combinada permite lograr una cuantificaci\u00f3n de la pobreza con una mayor aproximaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La forma adecuada de medir la pobreza y el n\u00famero de personas pobres ha sido el centro de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">grandes debates. Las estimaciones del n\u00famero de personas que vive en la pobreza var\u00edan en forma sustancial de acuerdo a la metodolog\u00eda utilizada. En 1998, seg\u00fan estimaciones del Banco Mundial, 1.214 millones de personas en el mundo viven con menos de un d\u00f3lar diario<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\">1<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">, lo que representa un 24,3% de la poblaci\u00f3n mundial<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\">2<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\">1<\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\"> Estimaci\u00f3n que se realiza con U$S convertidos en monedas nacionales con los tipos de cambio de la paridad del poder adquisitivo (PPA) calculado en 1993.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\">2 <\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\">Aplicando la misma metodolog\u00eda: 2.817 millones de personas en el mundo (56,3% de la poblaci\u00f3n mundial) vive con ingresos inferiores a U$S 2 diarios, cifra que en Am\u00e9rica Latina y el Caribe alcanza a 182 millones de personas (36.4% de su poblaci\u00f3n).<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Como se puede apreciar en el cuadro 6.1, las regiones del mundo con mayor proporci\u00f3n de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pobres son Asia Meridional y \u00c1frica al Sur del Sahara que, en conjunto, re\u00fanen el 67% de la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">poblaci\u00f3n pobre del mundo. Se observa que en el mundo, el porcentaje de la poblaci\u00f3n por debajo de la l\u00ednea de pobreza disminuy\u00f3, excepto en Europa Oriental y Asia Central, donde aument\u00f3 y en \u00c1frica al Sur del Sahara y en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, donde los porcentajes se mantuvieron en niveles similares a los de los \u00faltimos 10 a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-358 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/056.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"346\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Los niveles de pobreza en Am\u00e9rica Latina, aunque inferiores a los correspondientes a otras <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">partes del mundo en desarrollo, siguen siendo elevados. Para el conjunto de la regi\u00f3n, en la actualidad estos niveles se encuentran por encima de los que se observaban antes de la crisis de la deuda. Utilizando otra metodolog\u00eda, la CEPAL calcul\u00f3 que durante 1994 la indigencia en la regi\u00f3n alcanzaba un 17%, mientras que la pobreza era de un 39%<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\">3<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Como fue se\u00f1alado anteriormente, la pobreza se mide en t\u00e9rminos monetarios; pero las estrategias para reducirla se basan en los conceptos del capital humano (interpretados como inversiones en educaci\u00f3n, salud, nutrici\u00f3n, etc.). Aqu\u00ed entran en consideraci\u00f3n algunos indicadores sociales, tales como tasas de analfabetismo o acceso al agua potable, los cuales est\u00e1n estrechamente ligados con los est\u00e1ndares de vida y las privaciones, pero se expresan en t\u00e9rminos no-monetarios.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Algunos m\u00e9todos alternativos para medir la pobreza han sido construidos con la intenci\u00f3n de no basarse en un \u00fanico indicador para la pobreza sino de utilizar un enfoque multidimensional. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha adoptado esta posici\u00f3n, publicando sus Informes sobre Desarrollo Humano desde 1990. En los mismos se expone un \u00cdndice de Desarrollo Humano (IDH), el cual refleja los logros en cuanto a vivir una vida larga (esperanza de vida), tener conocimientos (logro educacional) y tener acceso a los recursos necesarios para disfrutar de un nivel decente de vida (ingreso per c\u00e1pita).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Adem\u00e1s de estos aspectos sociales, la gente valora opciones como la libertad pol\u00edtica, social, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">econ\u00f3mica y cultural, el sentido de comunidad, las oportunidades de ser creadores y productivos, el respeto por s\u00ed mismos y los derechos humanos. El desarrollo humano es m\u00e1s que simplemente lograr esas capacidades; es tambi\u00e9n el proceso de procurarlas de manera equitativa, participativa, productiva y sostenible<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\">4<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">El estudio de Naciones Unidas para 1999 clasifica 174 pa\u00edses, de los cuales 45 figuran en la categor\u00eda de desarrollo humane alto (IDH&gt;0,800), 94 poseen un nivel de desarrollo humano medio <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(0,799&lt;IHD&gt;0,500) y 35 se ubican en la categor\u00eda de desarrollo humano bajo (IDH&lt;0,500). Canad\u00e1, Noruega y Estados Unidos presentan los niveles m\u00e1s altos en esta clasificaci\u00f3n mientras que Sierra Leona, N\u00edger y Etiop\u00eda se encuentran en el extremo inferior.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En el cuadro 6.2 se presenta la evoluci\u00f3n del IDH en un conjunto seleccionado de pa\u00edses. Entre <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">1960 y 1997 la mayor\u00eda de los pa\u00edses hizo progresos sustanciales, reduciendo su distancia en relaci\u00f3n con el valor m\u00e1ximo posible del IDH.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Si se compara Argentina con Espa\u00f1a, pa\u00eds que en 1960 se encontraba en una situaci\u00f3n de desarrollo similar, se puede observar que qued\u00f3 retrasada, seg\u00fan los IDH de la d\u00e9cada del noventa. Esto se debe principalmente a la baja performance de Argentina durante la d\u00e9cada del &#8217;80.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\">3<\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\"> Esta \u00faltima proporci\u00f3n en 1980 era del 35% y en 1990 del 41%.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\">4<\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\"> Ver Paul Streeten, Informe de Desarrollo Humano 1999, PNUD.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-359 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/057.jpg\" alt=\"\" width=\"598\" height=\"233\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Los logros alcanzados en la reducci\u00f3n de la diferencia del m\u00e1ximo valor posible del \u00edndice (1) revelan que la velocidad del progreso humano tambi\u00e9n es dispar. Aunque comenzaron con niveles semejantes de desarrollo, algunos pa\u00edses terminaron en posiciones diferentes, tal como es el caso citado de Argentina y Espa\u00f1a. Se resalta el hecho de que las medidas que se adopten para mejorar el bienestar del pueblo se ven influenciadas por el desempe\u00f1o macroecon\u00f3mico de cada pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Como se observa en el gr\u00e1fico 6.1, la mayor disminuci\u00f3n de la brecha entre el m\u00e1ximo valor del \u00edndice y el realmente alcanzado por un pa\u00eds ocurri\u00f3 en Espa\u00f1a entre 1960 y 1970, donde la distancia se redujo en un 51%. En ese mismo per\u00edodo, en Venezuela cay\u00f3 un 32% y en Argentina un 24,3%. En la d\u00e9cada del &#8217;70 Brasil, Uruguay, Canad\u00e1, Estados Unidos y Venezuela lograron achicar su distancia con el valor m\u00e1ximo de desarrollo humano en m\u00e1s de un 20%.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-361 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/058.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"328\" border=\"0\" \/><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup><span lang=\"ES-TRAD\">3<\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\"> Para ello se calcula para cada pa\u00eds en cada a\u00f1o la diferencia (1 &#8211; IDH) y luego se obtiene Ia disminuci\u00f3n de la brecha para cada d\u00e9cada. Por ejemplo: 1960-70= 1 &#8211; (1-IDH<sub>70<\/sub> \/1-IDH<sub>60<\/sub>)<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"line-height: 1.3em;\">Analizando la d\u00e9cada del &#8217;80, los pa\u00edses latinoamericanos avanzaron muy poco. Canad\u00e1 se destac\u00f3 con una reducci\u00f3n del 37%, as\u00ed como Estados Unidos, <\/span><span lang=\"ES\" style=\"line-height: 1.3em;\">Espa\u00f1a e Indonesia. Durante la presente <\/span><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"line-height: 1.3em;\">d\u00e9cada, Noruega mostr\u00f3 la mayor reducci\u00f3n de su brecha, seguida por Estados Unidos y Espa\u00f1a. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Entre 1990 y 1997 se alcanzaron ciertas metas de progreso en el mundo, a pesar de lo cual la privaci\u00f3n <\/span>mundial contin\u00faa siendo muy grave. En el per\u00edodo se\u00f1alado, el consumo real per c\u00e1pita se increment\u00f3 a una tasa media anual del 2,4%. Sin embargo, casi 1.300 millones de personas viven con menos de un d\u00f3lar diario y cerca de 1.000 millones no pueden satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas de consumo<sup>6<\/sup>. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La tasa de mortalidad infantil se redujo de 76% a 58%, pero a\u00fan 160 millones de ni\u00f1os padecen <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">desnutrici\u00f3n. La tasa de alfabetizaci\u00f3n de adultos aument\u00f3 del 64% al 76%; sin embargo, en 1997 hab\u00eda m\u00e1s de 850 millones de adultos analfabetos y m\u00e1s de 260 millones de ni\u00f1os que no asist\u00edan a la escuela primaria o secundaria.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Las grandes desigualdades se mantienen, el consumo general del quintil m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n mundial es 16 veces el del quintil m\u00e1s pobre. En los \u00faltimos tres decenios la diferencia de ingreso entre el quintil m\u00e1s rico y el quintil m\u00e1s pobre se ha duplicado con creces.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Se sostiene que las tasas de crecimiento sostenidas son fundamentales para reducir la pobreza, pero no son la \u00fanica herramienta. Si se mantiene sin cambio la distribuci\u00f3n del ingreso, el ritmo de reducci\u00f3n de la pobreza podr\u00eda ser muy lento, incluso en etapas de s\u00f3lido crecimiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La desigualdad social ha sido una caracter\u00edstica preocupante del desarrollo econ\u00f3mico latinoamericano. Actualmente, y desde la d\u00e9cada del &#8217;70, Am\u00e9rica Latina es la regi\u00f3n del mundo con los m\u00e1s elevados \u00edndices de desigualdad en la distribuci\u00f3n del ingreso. S\u00f3lo en la d\u00e9cada del &#8217;60, Am\u00e9rica Latina ocup\u00f3 el segundo peor lugar en cuanto a inequidad, con un ingreso del 20% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n de m\u00e1s de 18 veces superior al ingreso del 20% m\u00e1s pobre, mientras que en \u00c1frica al Sur del Sahara este cociente alcanzaba un valor de 22.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En el per\u00edodo estudiado, en general, se han reducido las desigualdades en la distribuci\u00f3n del <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">ingreso, excepto en Europa, Asia Central y las econom\u00edas industrializadas que muestran una leve tendencia creciente que se acent\u00faa en la \u00faltima d\u00e9cada. Esto se puede observar en el gr\u00e1fico 6.2.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-362 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/059.jpg\" alt=\"\" width=\"547\" height=\"376\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En un completo estudio sobre la distribuci\u00f3n del ingreso en el mundo, Deininger y Squire demostraron que existe una fuerte y sistem\u00e1tica relaci\u00f3n entre el crecimiento global y el crecimiento del ingreso del 1\u00b0 quintil (20% de la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre). El ingreso de este grupo aument\u00f3 en un 85% de los 88 episodios de crecimiento que ellos estudiaron.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">A\u00fan m\u00e1s importante es la relaci\u00f3n encontrada por estos autores entre crecimiento y reducci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de la pobreza. Por su parte, Samuel Morley detect\u00f3 una reducci\u00f3n de dos puntos porcentuales en la pobreza por cada punto porcentual de crecimiento. Estimaciones formuladas por el BID indican elasticidades m\u00e1s bajas (-1,6 para 1980 y -1,42 para 1989). A su vez, en otro estudio Mart\u00edn Ravallion concluye de la evidencia emp\u00edrica que la elasticidad de la pobreza ante el crecimiento se reduce cuando la desigualdad es mayor. <\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup style=\"line-height: 1.3em;\"><span lang=\"ES-TRAD\">6<\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"line-height: 1.3em;\"> ver informe de Desarrollo Humano 1999, P\u00e1g.22, PNUD.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En este sentido, la dificultad para disminuir la pobreza en Am\u00e9rica Latina indica que otros <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">factores influyen significativamente. El grado de reducci\u00f3n de la pobreza impulsado por el crecimiento depende, entre otras cosas, del grado de desigualdad en la distribuci\u00f3n del ingreso, y m\u00e1s fuertemente de la concentraci\u00f3n de bienes. Cuanto mayor sea la desigualdad de un pa\u00eds mayor ser\u00e1 la tasa de crecimiento necesaria para reducir la pobreza.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Teniendo en cuenta los niveles de distribuci\u00f3n actual del ingreso y la tasa crecimiento del consumo real per c\u00e1pita, se estiman las tasas de crecimiento necesarias para reducir a la mitad los niveles actuales de pobreza. De acuerdo a esta metodolog\u00eda, si en Am\u00e9rica Latina se alcanza una tasa de crecimiento promedio anual de 1,8% ser\u00eda posible reducir a la mitad el n\u00famero de pobres con menos de U$S 1 diario para el a\u00f1o 2015 y har\u00eda falta un desempe\u00f1o a\u00fan mejor hasta alcanzar tasas de crecimiento promedio anuales de 2,7% para disminuir en un 50% la cantidad de pobres que viven con U$S 2 diarios. Bajo estas estimaciones pareciera muy dif\u00edcil que \u00c1frica, Europa Oriental y Asia Central alcancen dichas metas, seg\u00fan la tendencia marcada por sus tasas de crecimiento del consumo real en el per\u00edodo 1991-98.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-363 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/060.jpg\" alt=\"\" width=\"553\" height=\"198\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Sin embargo, como se mencion\u00f3 anteriormente, tan s\u00f3lo con niveles crecientes del PBI per<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">c\u00e1pita no es posible lograr reducciones importantes de la pobreza. Es necesario que se adopten pol\u00edticas p\u00fablicas que proporcionen a los pobres igualdad de acceso tanto a la educaci\u00f3n como a los servicios de salud de buena calidad y que aumenten sus bienes mediante acceso a la tierra o planes de vivienda. Asimismo, constituyen ingredientes fundamentales del crecimiento con equidad la progresividad de los impuestos y del gasto p\u00fablico, las correcciones al mercado del cr\u00e9dito, la eliminaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas discriminatorias y la creaci\u00f3n de mecanismos que protejan a los pobres en las crisis adversas<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\">7<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">6.1.2. Pobreza y Distribuci\u00f3n del ingreso en Argentina<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Como se mencion\u00f3 anteriormente, al estudiar el tema de la pobreza se pueden utilizar distintas metodolog\u00edas. En nuestro pa\u00eds principalmente se toman dos enfoques alternativos para clasificar a los hogares pobres. Ambos m\u00e9todos intentan medir el mismo fen\u00f3meno, pero la informaci\u00f3n que requieren y los resultados obtenidos pueden diferir considerablemente.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por un lado, el enfoque de la l\u00ednea de la pobreza pretende determinar si un hogar es pobre o no de acuerdo al nivel de ingreso per c\u00e1pita familiar. Mediante este procedimiento, se determina el nivel de ingreso m\u00ednimo per c\u00e1pita que una familia tipo necesita para acceder a un nivel de vida decoroso. Este enfoque toma en cuenta las necesidades del hogar del tipo alimentarias y no alimentarias y, en base a \u00e9stas, construye una canasta alimentaria y una canasta total que incluye adem\u00e1s otras necesidades. De esta forma, si el ingreso corriente per c\u00e1pita de la familia no alcanza para adquirir la canasta alimentaria, el hogar queda por debajo de la l\u00ednea de indigencia y, en caso de que cubra dicha canasta pero no alcanza para la canasta total, el hogar queda por debajo de la l\u00ednea de pobreza.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup><span lang=\"ES-TRAD\">7 <\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\">Ver Nora Lustig (1998), \u00abEl Banco Interamericano y la reducci\u00f3n de la pobreza: una visi\u00f3n general\u00bb.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por otro lado, el enfoque de las necesidades b\u00e1sicas insatisfechas apunta hacia aquellos hogares que sufren situaciones cr\u00edticas en cuanto a la privaci\u00f3n de bienes, recursos u oportunidades, que posibilitan la subsistencia y el desarrollo en condiciones m\u00ednimas. El indicador de las NBI muestra el porcentaje de hogares que poseen al menos una de las siguientes caracter\u00edsticas:<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">1. m\u00e1s de tres personas por cuarto (hacinamiento cr\u00edtico)<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">2. habitan en viviendas inadecuadas (tipo de vivienda)<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">3. carecen de ba\u00f1o con arrastre de agua (condiciones sanitarias)<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">4. alg\u00fan ni\u00f1o entre 6 y 12 a\u00f1os no asiste al colegio (asistencia escolar)<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">5. en el hogar hay 4 o m\u00e1s personas por miembro ocupado y cuyo jefe tenga bajo nivel de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">educaci\u00f3n (capacidad de subsistencia).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Este enfoque \u00faltimo no depende de las variaciones del nivel de ingreso corriente como la l\u00ednea de pobreza, sino que apunta a la dimensi\u00f3n estructural de la pobreza y permite analizar la problem\u00e1tica a largo plazo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En Argentina, se dispone de tres indicadores medidos peri\u00f3dicamente en el Gran Buenos Aires <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">a trav\u00e9s de la Encuesta Permanente de Hogares. En el caso de las provincias argentinas existen s\u00f3lo algunos estudios aislados del tema (algunos de los cuales ser\u00e1n citados en el cap\u00edtulo Aspectos Sociales en la II Secci\u00f3n). Por tal motivo, se toma como indicador general al Gran Buenos Aires para analizar la evoluci\u00f3n de la pobreza en la presente d\u00e9cada.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En primer t\u00e9rmino, se puede decir que el porcentaje de hogares con necesidades b\u00e1sicas insatisfechas mostr\u00f3 una tendencia hist\u00f3rica decreciente, disminuyendo desde un 19,5% en octubre de 1988 hasta un 11,5% en octubre de 1995 (en el transcurso de 1994 se da una excepci\u00f3n a esta tendencia). Durante 1996 hubo un leve aumento mientras que en mayo de 1997 el indicador lleg\u00f3 a 10,7%, el valor m\u00e1s bajo de la serie analizada. Lamentablemente, no fue posible obtener cifras m\u00e1s actualizadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En el gr\u00e1fico 6.3, se observa la evoluci\u00f3n del porcentaje de hogares por debajo de la l\u00ednea de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pobreza y de indigencia para el Gran Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-364 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/061.jpg\" alt=\"\" width=\"379\" height=\"314\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En l\u00edneas generales, los niveles de pobreza en nuestro pa\u00eds alcanzaron sus picos m\u00e1ximos en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">1988 y 1989, especialmente durante la hiperinflaci\u00f3n. Cabe aclarar que, al medirse la pobreza a trav\u00e9s de un indicador basado en el ingreso corriente, la inflaci\u00f3n es una de las situaciones que m\u00e1s afectan su evoluci\u00f3n. En ese momento, un 38,3% de los hogares (un 47,3% de la poblaci\u00f3n) eran pobres mientras que el 10,5% de los hogares enfrentaba la indigencia. Con la estabilidad de precios, estos indicadores cayeron continuamente hasta 1994.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Cabe mencionar que la evoluci\u00f3n de la pobreza por nivel de ingresos se relaciona en forma marcada con la coyuntura del mercado laboral. Si alg\u00fan miembro del hogar est\u00e1 desocupado, principalmente el jefe, la probabilidad de caer por debajo de la l\u00ednea de pobreza aumenta, especialmente en los estratos de bajos ingresos. Por tal motivo, se observa un incremento de los indicadores del gr\u00e1fico 6.3 a partir de 1995, relacionado con el salto del desempleo. Esta situaci\u00f3n se acentu\u00f3 con las crisis externas que disminuyeron el nivel de actividad, profundizando la p\u00e9rdida de los puestos de trabajo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En mayo de 1999, la proporci\u00f3n de hogares bajo la l\u00ednea de indigencia y de pobreza para el Gran Buenos Aires era del 5,4% y del 19,1%, respectivamente.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Un documento del SIEMPRO<sup>8<\/sup> concluye que el aumento de la pobreza y la indigencia entre 1998 y 1999 se deber\u00edan a la ca\u00edda de los ingresos que afect\u00f3 a los hogares de menores recursos, fundamentalmente por la ca\u00edda del empleo en esos estratos. Asimismo, en el contexto recesivo vivido, la desocupaci\u00f3n se convierte en un elemento de presi\u00f3n a la baja de los salarios. Como consecuencia de la fuerte ca\u00edda de los ingresos de los hogares del 1\u00b0 decil, se dio un efecto cascada a trav\u00e9s del cual un importante n\u00famero de hogares pobres cayeron en la indigencia, mientras que otros cercanos a la l\u00ednea se convirtieron en pobres.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Nuevamente se percibe la arbitrariedad de estas mediciones hechas por medio de c\u00e1lculos de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">canastas de bienes que definen la l\u00ednea por sobre la cual un hogar es pobre o no. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Indudablemente en Argentina se ha dado un proceso de persistente desigualdad en la distribuci\u00f3n del ingreso.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Si se dirige la atenci\u00f3n a la forma en que se distribuye el ingreso en el Gran Buenos Aires, se observa en el gr\u00e1fico 6.4 el aumento del cociente entre el ingreso del 10\u00b0 decil sobre el del 1\u00b0 decil. En 1974 el 10% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n percib\u00eda un ingreso 12,2 veces superior al ingreso del 10% m\u00e1s pobre. Este cociente en la \u00e9poca de la m\u00e1s alta hiperinflaci\u00f3n en Argentina alcanz\u00f3 a 23,1, siendo superado a\u00fan con la estabilidad desde 1997 con un m\u00e1ximo de 24,6 en 1998, con perspectivas para el futuro poco alentadoras.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-365 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/062.jpg\" alt=\"\" width=\"425\" height=\"343\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Si se analiza la composici\u00f3n del cociente anterior, se puede decir que entre 1974 y 1999 el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">10% de la poblaci\u00f3n con mayores ingresos (10\u00b0 decil) increment\u00f3 su participaci\u00f3n en la distribuci\u00f3n del ingreso en un 29% (mostrando un pico en 1989, con un 41,6% del ingreso total). Como contraparte, la participaci\u00f3n del 1\u00b0 decil cay\u00f3 un 35% en el mismo per\u00edodo (el m\u00ednimo nivel no se dio durante la hiperinflaci\u00f3n de 1989 sino en los \u00faltimos a\u00f1os, con s\u00f3lo un 1,5% del ingreso total).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Este fen\u00f3meno de la desigualdad adquiere dimensiones a\u00fan mayores al considerar la evoluci\u00f3n de los ingresos reales promedios a precios constantes (ver gr\u00e1fico 6.5). Luego del gran logro de la estabilizaci\u00f3n de los precios, la convertibilidad no logr\u00f3 mejorar el ingreso de los m\u00e1s necesitados sino todo lo contrario. El ingreso real del 10% de la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre disminuy\u00f3 un 31%, desde $150 en 1992 a $103 en 1999.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-366 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/063.jpg\" alt=\"\" width=\"463\" height=\"313\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup style=\"line-height: 1.3em;\"><span lang=\"ES-TRAD\">8<\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"line-height: 1.3em;\"> ver SIEMPRO (1999), \u00abLa evoluci\u00f3n reciente del empleo y la pobreza en el Gran Buenos Aires, Mayo &#8217;98-Mayo &#8217;99.\u00bb<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por su parte, el 10% de mayores ingresos en 1989 ganaba $1.500 mientras que diez a\u00f1os <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">m\u00e1s tarde recib\u00eda $2.500 (c\u00e1lculos realizados a precios constantes de Mayo de 1999). <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Finalmente, se utilizan los datos de la Encuesta de Desarrollo Social del SIEMPRO para analizar <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">las caracter\u00edsticas principales de los estratos en la distribuci\u00f3n del ingreso en Argentina.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La encuesta realizada por el SIEMPRO e INDEC tiene como objetivo caracterizar las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n urbana de Argentina. Se realiz\u00f3 sobre una muestra <strong><em>de 26.000 viviendas <\/em><\/strong><\/span><strong style=\"line-height: 1.3em;\"><em><span lang=\"ES-TRAD\">urbanas de todo el pa\u00eds<\/span><\/em><\/strong><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"line-height: 1.3em;\"> en Agosto de 1997, con cuestionarios acerca de las condiciones habitacionales, el entorno f\u00edsico y social, la conformaci\u00f3n demogr\u00e1fica de los hogares y las particularidades de las distintas fases et\u00e1reas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En el cuadro 6.4 se presentan los estratos poblacionales por quintiles. El 1\u00b0 quintil (20% de la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre), con un ingreso promedio del hogar de $355, participa con un 6,4% en la <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">distribuci\u00f3n del ingreso total. Se destaca este grupo por poseer el mayor n\u00famero de personas en el hogar con familias promedio de m\u00e1s de 5 integrantes y una tasa de dependencia de 3,9 personas por cada perceptor de ingresos. A partir de estos datos se pueden realizar las comparaciones con los dem\u00e1s quintiles expuestos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-367 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/064.jpg\" alt=\"\" width=\"589\" height=\"165\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Se concluye que, a pesar de que existen variadas definiciones de pobreza y diferencias desde el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">punto de vista de los niveles de ingresos, es posible identificar algunos rasgos universales. Generalmente, los pobres tienden a formar grupos familiares grandes y con elevados \u00edndices de dependencia (por edades). El jefe de hogar tiene un nivel educacional bajo o nulo, siendo probable que este trabaje en el sector informal y en actividades primarias o servicios.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La probabilidad de ser pobre es por lo tanto mayor en el caso de los que tienen menor nivel <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">educativo, los que viven en \u00e1reas rurales y los que trabajan en actividades primarias, de servicios, de la construcci\u00f3n y en el sector informal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">6.2. Empleo<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">6.2.1. Situaci\u00f3n y Evoluci\u00f3n del Mercado Laboral<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">El desempleo es una de las principales preocupaciones de nuestra \u00e9poca. A pesar de la estabilizaci\u00f3n macroecon\u00f3mica y las reformas estructurales, el problema del desempleo se agrav\u00f3 a\u00fan m\u00e1s. En la d\u00e9cada del &#8217;90 se observ\u00f3 una disminuci\u00f3n en la creaci\u00f3n total de empleos y un aumento en la oferta de mano de obra, con una creciente participaci\u00f3n femenina. Todo ello concluy\u00f3 en una explosi\u00f3n de la desocupaci\u00f3n, una expansi\u00f3n del sector informal e incrementos en los salarios reales, que favorecieron particularmente a los trabajadores m\u00e1s calificados.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Debe se\u00f1alarse que durante gran parte de la d\u00e9cada del &#8217;80 y comienzos de la presente, se dio un importante efecto del desempleo oculto, es decir, aquel originado en una baja tasa de participaci\u00f3n en la PEA. Esto junto a un alto nivel de desempleo disfrazado, o sea, desempleo medido en ocupaciones de muy baja productividad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La recuperaci\u00f3n del crecimiento a principios de esta d\u00e9cada no redujo la tasa de desempleo <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">(dado que en aquel momento era lo suficientemente baja). A partir de la desaceleraci\u00f3n de 1995, se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">gener\u00f3 un significativo aumento de las tasas abiertas de desocupaci\u00f3n, en respuesta al desajuste provocado por los cambios estructurales de la econom\u00eda argentina. Cabe destacar que con la eliminaci\u00f3n de la inflaci\u00f3n se redujo la flexibilidad de los salarios reales y aument\u00f3 la respuesta del desempleo a las variaciones c\u00edclicas del ritmo de crecimiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Los profundos cambios estructurales afectaron tanto a la oferta como a la demanda de trabajo, asociados a desajustes de mediano plazo en el mercado laboral, contribuyendo al aumento del desempleo. En algunos sectores los requerimientos de educaci\u00f3n para trabajos tradicionalmente considerados como no calificados aumentaron fuertemente, generando un incremento de la demanda de trabajadores relativamente educados y, como consecuencia, una mayor desocupaci\u00f3n de los menos calificados.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Inicialmente, y para poder brindar una visi\u00f3n global del mercado laboral en Argentina, resulta <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">indispensable partir de una clara conceptualizaci\u00f3n de los indicadores representativos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-368 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/065.jpg\" alt=\"\" width=\"342\" height=\"135\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La <strong><em>tasa de actividad<\/em><\/strong> es un indicador de la voluntad de participaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n en el mercado de trabajo. Se calcula como la proporci\u00f3n de las personas que est\u00e1n trabajando o buscando alg\u00fan empleo sobre la poblaci\u00f3n total, es decir, que incluye tanto a ocupados como a desocupados que forman la Poblaci\u00f3n Econ\u00f3micamente Activa (PEA). El resto de la poblaci\u00f3n es considerada Econ\u00f3micamente Inactiva, al no participar en el mercado laboral, ya sea porque no quieren trabajar debido a que realizan otra actividad (estudiantes, amas de casa, jubilados, etc.) o porque dejaron de buscar trabajo, desalentados por las condiciones del mercado.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Aqu\u00ed surge una definici\u00f3n distinta del desempleo que no puede ser medido claramente, que <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">consiste en el <\/span><strong style=\"line-height: 1.3em;\"><em>desempleo oculto<\/em><\/strong><span style=\"line-height: 1.3em;\">, tal como se mencion\u00f3 anteriormente. Este indicador abarcar\u00eda a las personas que no participan en el mercado laboral porque se vieron desalentadas, pero pasar\u00edan a formar parte de la PEA si cambiaran las condiciones. En 1990 se estimaba que el desempleo oculto alcanzaba a unas 700.000 personas (6,4% de la PEA)<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\">9<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\"> Lamentablemente, no existen mediciones disponibles de este indicador en la actualidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por otra parte, la <strong><em>tasa de empleo<\/em><\/strong> mide el porcentaje de ocupados respecto a la poblaci\u00f3n total y, por lo tanto, es un indicador neto de la situaci\u00f3n real del mercado laboral. Es decir, un incremento en la tasa de empleo muestra directamente que la poblaci\u00f3n ocupada aument\u00f3 en mayor medida que la poblaci\u00f3n total.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">No ocurre lo mismo con la <strong><em>tasa de desempleo<\/em><\/strong>, ya que \u00e9sta se mide como porcentaje de la PEA <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">y, por lo tanto, admite ciertas variaciones debido al comportamiento y composici\u00f3n de la misma. Puede disminuir la tasa de desempleo, al retirarse del mercado laboral personas que no encontraban trabajo y desistieron de su b\u00fasqueda. Es decir, disminuye el desempleo sin que aumente la ocupaci\u00f3n. Esto sucedi\u00f3 en nuestro pa\u00eds entre Mayo de 1995 y Octubre de 1996, como se puede observar en el gr\u00e1fico 6.6.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Para que una ca\u00edda de la tasa de desempleo sea un indicio de mejoras en el mercado laboral, debe ir acompa\u00f1ada de una tasa de actividad estable o creciente y un incremento en la tasa de empleo, como ocurri\u00f3 en Argentina desde Mayo de 1997.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">A su vez, se debe considerar la <strong><em>tasa de subocupaci\u00f3n<\/em><\/strong>, la cual se refiere a los ocupados que <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">trabajan menos de 35 horas semanales en proporci\u00f3n a la PEA. En nuestro pa\u00eds la tasa de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">subocupaci\u00f3n fue en promedio del orden del 5,1% en el per\u00edodo 1974\/84, del 8,1% en 1984\/94 y del 12,8% para 1994\/99, creciendo continuamente hasta alcanzar un 14,9% en Agosto de 1999. Aproximadamente el 60% de este grupo son subocupados demandantes, quienes desear\u00edan trabajar mas pero no lo consiguen, ubic\u00e1ndolos de esta manera como una parte adicional de la poblaci\u00f3n con problemas de empleo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup><span lang=\"ES-TRAD\">9 <\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\">Ver Juan Llach, (1997),\u00bbOtro Siglo, Otra Argentina\u00bb, P\u00e1g. 77.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-369 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/066.jpg\" alt=\"\" width=\"631\" height=\"399\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Si se consideran los desocupados y subocupados demandantes como un grupo de poblaci\u00f3n <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">con problemas laborales, durante 1996 conformaban un 25% de la PEA, lo que equivale a 3.247.962 personas. En la medici\u00f3n de Octubre de 1998 este grupo se redujo a 2.712.512 personas, aumentando nuevamente en Agosto de 1999 hasta aproximadamente 3.283.200, estimaci\u00f3n elevada que incluye a m\u00e1s de 2 millones de desocupados. Estas cifras se desprenden de los datos presentados en el cuadro 6.5.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La lectura global del cuadro sirve para ratificar que la evoluci\u00f3n del desempleo no es el \u00fanico <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">dato importante a considerar en el an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n laboral. Concretamente, en el per\u00edodo entre Mayo y Agosto del presente a\u00f1o pareciera que la situaci\u00f3n del mercado laboral se mantuvo estable dado que la tasa de desempleo se mantuvo invariable en 14,5%. Sin embargo, al analizar los otros indicadores complementarios se concluye que hubo un desmejoramiento de la situaci\u00f3n de los trabajadores.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La ca\u00edda de la tasa de actividad indica que se retir\u00f3 un grupo de personas del mercado laboral, <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">probablemente cansados de buscar un empleo. Otro dato importante es que disminuy\u00f3 la tasa de empleo (cayendo el n\u00famero de ocupados), a lo que debe agregarse el incremento de la subocupaci\u00f3n con un pico hist\u00f3rico de 14,9%.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Otra importante cifra, que es s\u00f3lo mencionada cuando los resultados son sorprendentes, es la <\/span><strong style=\"line-height: 1.3em;\"><em><span lang=\"ES-TRAD\">tasa de creaci\u00f3n neta de puestos de trabajo<\/span><\/em><\/strong><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"line-height: 1.3em;\">, la cual ha sido incluida en los c\u00e1lculos del cuadro 6.5. A trav\u00e9s de este indicador se conoce el comportamiento absoluto del empleo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Desde Mayo de 1996 hasta Mayo de 1999 se crearon en el pa\u00eds 1.589.600 empleos netos, lo que implica una tasa de creaci\u00f3n neta de puestos de trabajo del 15,4%. Sin embargo, durante el per\u00edodo indicado el n\u00famero absoluto de desocupados s\u00f3lo disminuy\u00f3 en 20 mil personas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En nuestro pa\u00eds, el mayor incremento de la poblaci\u00f3n ocupada ocurri\u00f3 entre Mayo 1996 y <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Octubre 1997, con una tasa de creaci\u00f3n neta de puestos de trabajo de 9,8%, increment\u00e1ndose el n\u00famero de ocupados en m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas, de las cuales 318 mil estaban antes desocupadas. Entre Octubre 1997 y Agosto 1999, si bien sigui\u00f3 aumentando la ocupaci\u00f3n con una tasa de creaci\u00f3n neta de 4,4%, la poblaci\u00f3n desocupada creci\u00f3 fuertemente en 280 mil personas aproximadamente.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Si se analiza lo sucedido en el Total Pa\u00eds entre cada onda de la EPH desde 1980, tomando las tasas de creaci\u00f3n de puestos de trabajo respecto al per\u00edodo anterior, se observa en el gr\u00e1fico 6.7 que el mayor crecimiento se dio entre Mayo y Octubre de 1997, cuando la tasa alcanz\u00f3 un 4,5%, per\u00edodo precedido, a su vez, por uno con crecimiento del 3%. Esta fuerte creaci\u00f3n de empleo en un corto per\u00edodo s\u00f3lo hab\u00eda ocurrido anteriormente en 1982 entre Abril y Octubre (3,4%).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-371 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/068.jpg\" alt=\"\" width=\"503\" height=\"324\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por otra parte, entre Octubre de 1994 y 1995 se presenci\u00f3 una notable destrucci\u00f3n de puestos <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">de trabajo con tasas consecutivas del -1%, -1,6% y -0,5%, totalizando una p\u00e9rdida del 3,1% de los empleos. En el transcurso de 1998 se aprecia nuevamente una tendencia decreciente, hasta mostrar una tasa neta de creaci\u00f3n de puestos de trabajo negativa del -0,6% entre Mayo y Agosto de 1999.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Para realizar estimaciones de la evoluci\u00f3n futura del empleo se podr\u00edan aplicar algunas relaciones te\u00f3ricas. Teniendo en cuenta la relaci\u00f3n entre el crecimiento econ\u00f3mico y el empleo<sup>10<\/sup>, se estima para el per\u00edodo 1995\/1999 una elasticidad empleo-producto de 0,7, lo que significa que por cada 10% de incremento del producto, el empleo crecer\u00eda un 7%. Aplicando estos c\u00e1lculos para 1999, con una ca\u00edda de -2,3% del PBI acumular\u00eda una ca\u00edda del empleo de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">-1,6%. Para el 2000, las proyecciones son del 4,37% para el PBI y del 3% para el empleo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Sin embargo, no deben ser dejados de lado otros aspectos que afectan al mercado laboral como las regulaciones y legislaci\u00f3n espec\u00edfica, los programas de empleo subvencionados por el sector p\u00fablico, los shock externos que afecten el nivel de actividad, etc.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Para impulsar el crecimiento del empleo no s\u00f3lo se debe esperar crecimiento econ\u00f3mico sino <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">que se hace necesario eliminar las rigideces del mercado. Esto hace referencia a las pesadas cargas fiscales en los aspectos laborales, los convenios colectivos de trabajo y legislaci\u00f3n laboral obsoleta.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Al mismo tiempo, se debe orientar la capacitaci\u00f3n de acuerdo a las exigencias del mercado. Las <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">pol\u00edticas m\u00e1s acertadas para disminuir el desempleo son aquellas que apuntan a mejorar las condiciones de empleo de los jefes de hogar, lo cual genera un efecto multiplicativo de bienestar en los hogares, disminuyendo la tasa de participaci\u00f3n de los trabajadores secundarios y eliminando las presiones en el mercado laboral.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup><span lang=\"ES-TRAD\">10<\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\"> Ver Balance de la Econom\u00eda, P\u00e1g. 53-54.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">6.2.2. Empleo No Registrado<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">El problema del <em>empleo en negro<\/em> es dif\u00edcil de cuantificar. Sin embargo, existe la percepci\u00f3n que <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">el sector informal est\u00e1 creciendo continuamente, bajo mercados de trabajo regulados y con rigideces. Seg\u00fan estimaciones de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, en 1997 en Am\u00e9rica Latina un 57% de los trabajadores se encontraban empleados en el sector informal, dato que en 1990 representaba a un 52% de la fuerza laboral. Por otra parte, 84 de cada 100 nuevos empleos creados en la regi\u00f3n durante el per\u00edodo 1990-95 pertenec\u00edan a este sector.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En Argentina, seg\u00fan estimaciones del Ministerio de Trabajo, el Empleo No Registrado alcanzaba en 1998 a 3.840.000 trabajadores dependientes y a 3.200.000 de trabajadores aut\u00f3nomos que no pagan la cuota social. El costo fiscal anual debido a esta evasi\u00f3n asciende a <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">$9.500 millones bajo responsabilidad de las empresas<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\">11<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\"> y $4.500 millones por la evasi\u00f3n de los aut\u00f3nomos. Esto implica una evasi\u00f3n total a la seguridad social de $14 mil millones por a\u00f1o, cifras que resultan extremadamente elevadas y remarcan la necesidad de un esfuerzo conjunto y coordinado entre el MTSS, ANSES y AFIP para el control y fiscalizaci\u00f3n de las normas establecidas al respecto.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Algunas estimaciones pueden realizarse en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, tomando el porcentaje de asalariados mayores de 18 a\u00f1os a los que no se les realiza el descuento jubilatorio. Cabe aclarar que estas cifras pueden sobrestimar el verdadero \u00abempleo en negro\u00bb, debido a que la medici\u00f3n incluye a algunos trabajadores que, a\u00fan sin percibir descuento jubilatorio, no se encuentran en situaci\u00f3n irregular, y gozan de otros beneficios de la seguridad social (obra social, asignaciones familiares, etc.). Sin embargo, a pesar de sus limitaciones resulta un indicador v\u00e1lido.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En el gr\u00e1fico 6.8 se muestra que el empleo no registrado vari\u00f3 en nuestro pa\u00eds desde un 25,3% <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">en Mayo de 1990 hasta un m\u00e1ximo de 36,9% en Octubre de 1998. En los \u00faltimos a\u00f1os se observ\u00f3 una fuerte tendencia creciente, que parece haber disminuido su velocidad en las \u00faltimas mediciones. Las variaciones en esta tasa de informalidad entre los principales aglomerados urbanos ser\u00e1n analizadas en los cap\u00edtulos relativos a Aspectos Sociales en la ll y Ill Secci\u00f3n de este Balance.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-372 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/069.jpg\" alt=\"\" width=\"529\" height=\"344\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En el per\u00edodo Mayo 1990\/99 el porcentaje de asalariados sin descuento jubilatorio ha sido en <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">promedio un 32,3% para el total de aglomerados urbanos encuestados. Seg\u00fan estos datos la tasa de crecimiento del empleo no registrado entre 1990 y 1999 ha sido del 44,3% para el total del pa\u00eds. Este es un fen\u00f3meno preocupante ya que los trabajadores en negro, adem\u00e1s de no contar con un sistema de seguridad social ni poder ejercer sus derechos laborales, reciben un salario hasta un 40% inferior al de los trabajadores registrados.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">A continuaci\u00f3n, el gr\u00e1fico 6.9 muestra la tasa de informalidad seg\u00fan la rama de actividad econ\u00f3mica. Los sectores que cuentan con mayor proporci\u00f3n de trabajadores informales son la construcci\u00f3n, el transporte y comunicaciones, el comercio y el servicio dom\u00e9stico, entre otros servicios personales. A su vez, conclusiones de varios estudios han se\u00f1alado que los m\u00e1s afectados por este tipo de informalidad son trabajadores de bajo nivel socio econ\u00f3mico (59% clase D vs. 18% clase ABC1), seguidos por el sexo femenino (35% de las mujeres son ocupadas por el sector informal) y los j\u00f3venes entre 18 y 24 a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup style=\"line-height: 1.3em;\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\">11 <\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\"> Incluye Aportes Patronales (Jubilaciones, Fondo N. Emp., Asignaciones Familiares, Pami y Obras Sociales y ART 25,2%) menos las Asignaciones familiares que deber\u00eda pagar el Estado, m\u00e1s los Aportes de los Trabajadores (17%).<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Como se ha mencionado en reiteradas oportunidades, los beneficios de la educaci\u00f3n son alt\u00edsimos. En este caso el nivel educativo influye, destac\u00e1ndose una notoria disminuci\u00f3n en la proporci\u00f3n de empleados sin descuento jubilatorio a medida que aumenta el nivel educativo del trabajador.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">El gr\u00e1fico 6.10 indica que en Mayo de 1999 un 75,8% de trabajadores que s\u00f3lo alcanzaron a cursar el Preescolar se encontraban en una situaci\u00f3n irregular. Promediando los que completaron y los que no cada nivel educativo, el porcentaje de trabajadores no registrados ronda el 53% para el nivel Primario, el 36% para el Secundario y el 22% para el Superior.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-373 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/070.jpg\" alt=\"\" width=\"392\" height=\"354\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Un aspecto a resaltar, es la notable reducci\u00f3n de los porcentajes de empleados no registrados cuando se completa cada nivel educativo. Como ejemplo, se menciona que un 44,8% de trabajadores con Secundario Incompleto no est\u00e1n registrados mientras que esta proporci\u00f3n cae al 27,9% si completan ese nivel de estudios.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Otro aspecto a resaltar bajo este an\u00e1lisis es la tendencia creciente del empleo en negro entre Mayo 1999 y 1998 en los niveles educativos m\u00e1s bajos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-374 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/071.jpg\" alt=\"\" width=\"394\" height=\"348\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por \u00faltimo, como es de suponer, el tama\u00f1o del establecimiento tambi\u00e9n influye en los niveles de informalidad. A menor tama\u00f1o del establecimiento, mayor es la probabilidad de que sus empleados no est\u00e9n registrados. Estos altos niveles de informalidad se\u00f1alan la fuerte carga impositiva que deben sobrellevar las peque\u00f1as empresas, lo que combinado con pobres controles fiscales, las lleva a presentar una elevada informalidad (hasta casi un 70% de los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">microemprendimientos posee trabajadores en negro). Para las empresas entre 6 y 50 empleados, la tasa de informalidad var\u00eda entre un 40% y 17%, cifras que disminuyen al 9% en las m\u00e1s grandes empresas. (Ver gr\u00e1fico 6.11).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-375 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/072.jpg\" alt=\"\" width=\"381\" height=\"328\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">6.2.3. Evoluci\u00f3n de los Salarios<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Las tendencias recientes en la generaci\u00f3n de empleo y las disparidades salariales indican que el <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">actual perfil de crecimiento puede estar acentuando la desigualdad en lugar de mejorarla. Seg\u00fan estimaciones de CEPAL, en Am\u00e9rica Latina la diferencia entre los ingresos del personal t\u00e9cnico y profesional y los de los trabajadores de sectores de baja productividad aument\u00f3 entre 40% y 60% durante el per\u00edodo entre 1990 y 1994<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\">12<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por un lado, se esperaba que con la eliminaci\u00f3n de las barreras arancelarias y las reformas <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">estructurales implementadas, ocurriera en la regi\u00f3n un crecimiento con uso intensivo de mano de obra. Es decir, se pronosticaba un r\u00e1pido aumento del empleo de trabajadores menos calificados. Sin embargo, est\u00e1 ocurriendo lo contrario.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Para modificar esta tendencia, se podr\u00eda influir en el mercado incentiv\u00e1ndolo a tomar m\u00e1s <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">trabajadores por medio de la eliminaci\u00f3n de algunas leyes laborales que imponen rigideces. No <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">obstante, algunas tendencias perdurar\u00e1n como factores estructurales. Por lo tanto, se sugiere combatir esta brecha por medio de la implementaci\u00f3n de programas de capacitaci\u00f3n y el acceso universal a una educaci\u00f3n de buena calidad, siendo \u00e9sta la herramienta de largo plazo que produce mejores resultados y mayores beneficios para toda la sociedad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En Argentina, seg\u00fan los datos del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIJP), las <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">remuneraciones promedio devengadas<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\">13<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\"> en base a datos trimestrales han variado desde $898 hasta $933 para el promedio pa\u00eds entre el III Trimestre de 1994 y el II Trimestre de 1999, tal como se puede apreciar en el gr\u00e1fico 6.12.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Las remuneraciones promedio devengadas a nivel nacional han crecido solamente un 3,8% <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">durante el per\u00edodo estudiado. Esta cifra se puede descomponer seg\u00fan las variadas ramas de actividad, diferenci\u00e1ndose los salarios del sector privado no agr\u00edcola que crecieron un 6%, del privado total un 4%, mientras que en el sector p\u00fablico cayeron un -11,9%.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-376 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/073.jpg\" alt=\"\" width=\"385\" height=\"322\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Al analizar en profundidad estas series se observa un comportamiento contra c\u00edclico. Sucede que en un proceso de p\u00e9rdida del empleo, se destruyen mayormente los puestos de trabajo de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">menor calificaci\u00f3n, elevando los salarios promedio devengados (se reduce el n\u00famero de trabajadores y aumenta el salario promedio).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Entre 1992 y 1997 el empleo total en la Industria Manufacturera cay\u00f3 un 18%. EI empleo de muy baja calificaci\u00f3n en este sector cay\u00f3 m\u00e1s de un 55% mientras que para aquellos trabajadores con secundario completo creci\u00f3 un 0,6% y para aquellos con nivel terciario el aumento fue del 8%.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">El aumento de los salarios reales se debe a la influencia del sistema educativo, ya que aumenta la calificaci\u00f3n<sup>14<\/sup> promedio de los trabajadores. El economista de FIEL Juan Luis Bour afirma que si se hubieran mantenido constantes los niveles de escolaridad, los salarios reales tender\u00edan a mantenerse estables en los \u00faltimos 4 o 5 a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Al estudiar la evoluci\u00f3n de los salarios seg\u00fan el nivel de formalidad en la actividad industrial, se<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">observa un comportamiento bien diferenciado. Por un lado, los trabajadores formales en la Industria experimentaron un incremento en sus niveles salariales de hasta un 44,1% durante 1992\/1999.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup style=\"line-height: 1.3em;\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: EN-US;\">12 <\/span><\/sup><span lang=\"EN-US\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: EN-US;\">Ver Duryea y Sz\u00e9kely (1997) \u00abThe Equity Gap, Latin America and the Caribbean and the Social Summit\u00bb, CEPAL, ONU.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\">13<\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\"> Esta nueva serie incluye el Sueldo Anual Complementario SAC (aguinaldo) devengado mensualmente, con la finalidad de eliminar parte de la marcada estacionalidad en los meses de Junio y Diciembre.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\">14<\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\"> Considerando la \u00abcalificaci\u00f3n\u00bb a trav\u00e9s de los a\u00f1os de escolaridad en el sistema educativo formal.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por su parte, los trabajadores informales sufrieron una ca\u00edda del 2,4% en sus salarios promedio. Esta evoluci\u00f3n puede ser apreciada en el gr\u00e1fico 6.13, de lo que se podr\u00eda deducir que los empleados informales son m\u00e1s vulnerables a los golpes de las crisis externas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-378 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/074.jpg\" alt=\"\" width=\"392\" height=\"298\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por otra parte, y como se mencion\u00f3 en el punto anterior (6.2.2 Empleo No Registrado) los niveles salariales de los trabajadores formales superan en todos los sectores a los de los informales, llegando en algunos casos a duplicarlos, como es el caso del sector industrial en el presente a\u00f1o. Nuevamente, no debe ser dejada de lado en esta comparaci\u00f3n Ia influencia del nivel educativo alcanzado.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Otra aproximaci\u00f3n a los niveles salariales puede ser realizada a trav\u00e9s de los datos de los ingresos de la ocupaci\u00f3n principal de los asalariados declarada en la EPH. Utilizando los datos del Gran Buenos Aires se observa que desde el m\u00ednimo salario red en Octubre de 1989 ($509) ocurri\u00f3 un crecimiento continuo hasta alcanzar su pico m\u00e1ximo en Mayo de 1994 ($735). Esto resulta en un incremento salarial del 44,4% entre 1989-1994, que luego se convierte en una ca\u00edda del 8,6% hasta Mayo de 1999, como muestra el gr\u00e1fico 6.14.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-380 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/075.jpg\" alt=\"\" width=\"410\" height=\"305\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">De esta forma, queda demostrada a trav\u00e9s de las distintas fuentes la evoluci\u00f3n de los salarios reales en la presente d\u00e9cada. La proporci\u00f3n del crecimiento puede variar de acuerdo a los per\u00edodos tomados como referencia, pero es indudable la tendencia creciente en los salarios hasta 1994 y el posterior decrecimiento con altibajos que se ha experimentado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">6.2.4. Puestos de Trabajo Declarados<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La informaci\u00f3n presentada en esta secci\u00f3n se basa en el Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIJP), el cual recibe las declaraciones juradas realizadas por las empresas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Para el total del sistema se ha registrado durante el II Trimestre de 1999 un promedio mensual de 4.380.872 puestos de trabajo declarados, lo que representa una ca\u00edda del -1,5% en relaci\u00f3n al trimestre anterior y una disminuci\u00f3n del 2,3% contra el II Trimestre de 1998. Las variaciones interanuales pueden ser apreciadas en el gr\u00e1fico 6.15.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-381 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/076.jpg\" alt=\"\" width=\"422\" height=\"279\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Como ya se mencion\u00f3 anteriormente a trav\u00e9s de otros indicadores, en este caso tambi\u00e9n se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">destaca el extraordinario crecimiento del empleo durante 1997, su tendencia decreciente en 1998 y la profundizaci\u00f3n de la ca\u00edda en 1999.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Analizando por grandes ramas de actividad, cabe mencionar que en los \u00faltimos a\u00f1os ha crecido la participaci\u00f3n en el empleo de los sectores productores de servicios en detrimento de aquellos que producen bienes. <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">El cuadro 6.6 expone la distribuci\u00f3n de los puestos de trabajo por sector de actividad. En primer lugar, se ubica la Industria Manufacturera, con un 18,5% del total, lo que equivale a 806.667 trabajadores. Le sigue la rama Adm. P\u00fablica, Defensa y Organizac. y Organos Extraterritoriales con un 13,3% de los puestos. Otra rama que sobresale por su participaci\u00f3n en el empleo es el Comercio Mayorista, Minorista y Reparaciones con un 12,9%, unos 563.490 empleados. Siguen Servicios Sociales, Ense\u00f1anza y Salud Privados 8,8%, se destaca tambi\u00e9n Transporte, Almacenam. y Comunicac. con un 7,7% del total de puestos declarados y Construcci\u00f3n con un 6,8%.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-382 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/077.jpg\" alt=\"\" width=\"615\" height=\"320\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Si se analiza la evoluci\u00f3n de estas ramas de actividad entre el III Trim.&#8217;94 y el II Trim.&#8217;99 se <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">destaca que si bien la cantidad total de puestos de trabajos declarados creci\u00f3 un 15,8%, hubo ramas que m\u00e1s que duplicaron su nivel de ocupaci\u00f3n, mientras que otras fueron expulsoras netas de mano de obra (ver gr\u00e1fico 6.16).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En primer lugar figuran la rama Adm. P\u00fablica, Defensa y Organizac. Y Organos Ex -trat. y la rama Agricultura, Caza, Silvicultura y Pesca. Sin embargo, se debe destacar que en el primer caso el fuerte incremento se debe a que desde 1995 se han incorporado trabajadores <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-383 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/078.jpg\" alt=\"\" width=\"524\" height=\"354\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">asalariados correspondientes a diversas Cajas Previsionales Provinciales de Empleados P\u00fablicos de Catamarca, Santiago del Estero, Salta, Mendoza, San Juan, La Rioja, R\u00edo Negro, Jujuy, Tucum\u00e1n y San Luis. En el segundo caso, el aumento fue ocasionado por la extensi\u00f3n del SIJP a partir de 1996 a los trabajadores asalariados del sector agr\u00edcola -ganadero, comprendidos por los Convenios de Corresponsabilidad Gremial que caducaron a fines de 1995.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Cabe mencionar el crecimiento de sectores como Actividades Inmobiliarias, Empresariales y de <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">Alquiler (32,9%), Construcci\u00f3n (25%), Pesca y Servicios Conexos (18,7%) y Transporte Almacenamiento y Comunicaciones (11,2%).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por otra parte, entre aquellos sectores que expulsaron mano de obra durante el per\u00edodo estudiado, se destaca la Ind. Manufacturera con una tasa de -12%, rama dentro de la cual los subsectores de Maquinarias y Equipos, Textiles y Cueros y las Met\u00e1licas B\u00e1sicas mostraron la mayor disminuci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Analizando la participaci\u00f3n relativa dentro del total de puestos de trabajo declarados en el pa\u00eds, se encuentra que Capital Federal es la de mayor peso, con un promedio de 32,3%, seguida por los partidos del Gran Buenos Aires con 15,9% y el resto de la provincia de Buenos Aires con un 11,7%.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Bajo este enfoque, se destaca el hecho que Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, con <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">un 47% de la poblaci\u00f3n en edad activa, generan el 60% de los puestos de trabajo. C\u00f3rdoba posee el 8,4% de la poblaci\u00f3n en edad econ\u00f3micamente activa del total de pa\u00eds y participa con un promedio de s\u00f3lo 6,7% de los puestos de trabajo declarados, mientras que en Santa Fe estos valores son del 8,3% y 7,2%, respectivamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">6.2.5. Programas de Empleo y Seguro de Desempleo<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Las pol\u00edticas activas del gobierno, en un intento por frenar el desempleo, han destinado a los <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">distintos programas de empleo<\/span><sup style=\"line-height: 1.3em;\">15<\/sup><span style=\"line-height: 1.3em;\"> aproximadamente $300 millones en 1997, m\u00e1s de $250 millones en 1998 y $183 millones en el primer semestre de 1999.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">El mayor esfuerzo ocurri\u00f3 en 1997, cuando se destinaron $298.762.600 para la ejecuci\u00f3n de los programas de empleo del gobierno que cubrieron un mill\u00f3n y medio de prestaciones, duplicando as\u00ed los montos y prestaciones destinados a estos programas durante 1996.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La tendencia es marcadamente decreciente, ejecut\u00e1ndose en los primeros 6 meses de 1999 <\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">menos de medio mill\u00f3n de prestaciones, con un gasto de $91 millones, lo que resulta en un promedio de $198 por prestaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Asimismo, la participaci\u00f3n de las provincias en estos programas de empleo ha variado notablemente, como se puede apreciar en el cuadro 6.7. Se destaca la provincia de Buenos Aires por haber cuadruplicado su participaci\u00f3n, pasando de recibir el 6% de los montos destinados a programas de empleo en 1996 hasta alcanzar un 24% durante el primer semestre de 1999. Entre algunas provincias que incrementaron su participaci\u00f3n se encuentran C\u00f3rdoba y Santa Fe. El comportamiento contrario presentaron Mendoza y Tucum\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-384 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/079.jpg\" alt=\"\" width=\"655\" height=\"240\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\">15 <\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\">Incluye programas como: Programa de Empleo Privado PYME, Forestar, Trabajar, Servicios Comunitarios, Programas especiales de empleo, PRONAPAS, PRENO, PROAS, ASISTIR, entre otros.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En cuanto al seguro de desempleo, el cuadro 6.8 muestra los montos destinados a estas prestaciones. Hasta 1997 superaron los $300 millones, alcanzando en 1996 un m\u00e1ximo de $397 millones que cubrieron unas 1.534.621 prestaciones. Esto da como resultado un gasto promedio de $259 por prestaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En el caso del Gran C\u00f3rdoba este seguro atendi\u00f3 a entre un 7% y un 13% de los desocupados.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por ejemplo, en 1997 cuando el desempleo alcanzaba su m\u00e1ximo pico en C\u00f3rdoba, afectando a m\u00e1s de 90 mil personas, el seguro de desempleo era recibido por 7.100 personas<sup>16<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><img loading=\"lazy\" class=\" size-full wp-image-385 aligncenter\" src=\"http:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/1999\/080.jpg\" alt=\"\" width=\"586\" height=\"236\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><span lang=\"ES-TRAD\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"mso-ignore: vglayout; position: absolute; z-index: 251679744; left: 0px; margin-left: -11px; margin-top: 9px; width: 175px; height: 2px;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup style=\"line-height: 1.3em;\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\">16<\/span><\/sup><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 9.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-TRAD;\"> Vale aclarar que en esta comparaci\u00f3n el grupo de desocupados se calcula por Ia EPH s\u00f3lo dentro del Gran C\u00f3rdoba, mientras que las prestaciones del seguro de desempleo se otorgan en toda la provincia.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAPITULO 6: ASPECTOS SOCIALES &nbsp; En las \u00faltimas d\u00e9cadas se han logrado avances importantes en la reducci\u00f3n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3052,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[23],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1182"}],"collection":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1182"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1182\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3804,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1182\/revisions\/3804"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3052"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bolsacba.com.ar\/buscador\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}